En medio del proceso con continuidad de explotación, comenzaron las reuniones formales con potenciales compradores. Empresas lácteas, grupos agroindustriales y capitales vinculados al sector analizan ofertas por las unidades productivas y activos de la histórica firma.
La quiebra de SanCor CUL comenzó a entrar en una etapa decisiva. A un mes de que la Justicia decretara el proceso con continuidad de explotación, al menos seis grupos empresarios ya analizan quedarse con las plantas y activos de la histórica cooperativa láctea.
Este miércoles, en la casa central de Sunchales, se realizó la primera reunión oficial con los potenciales oferentes, en un encuentro supervisado por el Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela y seguido de cerca por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA).
El proceso se desarrolla bajo la órbita del Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, encabezado por el juez Marcelo Gelcich, quien interviene en la continuidad de explotación de la empresa mientras se define el futuro de las plantas industriales, marcas y bienes de la cooperativa.

Quiénes son los 6 grupos interesados por SanCor
Según el comunicado difundido por ATILRA, durante la reunión la sindicatura y la coadministración judicial expusieron a los oferentes el estado de situación de la empresa y los lineamientos normativos que regirán la futura licitación. Además, adelantaron que el pliego licitatorio estaría listo en los próximos días, paso clave para avanzar con propuestas formales.
La atención del sector quedó centrada en los nombres de las firmas presentes. Entre los grupos que participaron del encuentro aparecieron Savencia, Adecoagro, Punta del Agua S.A., Elcor S.A. y La Tarantela, todos vinculados de una u otra manera a la industria alimenticia y láctea.
La presencia de Savencia llamó especialmente la atención. El grupo francés, uno de los gigantes mundiales de la industria quesera y propietario de marcas reconocidas a nivel internacional, ya tiene operaciones en Argentina y experiencia en el negocio lácteo local. Su eventual desembarco en activos de Sancor podría modificar el mapa del sector, especialmente en el segmento de quesos y productos de valor agregado.

También estuvo Adecoagro, una de las principales compañías agroindustriales de la región, con fuerte presencia en producción de alimentos, energía y actividad lechera. La empresa viene expandiendo su participación en distintos eslabones de la cadena agroindustrial y el interés por activos de Sancor refuerza las especulaciones sobre una integración mayor en el negocio lácteo argentino.
En la lista de oferentes apareció además Punta del Agua S.A., firma ligada históricamente a la producción láctea, junto con Elcor S.A., compañía santafesina conocida por su presencia en el mercado de mantecas y derivados. Ambos actores son observados como jugadores con experiencia específica en industrialización y comercialización de productos lácteos.
Otro de los nombres mencionados fue La Tarantela, empresa alimenticia que también analiza oportunidades dentro del proceso. Aunque con menor exposición pública que otros grupos, su participación reflejó el interés que genera la posibilidad de acceder a plantas industriales ya instaladas y marcas con trayectoria en el mercado argentino.

En paralelo, el comunicado de Atilra señaló que el empresario Gustavo Scaglione no estuvo presente en la reunión, pero hizo llegar un aviso formal donde manifestó su intención de presentar una propuesta integral con respaldo de socios del exterior. La posibilidad de capitales internacionales asociados a una oferta global suma expectativa en torno al futuro del proceso.
Desde el entorno judicial consideran que esta etapa es clave para medir el verdadero interés empresario y evaluar la viabilidad de sostener parte de la estructura productiva.
La prioridad declarada por el juzgado es preservar el interés de los acreedores, aunque sin desatender el impacto social que atraviesa la crisis de la cooperativa.
La situación de Sancor viene golpeando desde hace años a trabajadores, tamberos y proveedores. Por eso, cada movimiento alrededor de las posibles ofertas es seguido con atención en las localidades donde la cooperativa mantiene actividad industrial.
Mientras tanto, los participantes se retiraron “satisfechos” con la información brindada para comenzar a elaborar sus propuestas.
El clima de cautela persiste, pero el inicio formal de las conversaciones marca un cambio de escenario para una empresa emblemática de la lechería argentina, cuyo futuro empieza a definirse entre grupos empresarios, negociaciones judiciales y expectativas de reactivación productiva.



