En la industria financiera aseguran que los FAL podrían generar una verdadera revolución de financiamiento a nivel local. El Gobierno se demora en la reglamentación de ese capitulo de la ley. Los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) creados en la ley que busca modernizar el mercado de trabajo ilusionan a los participantes del mercado de capitales. Sin embargo, el Gobierno se demora con la reglamentación. Aun así, los actores del mercado financiero mantienen el optimismo y pronostican que el instrumento generará una revolución que aportará más de US$1000 millones por año. A grandes rasgos, los FAL serán fondos de inversión que tomarán una parte de los aportes patronales obligatorios -que hasta ahora iban en su totalidad a la Anses- para destinarlos a diferentes activos con el objetivo de hacerlos crecer y permitir que las empresas cuenten con los ahorros necesarios para pagar indemnizaciones cuando lo requieran. Los expertos calculan que el flujo de fondos al mercado de capitales será realmente importante y continuo, ya que los aportes serán mensuales.Lo ven como el regreso de los inversores institucionales, tras el desmantelamiento de las AFJP durante el gobierno de Cristina Kirchner. Este tipo de jugador, por su mirada a largo plazo, permite fondear proyectos de largo aliento en el mercado, algo que hoy todavía es difícil. Pedro Cristiá, socio de First Capital Group, estimó un ingreso anual de entre $1,5 y $3 billones al mercado, equivalentes en la actualidad a US$1000 a US$2100 millones. Para tener una dimensión del aporte, el analista indicó que hoy la industria de fondos comunes de inversión (FCI) -excluyendo los vehículos money market, de muy corto plazo- maneja alrededor de $40 billones. “En un año y medio se podría llegar al equivalente al 10% de la industria de FCI no money market”, resaltó. A su turno, Damián Zuzek, director de SBS Asset Management, indicó que según sus cálculos, los aportes en pesos ascenderían a una cifra equivalente a entre US$1600 u US$1900 millones a lo largo de un año. “Si bien aún falta reglamentar las posibilidades de inversión de los FAL, su implementación podría generar una revolución en el mercado de capitales, que aumentaría año tras año. El impacto se vería especialmente pasado los primeros ejercicios, cuando los fondos comiencen a crecer”, coincidió Matías Salcedo, jefe de Financiamiento de Cohen. El especialista agregó que si los FAL tuvieran la posibilidad de invertir en deuda de empresas esa oferta de fondos se traduciría en un aumento de las emisiones corporativas, a tasas más bajas. Un comienzo demorado Según la ley, los FAL debían empezar a funcionar a partir del 1° de junio de este año, pero en el mercado ya descartan que habrá una prórroga. Pese a los obstáculos, la industria de fondos comunes de inversión mantiene el optimismo y se prepara para ofrecer el producto apenas entre en vigencia. No obstante, hay muchas dudas con respecto a la implementación operativa de los FAL: las incógnitas van desde cómo ingresarán los aportes hasta en qué instrumentos podrán invertir estos fondos. “Si bien no existe aún regulación respecto a cuáles serán los lineamientos de los activos autorizados de las carteras de los FAL, considerando y entendiendo que el rendimiento neto mínimo esperable para estos productos debería ser como mínimo equiparar la inflación, estimamos que debería haber foco hacia activos locales, con sesgo a activos en pesos con ajuste de capital”, sostuvo Zuzek. Los trascendidos que llegaron al mercado financiero hablan de que habrá una porción de la cartera que tendrá que estar obligatoriamente destinada a títulos públicos, algo que beneficiaría al Tesoro al momento de colocar deuda. Otra parte se podría destinar a activos corporativos como obligaciones negociables, probablemente de compañías bien calificadas. En el mercado pretenden que haya, además, un espacio de inversión lo menos regulado posible para poder elegir instrumentos que generen un rendimiento diferencial a los clientes. Esa definición llegará con la reglamentación de la Comisión Nacional de Valores. En ese contexto, Salcedo consideró: “La elección de la sociedad gerente que administre el FAL debería ser una decisión de los CFO de las compañías. Al ser fondos que invertirán en instrumentos de mercado, se deberá realizar un análisis sobre que activos adquirir teniendo en cuenta riesgos, plazos y tasas”.
El dólar oficial lleva seis meses en $1400: del récord de exportaciones al desafío de la meta fiscal
El tipo de cambio ronda ese precio desde hace seis meses. Esa estabilidad favorece al comercio exterior, pero complica al resto de los sectores. Se siente el impacto en la actividad y la recaudación. Entre octubre de 2025 y este abril se dio un fenómeno pocas veces visto en la Argentina: transcurrieron seis meses sin que el dólar se mueva. Al momento de las elecciones legislativas, la cotización en Banco Nación rondaba los $1400 para la venta, un valor similar al que se vio en los últimos días. La apreciación real del peso, según calculó Adcap, ronda 10% en lo que va del año. Así, el tipo de cambio real revirtió la mitad de la depreciación (de 20%) que se registró en 2025. “El Banco Central está reconstruyendo el ancla cambiaria en medio de un contexto global de aversión al riesgo. Tras la sorpresa inflacionaria de enero, el Banco Central está fijando implícitamente una banda estrecha entre $1350 y $1400″, destacaron los analistas de esa compañía. La pregunta que aparece, en este contexto, es si la apreciación del peso es equivalente al atraso cambiario. En principio, los números de exportaciones parecen ir en contra de esa teoría, con ventas al exterior de energía y productos agroindustriales en récord. En cambio, hay otros sectores que requieren un tipo de cambio más alto para funcionar correctamente. Rocío Bisang, economista de GMA Capital, se refirió a ese punto. “Hoy vemos una economía que va a dos ritmos distintos. Por un lado, están agro y minería, con una productividad que crece y que permite cierto grado de apreciación. Por el otro, sectores más vinculados a lo urbano, como comercio, construcción e industria, que continúan estancados y requieren un tipo de cambio más alto”, explicó. El impacto del dólar barato en la economía La situación actual tiene beneficios y perjuicios para la macro que van más allá de lo sectorial. “El tipo de cambio real está en niveles similares a los del período 1993-1998, cuando estaba la Convertibilidad. Es un dólar que permite generar estabilidad en los precios de los bienes importados y los que se exportan, fundamentalmente, que son los que dependen de del dólar. Pero tiene un problema: genera un impacto productivo negativo en una economía como la nuestra que tiene un alto porcentaje de su producción industrial que depende del tipo de cambio», sostuvo Gonzalo Carrera, economista de Equilibra. El analista indicó que no solamente los sectores menos competitivos tienen problemas, sino que las dificultades llegan a otros rubros, como la construcción. “Dado que el dólar está más barato, los costos de construir en moneda extranjera son muy altos, por lo tanto, no hay incentivos a la construcción privada”. “Por la positiva un tipo de cambio bajo funciona como ancla para la nominalidad (inflación) y contribuye a la acumulación de reservas. Por la negativa, la apreciación contribuye a desincentivar la producción local, lo que se traduce en menos empleo, menos ingresos (ya en un contexto de deterioro de los salarios y cambio de precios relativos) y por lo tanto menos demanda, lo que afecta la actividad”, añadió Bisang. Carrera, en tanto, alertó que al afectar la producción industrial y de los sectores que compiten con las exportaciones, cae la recaudación, tal como se vio en los últimos datos oficiales. “Se termina dando un círculo vicioso donde se atrasa el tipo de cambio y la economía cae por menor competitividad de la industria y construcción. Por otro lado, se siguen bajando las retenciones u otros impuestos para ganar competitividad, pero hay que reducir el gasto en igual proporción para mantener el superávit fiscal. Ahí el Gobierno claramente tiene una tensión que yo creo que se puede se puede profundizar en la medida en que el dólar siga atrasándose”, advirtió. ¿Habrá corrección en el dólar? Con todo, en Adcap consideraron que los riesgos de depreciación están contenidos en el corto plazo, principalmente por la fuerte oferta estacional de dólares proveniente del sector agropecuario. “Dicho esto, existen dos advertencias importantes: los exportadores ya habían adelantado cerca de US$7000 millones en septiembre de 2025, y las recientes lluvias en zonas productivas clave están demorando la cosecha. Aun así, las expectativas de devaluación de corto plazo siguen moderadas”, afirmaron en esa compañía.
Familias endeudadas: los pagos atrasados de créditos siguen en alza y marcaron un nuevo récord
La serie de datos oficiales mostró un nuevo aumento en la morosidad. Las líneas que financian al consumo de los individuos son las más afectadas. Los problemas de las familias para hacer frente a los créditos que sacaron en los últimos dos años se profundizan. Mes a mes, los datos oficiales muestran un deterioro en los indicadores de morosidaddel sistema bancario. La situación se replica en otros proveedores de crédito. Según los últimos datos, correspondientes a febrero, la morosidad que enfrentan los bancos en todas las líneas subió 0,3 puntos en el mes y llegó a 6,7% de la cartera total de préstamos, que incluye todas las líneas a todo tipo de clientes. Es el máximo desde el inicio de los datos. Los créditos a familias presentan los peores números. En febrero la mora llegó a 11,2% del total financiado a ese segmento en los bancos. Se trata de un incremento de 0,6 puntos en el mes y de 8,3 puntos en comparación con el mismo mes de 2025. Las líneas más afectadas son las que financian el consumo, que llevan varios meses por encima de 10%. En el caso de los préstamos personales, la morosidad alcanzó 13,8% del total en febrero. Así, subió 0,6 puntos con respecto a enero y 10,1 puntos en relación con el mismo período del año previo. Para las tarjetas de crédito, en tanto, el ratio de irregularidad llegó a 11,6% del total en febrero. En el mes sumó 0,6 puntos porcentuales y en la comparación interanual escaló 9,2 puntos. El resto de las alternativas de crédito destinadas a familias también mostró un deterioro en el comportamiento de pago, aunque los ratios de morosidad se mantienen por debajo de las dos cifras. En préstamos hipotecarios, la irregularidad llegó a 1,4% en febrero. Creció medio punto porcentual en los últimos 12 meses. Para los créditos prendarios, en tanto, los pagos atrasados subieron medio punto en el mes y llegaron a 6,8% en general. En el caso de las financiaciones que ajustan por UVA, la irregularidad alcanzó 8,8%, lo que significó un alza mensual de 0,6 puntos y un salto interanual de 6,2 puntos. Empresas: los problemas están en el corto plazo En el segmento corporativo, la irregularidad se mantiene en niveles más conservados. Sin embargo, la tendencia también es ascendente. Para febrero, los pagos atrasados de las empresas totalizaron 2,9% del total, lo que significó un alza de 2,1 puntos en el último año. Al discriminar por tipo de financiamiento, se ven incrementos en las dificultades de pago en las líneas de más corto plazo. Aquellas que tienen garantía real o apuntan al comercio exterior, muestran mejor desempeño. Según los datos del BCRA:
La compra de dólar ahorro tocó en marzo su segundo valor más bajo desde la liberación del cepo
Así lo reflejó un nuevo Balance Cambiario del BCRA. El déficit de cuenta corriente se redujo, en gran parte por una merma en el «rojo» de servicios. La compra de dólar ahorro cedió en marzo a su segundo valor más acotado desde que el Gobierno liberó el cepo para «personas humanas», allá por abril de 2025. Aun así, al realizar la comparación en términos históricos, la demanda se mantuvo en un nivel considerable. Este viernes el Banco Central (BCRA) publicó su Balance Cambiario correspondiente al tercer mes de 2026. Allí se verificó que la compra de billetes y divisas «sin fines específicos» por parte de personas alcanzó los u$s2.208 millones, en términos netos, contra los u$s2.478 millones del mes previo. Se trató de la segunda desaceleración consecutiva. Asimismo, desde el cambio de régimen cambiario del año pasado, dicha cifra solo fue menor en noviembre último (u$s1.479 millones). Vale recordar que esto se había dado luego de una extraordinaria cobertura en moneda dura por parte de los argentinos en la previa de las elecciones legislativas, frente al temor de una posterior devaluación; la demanda entre septiembre y octubre llegó a promediar unos u$s6.244 millones. De todos modos, vale recalcar también que en las últimas décadas la compra de dólares para atesoramiento solo superó los u$s2.000 millones en dos períodos breves de tiempo; entre mayo y julio de 2018, y entre agosto y octubre de 2019, ambos períodos atravesados por una fuerte corrida cambiaria. Esto refleja que la búsqueda de cobertura sigue pujante y que es imprescindible el ingreso de divisas por otras vías para compensar el balance del BCRA. La balanza comercial y la deuda privada respaldaron las cuentas externas, mientras se redujo el déficit de servicios En ese sentido, durante marzo la principal fuente de dólares fue la balanza comercial de bienes, que aportó unos u$s1.737 millones. Detrás le siguieron los ingresos por deuda privada, que representaron unos u$s1.460 millones, de acuerdo con la estimación de Ámbito en base a los datos oficiales de la autoridad monetaria. Asimismo, en concepto de deuda pública se fueron unos u$s1.445 millones (fundamentalmente por pagos a organismos internacionales, exceptuando el FMI), mientras que el saldo negativo en el componente de servicios fue de -u$s522 millones, el más bajo desde junio de 2024.
Se consolidan tendencias de consumo: se destinan más en transporte, servicios y comercios de cercanía
Un millón y medio de personas adquirieron billetes en los bancos el mes pasado. El consumo en Argentina atraviesa una etapa de reacomodamiento que combina señales todavía moderadas de recuperación con cambios más profundos en los hábitos de compra: los hogares reducen las operaciones grandes en supermercados, destinan una mayor parte del ingreso a gastos fijos y migran hacia comercios de cercanía para administrar con más precisión un presupuesto cada vez más ajustado. En declaraciones radiales, el director comercial de Nielsen para Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, Damián Graziano, sostuvo que el consumo masivo comienza a mostrar un “leve brote verde”, aunque todavía lejos de una recuperación consolidada. Según explicó, el repunte reciente aparece traccionado principalmente por bebidas y alimentos, con una canasta algo más firme que en los meses previos. Sin embargo, el avance sigue siendo limitado. Graziano advirtió que la mejora interanual ronda apenas el 1% y que el escenario debe analizarse con cautela, ya que la comparación empieza a realizarse contra bases más exigentes del año pasado. En ese marco, los supermercados continúan entre los canales más afectados, con una caída cercana al 5% interanual en el último bimestre. La billetera se reorganiza: menos supermercado y más gasto fijo El cambio más visible se observa en la forma de comprar: según el análisis del sector, los consumidores se alejan de la gran compra mensual en cadenas grandes y se vuelcan a operaciones más chicas, frecuentes y controladas en almacenes, autoservicios y negocios barriales, una dinámica que responde a la pérdida de ingreso disponible, la necesidad de dosificar el gasto y una búsqueda más intensa de precios. Las familias reorganizan sus prioridades en la actual coyuntura. “El consumidor se está yendo de la gran cadena, de la compra grande. Hoy el bolsillo está muy apretado y busca controlar el gasto”, señaló Graziano. En esa línea, explicó que los autoservicios presentan variaciones de precios algo menores que otros canales, lo que también favorece el desplazamiento hacia las compras de cercanía. El fenómeno se da, además, en un contexto en el que los hogares destinan una porción cada vez mayor de sus ingresos a transporte, luz, gas y otros servicios. Para Graziano, existe una correlación directa entre el aumento de tarifas y la retracción del consumo masivo: lo que antes se orientaba a productos de góndola ahora se reasigna a gastos fijos. Esa dinámica marca el paso de un consumo más aspiracional a otro más funcional. En la práctica, implica resignar marcas premium, reducir tickets, cambiar de canal y priorizar lo indispensable. Los datos muestran una recuperación fragmentada El diagnóstico privado también matiza la idea de una recuperación generalizada. Según la medición de la Universidad de Palermo, el consumo total privado avanzó 0,7% mensual en marzo, pero cayó 2,6% interanual y acumuló una baja de 2,2% en el primer trimestre frente al mismo período de 2025. En paralelo, el índice de consumo de la Cámara Argentina de Comercio retrocedió 0,5% mensual y 1,3% interanual. La composición de esos datos muestra una economía de consumo partida. Mientras algunos bienes durables y rubros vinculados a autos, motos, turismo o inmuebles mostraron mejores registros, el consumo cotidiano permanece débil. En supermercados, las ventas tuvieron un leve avance mensual en febrero, pero acumularon una caída en el primer bimestre, mientras que otros rubros sensibles al bolsillo también exhibieron retrocesos. Dentro del consumo masivo, además, se observaron bajas en alimentos clave: el consumo de carne vacuna cayó 9,8% interanual en febrero y el de carne aviar se ubicó 4,6% por debajo del nivel del año anterior. La venta de combustibles al público, en tanto, se mantuvo prácticamente sin cambios frente a 2025, pese al fuerte impacto de los precios. Salarios, crédito y mora: los límites de la recomposición Uno de los principales condicionantes sigue siendo el ingreso disponible. Los salarios registrados acumularon una caída real de 4,33% entre septiembre y febrero, según cálculos en base a datos oficiales. Desde la asunción de Javier Milei, la pérdida fue de 8,87%, con mayor impacto sobre los trabajadores del sector público. Otro condicionante aparece por el lado del crédito, que después de casi dos años de crecimiento real comenzó a perder impulso hacia fines de 2025. En la misma línea, las tarjetas de crédito y los préstamos personales también moderaron su avance, lo que marca un límite adicional para sostener el consumo de bienes durables. La morosidad agrega otra señal de alerta. En febrero, la mora de las familias subió por decimosexto mes consecutivo y llegó al 11,2%, un nivel que no se veía desde comienzos del milenio. Ese deterioro reduce el margen de los hogares para financiar gasto y, al mismo tiempo, vuelve más cauteloso al sistema financiero.
Bonos en dólares: ante la caída de los spreads, recomiendan rotación hacia los soberanos con ley extranjera
El spread por legislación en los bonos se ubica en torno a 1,3%, un mínimo desde abril de 2025, a pesar de que el nivel de canje se mantiene en torno al 3,7%. El mercado de deuda soberana en dólares vuelve a mostrar señales de desalineamiento en su estructura, particularmente en el tramo corto de la curva. Distintos análisis privados coinciden en que el diferencial por legislación entre bonos bajo ley local (Bonares) y ley extranjera (Globales) se comprimió a niveles inusualmente bajos, lo que abre una ventana de oportunidad para rotar carteras hacia títulos emitidos bajo jurisdicción internacional. Según un informe de Delphos Investment, el spread por legislación en los bonos a 2030 se ubica en torno a 1,3%, un mínimo desde abril de 2025, a pesar de que el nivel de canje se mantiene elevado en torno al 3,7%. Esta dinámica resulta inconsistente con la relación histórica entre ambas variables, ya que los bonos de tramo corto suelen ser más sensibles a subas en el canje debido a su esquema de amortizaciones. El mercado apuesta por los bonos con ley extranjera En efecto, los títulos más cortos ya pagan cerca de 8% de amortización semestral. Con un canje en estos niveles, esto implica un pago adicional de aproximadamente u$s0,31 por bono en el caso de los Globales frente a los Bonares. Aun así, el mercado no está reflejando esa diferencia en los precios relativos, lo que genera un desacople que, según Delphos, favorece posicionarse en ley extranjera. El spread por legislación en los bonos se ubica en torno a 1,3%, un mínimo desde abril de 2025, a pesar de que el nivel de canje se mantiene en torno al 3,7%. «La pendiente de la curva se empinó, a punto tal de que los soberanos cortos se encuentran en sus mínimos de rendimiento. De esta manera, recomendamos pasar de AL30 a GD30 siendo que el spread por legislación se encuentra en mínimos con una suba considerable en el nivel de canje que favorece a los Globales y menor riesgo», indicaron los expertos. En la misma línea, desde Puente coinciden en que el diferencial de legislación en el tramo corto, particularmente en los bonos con vencimiento en 2030, se redujo de forma significativa hasta ubicarse en torno a los 55 puntos básicos, niveles considerados mínimos históricos. Normalización del mercado Este proceso refleja una normalización del mercado, donde se fue diluyendo la prima que penalizaba a los instrumentos de ley local tras la reestructuración de deuda. Sin embargo, la convergencia también implica que el recorrido alcista de los Bonares, basado en la compresión de spreads, estaría prácticamente agotado. Con precios más alineados entre ambas legislaciones, la relación riesgo-retorno comienza a volverse menos atractiva para los bonos locales. «En este escenario, consideramos que el potencial de convergencia que justificaba mantener posiciones en Bonares (ley local) para capturar ese diferencial ya se ha materializado en gran medida. Al encontrarse los precios tan alineados, creemos que la relación riesgo-retorno comienza a tornarse asimétrica. Por lo tanto, ante un diferencial ahora ya más estrecho, tiene sentido comenzar a priorizar los Globales«, resumió Eric Ritondale, economista jefe en Puente.
Franco Colapinto en la Ciudad: así serán los cortes de tránsito para montar el circuito en Palermo
Un El piloto argentino se presenta hoy en el “Road Show to BA 2026” y correrá con una réplica del mítico auto de Fangio. y medio de personas adquirieron billetes en los bancos el mes pasado. Este fin de semana estará marcado por la presentación del piloto de Fórmula 1, Franco Colapinto, en el barrio porteño de Palermo. Hasta el 29 de abril el tránsito se verá afectado con reducción de carriles y algunos cortes totales. El argentino encabeza este domingo 26 de abril, el «Road Show Buenos Aires 2026», una demostración en la que manejará un vehículo del equipo BWT Alpine y un monoplaza que utilizó Juan Manuel Fangio. Es la primera vez en 14 años que un auto de la máxima categoría circule por las calles de la ciudad. Colapinto en Buenos Aires: cronogramas y cortes Hasta el domingo 26 hasta la medianoche, habrá un corte total de Avenida Iraola, entre la Avenida Sarmiento y la Avenida Infanta Isabel, para el montaje del escenario principal. Desde este jueves 23 hubo varios cortes: El viernes 24 desde las 20 horas el carril pegado al Monumento a los Españoles estará ocupado para la instalación de pantallas LED. Más tarde, el sábado 25 desde las 8 de la mañana habrá un corte total en Av. Sarmiento entre Av. Santa Fe y Av. Figueroa Alcorta. Sábado 25 a partir de las 16 horas: El domingo 26, día de la exhibición de Colapinto, desde las 7 hasta las 18 permanecerán con cortes totales: Además, habrá limitaciones para peatones en determinadas zonas, controles y sectores exclusivos para vecinos. También, hasta el miércoles 29, permanecerá con corte total en la Avenida Infanta Isabel, entre la Avenida del Libertador y la Avenida Presidente Pedro Montt, para la instalación de módulos de oficina y backstage. Se utilizará la zona comprendida por la Plaza Seeber, el Parque Almirante González Fernández, la Plaza Holanda, el Parque Tres de Febrero y la Plaza Sicilia, con un vallado perimetral. Alex Bierens de Haan/Getty Images Información importante para disfrutar a Franco Colapinto en la Ciudad Horarios del Road Show de Franco Colapinto en Buenos Aires
Dólar en $1.400: ven compatibilidad con el superávit externo, pero más riesgos para la actividad y el empleo
Los economistas discuten si el tipo de cambio real actual es sostenible sin entrar en una crisis de balanza de pagos. En paralelo, advierten que hay sectores a los que este bajo nivel les impide crecer. El precio actual del dólar (casi en $1.400) reactivó la discusión sobre la competitividad y el nivel de atraso del “billete verde”. En este marco, los especialistas debaten si el valor actual del tipo de cambio real es compatible con el equilibrio de las cuentas externas y con el repunte de una actividad económica que solo crece en un grupo selecto de sectores. Pese al repunte que tuvo esta semana el dólar oficial mayorista, el tipo de cambio real sigue en mínimos desde mediados de 2025, de acuerdo con el cálculo del Banco Central (BCRA) al comparar el valor de la divisa con el que tienen los principales socios comerciales del país. Asimismo, está muy por debajo del promedio de la pos convertibilidad; solo en 2015 y durante varios meses de la gestión actual se vieron períodos prolongados con un nivel inferior al vigente. Estos números le dan robustez a las afirmaciones de aquellos economistas que ven al tipo de cambio “muy bajo” o “atrasado”. Esto, en teoría, incentiva las importaciones y desincentiva las exportaciones, a la vez que puede recalentar expectativas devaluatorias que causen una salida de capitales. Sin embargo, el superávit comercial de marzo fue el tercero más alto desde que Javier Milei es presidente y, si bien la demanda de dólares para atesoramiento sigue alta, en los últimos meses mermó y la cuenta financiera está compensada por el ingreso de divisas proveniente, en su mayor parte, de la deuda privada. El economista Luca Sartorio abrió el debate durante esta semana en redes al afirmar que este tipo de cambio real es compatible con el equilibrio de las cuentas externas, ya que hay superávit fiscal, bajo déficit de cuenta corriente y ausencia de tipo de cambio fijo. En este escenario, sostiene, puede haber crisis por expectativas nominales, pero no por inconsistencias en la competitividad real. El dólar de hoy y el equilibrio de las cuentas externas Por su parte, Guido Zack, director de Economía en Fundar, señaló que a dicha sentencia le falta el análisis de la cuenta financiera, ya que una caída en la demanda de pesos o una brusca salida de capitales podría desembocar en una devaluación. El economista expresó en diálogo con Ámbito que “los flujos de la cuenta financiera son los más importantes para definir el valor del tipo de cambio en el corto, y no tan corto, plazo”. “La apreciación cambiaria en los 90′ se dio por ingreso de capitales y el estallido de la convertibilidad se dio por egreso de capitales, no por la cuenta corriente. Lo mismo le ocurrió a Macri”, profundizó. En ese sentido, aseveró que el superávit comercial es compatible con un tipo de cambio atrasado, por un lado, “porque las importaciones dependen más del nivel de actividad que del tipo de cambio”. “Si vos tenés a los sectores exportadores creciendo y a los importadores cayendo, como ocurre hoy en día, el saldo comercial te va a dar bien”, acotó. En paralelo, subrayó que las exportaciones de productos industriales (más sensibles al tipo de cambio) no están creciendo, pese a que sí se verifican incrementos en productos clasificados como Manufacturas de Origen Industrial (MOI) por el INDEC, pero que tienen un proceso de transformación sencillo, como el oro y la plata. Por su parte, el director de la consultora C-P, Pablo Moldovan, ve que, por lo menos en el corto plazo, la apreciación cambiaria es compatible con un mercado de cambios superavitario, siempre y cuando se sostengan estos precios internacionales y no se complique el clima financiero. “Argentina está atravesando un shock de términos del intercambio positivo. No es sólo el petróleo, sino que los productos de exportación agrícolas están entre un 10-15% arriba del año pasado y los minerales con subas interanuales del orden del 50%. Eso genera las condiciones para un mercado cambiario superavitario que además se ve potenciado por los incentivos financieros del Gobierno”, explicó a este medio. Los riesgos de este tipo de cambio para la actividad económica Sin embargo, ambos especialistas advierten que el valor actual del dólar sí le pone un freno al dinamismo de la actividad económica. “Con este tipo de cambio, hidrocarburos, minería, el agro y el sector financiero pueden crecer. La sensación es que la industria, que genera mucho más empleo, no lo puede hacer porque, además de un tipo de cambio bajo, sigue teniendo altos costos tributarios, altos costos financieros y altos costos logísticos. Hoy la cancha está inclinada a favor de las importaciones. Si el Gobierno no está dispuesto a bajar los costos internos, porque pone en riesgo el equilibrio fiscal, entonces no deberían abrir tanto la economía, o deberían hacerlo con un tipo de cambio más alto”, dijo Zack. En sintonía, para Moldovan “la apreciación a estos niveles complica mucho la competitividad de los sectores no apalancados en ventajas naturales”. Una lectura similar tuvo esta semana Roberto Frenkel, reconocido economista del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES). “Puede ser que tengamos superávit de cuenta corriente, aún con el tipo de cambio atrasado. Y vamos a quedar con un tipo de cambio de Arabia Saudita, pero sin trabajo para la gente. Porque con ese tipo de cambio no producimos nada, salvo petróleo, minerales y campo. ¿De qué labura la gente? Tenemos un conurbano de 12 millones de personas«, alertó en una entrevista para el medio Ahora Play. Con la misma tónica, la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia plasmó en un reciente informe que “la apreciación cambiaria en un contexto de flexibilización importadora viene siendo un combo problemático para la producción”. Según su propia estimación, la caída mensual de la actividad económica en febrero (que fue la peor desde diciembre de 2023) fue generada fundamentalmente por el derrumbe en la producción de bienes (-4,4%), mientras que la variación
Road show de Franco Colapinto en Buenos Aires: horarios, artistas invitados y todo lo que tenés que saber
El piloto argentino participa este domingo de una exhibición callejera frente al Rosedal, en una jornada que incluirá Fan Zone, shows en vivo y distintas salidas a pista. El furor por Franco Colapinto vuelve a sentirse con fuerza en la Ciudad de Buenos Aires. Hoy, domingo 26 de abril, el piloto argentino será protagonista del Road Show to BA 2026, una exhibición callejera que se realizará en Palermo, frente al Rosedal, y que promete convocar a miles de fanáticos del automovilismo. La actividad contará con una Fan Zone, presentaciones musicales y distintas intervenciones en pista, en una propuesta pensada como una jornada masiva alrededor de la figura del joven corredor argentino. El evento combinará motores, música y actividades para el público desde la mañana hasta la tarde. Además de la presencia de Colapinto, la organización incorporó a dos artistas populares para acompañar la jornada: Soledad Pastorutti y Luck Ra. La cantante santafesina será parte de la apertura musical, mientras que el artista cordobés tendrá a su cargo otro de los momentos centrales del cronograma. Música en vivo y salidas a pista La programación comenzará temprano, con la apertura de la Fan Zone a las 9. Más tarde, Colapinto participará de una entrevista pública con el periodista Juan Fossaroli, antes del inicio de los shows musicales y las distintas exhibiciones previstas sobre el circuito callejero. El cronograma también incluye tres salidas del Safety Car, además de un Truck Tour en pista, antes del cierre previsto para las 16. Por la magnitud de la convocatoria, se espera un importante operativo de seguridad y organización en la zona de los Bosques de Palermo. Desde Argentina, la exhibición del piloto pilarense se podrá ver a través de ESPN en el plan premium de Disney+ con una transmisión que arrancará a las 12:00, hora local. Horarios del Road Show de Franco Colapinto en Buenos Aires Presentaron el auto con el que realizará la exhibición Franco Colapinto. Presentaron el auto Fórmula 1 que usará mañana Franco Colapinto en su exhibición en Buenos Aires A poco menos de un día de la exhibición de Franco Colapinto en Palermo, el auto de Fórmula 1 que utilizará el piloto argentino fue presentado en el Obelisco, en la previa de un evento que marcará el regreso de la categoría a la Ciudad tras 14 años. El monoplaza que conducirá el piloto de la F1 es un Lotus E20 modelo 2012, equipado con motor Renault V8 y ploteado con la identidad de BWT Alpine Formula One Team. El piloto hará historia al convertirse en el primer argentino en manejar un F1 por las calles de Buenos Aires. Según el cronograma oficial, realizará cuatro salidas: la primera a las 12:45, luego a las 14:30 y a las 15:15, mientras que el cierre será a las 15:55, en un bus descapotable. “Vamos a vivir una fiesta con Franco en Palermo, una fiesta del deporte y de la Ciudad. Este es un paso más para que el sueño de la Fórmula 1 sea una realidad en la ciudad más linda del mundo”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Franco Colapinto palpita su gran show en Buenos Aires: «Es algo que soñé toda la vida» La expectativa crece en la antesala del road show en Buenos Aires y Franco Colapinto ya vive la previa con una mezcla de entusiasmo y emoción. El piloto argentino, figura central de la exhibición, valoró especialmente la posibilidad de regresar al país para subirse a un Fórmula 1 en un contexto inédito para el automovilismo local. “Feliz de volver al país, reencontrarme con mi gente. En especial, traer un auto de F1. Es un sueño que tenía de muy chiquito. Es muy complicado. Que se haya dado es algo muy lindo”, aseguró el joven de Pilar, quien participará del evento junto al conductor Iván De Pineda. Más allá del show, Colapinto puso el foco en el significado personal de este momento dentro de su carrera. “Es algo difícil de explicar lo que sentís cuando se van dando las cosas que anhelaban desde muy chico. Cumplí mi sueño y eso es algo muy especial. Lo bueno es que cuando cumplís uno, aparecen muchos más. Y soy una persona inconformista”. El camino hasta este presente, remarcó, estuvo marcado por desafíos constantes. “Para llegar a cualquier objetivo hay que hacer muchos sacrificios. Tiene sus altibajos. Momentos en que no encontrás la plata para correr el año siguiente. Si realmente tenés la convicción y te lo creés, tu percepción sigue firme. Siempre suceden cosas lindas. Intentamos todos con mi equipo, con la gente que me empujó. Sabíamos que si no llegábamos íbamos a estar felices y orgullosos. Gracias a Dios llegó. Son muchas cosas que hacen que uno llegue a su objetivo. El trabajo en equipo es clave”. El impacto de su trayectoria, según el propio piloto, también excede lo deportivo y se conecta con una nueva generación de fanáticos. “Para mí fue una cosa muy loca. Primero, cumplir mi sueño. Era algo prácticamente imposible. Me lo creí tanto que con 14 años me fui solo muy lejos a probar suerte y ver qué pasaba. Ver que cumplí mi sueño, pero que generé algo muy fuerte en los chicos. Se volvieron fanáticos y expertos. Que gran parte del boom haya sido gracias a que yo llegué, lo vuelve mucho más especial. Estaría buenísimo que la Fórmula 1 vuelva al país”. Con una convocatoria que promete ser masiva, el domingo aparece como el punto más alto del evento. “El domingo, no sé dónde van a entrar 500 mil personas. ¡Es una locura! Tener la chance de que gente a la que le gusta y no le gusta el automovilismo e igualmente quiera estar cerca para conocerme es algo que va más allá del deporte y es algo que es difícil de generar”. De cara a lo que viene, Colapinto dejó en claro cuál es su norte. “Mi gran objetivo es dejar una huella, que la gente quiera escucharme, más allá de si
Tras el fallo en Nueva York, la pelea por YPF podría seguir en un tribunal muy adverso para la Argentina
Los fondos que litigan por la expropiación analizan llevar el caso al CIADI, un foro en el que el país acumuló la mayor parte de sus derrotas internacionales. Allí, la Argentina perdió el 86% de las demandas resueltas y enfrenta millonarios laudos aún pendientes. La Argentina tuvo a fines de marzo un alivio en el frente judical externo, cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York anuló la sentencia por US$16.100 millones de primera instancia contra el país en el juicio por la expropiación de YPF. Pero, los demandantes confirmaron que su estrategia judicial para revertir esa decisión incluye una nueva instancia en EE.UU. y una presentación ante el CIADI, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial. Tras el fallo que benefició a la Argentina, la estrategia que buscarán desplegar los fondos Petersen y Eton Park patrocinados por Burford Capital, revivió el interés en uno de los foros de resolución de conflictos comerciales, del que la Argentina llegó a ser varios años el país de la región más demandado por inversores, principalmente por empresas de Europa y EE.UU. El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), el tribunal arbitral del Banco Mundial, que interviene en conflictos entre el Estado y los inversores extranjeros. Está habilitado por los tratados de inversión bilaterales, que en su mayoría la Argentina firmó en la década del 90, y permite que las empresas extranjeras accionen contra el Estado por incumplimientos varios en contratos de concesión, privatizaciones o, como en YPF, la expropiación. Desde 2003, el Ciadi concentra la gran mayoría de los litigios contra el Estado argentino. En concreto, el 94% de las demandas internacionales contra el país se presentaron ante ese tribunal. Hasta 2025, la Argentina lideraba el ranking de los países con 65 demandas su contra. En la actualidad fue desplazado del primer puesto por Venezuela. Ambos países “representan casi un tercio de las 415 demandas contra América Latina y el Caribe”, expuso un informe reciente de la asociación Transnational Institute. De acuerdo con los datos del CIADI procesados por Transnational Institute, hasta el año pasado el Estado argentino perdió el 86% de los casos presentados en ese tribunal en su contra y tiene laudos en contra por US$10.046 millones. Pero esas condenas del tribunal arbitral, no son ejecutables. Los beneficiarios tienen que recurrir a la Justicia a fin de lograr ser reconocidos como acreedores y obtener una orden para cobrar mediante embargos en caso de que el país no pague. Eso hace que haya fallos del CIADI contra la Argentina de 2006 o 2009 que todavía aparecen como “pendientes”. En todo el proceso, además, hubo alguinos acuerdo de compensación para cerrar el litigio. El caso YPF en el CIADI y las otras causas que tiene la Argentina en ese tribunal El reporte del Transnational Institute contabilizó 65 casos iniciados contra la Argentina desde 1997. El mayor pico de litigios se registró tras el fin de la convertibilidad: el país recibió 47 demandas entre 2002 y 2007. En ese período, 2003 fue el año de mayor actividad, con 20 reclamos iniciados. De ese total, el 51% se definió con un laudo a favor de las empresas, el 35% terminó por un acuerdo entre las partes y solo el 12% finalizó con una sentencia favorable al Estado argentino. El 2% restante no tuvo resolución de ningún tipo. Aunque todavía no se conoce la estrategia con la que Burford intentará reflotar su demanda por la expropiación de YPF en ese foro. Sebastián Soler, exsubprocurador del Tesoro, consideró factible que elijan basarse en el tratado bilateral de inversión que el gobierno de Menem firmó con España en 1991, un año antes de que su gobierno privatizara la petrolera estatal. Por la estatización del 51% de las acciones de YPF, ya hubo una presentación en el CIADI. Repsol -quien comandaba la petrolera local- recurrió a esa instancia. El proceso fue cerrado en 2014 tras el acuerdo de compensación por US$5000 millones que estableció el gobierno de Cristina Kirchner para la empresa española. Si bien la mayoría de los casos se iniciaron hace más de una década, aún la Argentina tiene varios frentes abiertos en el CIADI En ese contexto, la empresa francesa SAUR Internacional presentó una demanda ante la Justicia de EE.UU. en busca de que reconozca un fallo del CIADI de 2014 por la rescisión del contrato de concesión de Obras Sanitarias Mendoza (OSM). El monto equivale a US$40 millones más 6% anual desde el momento del fallo, indicó Sebastián Marril, de Latam Advisors En tanto, el país tiene desde 2019 un laudo en contra en el CIADI que fue ratificado por la justicia estadounidense por la expropiación de Aerolíneas Argentinas en 2008. El pago, entre capital e intereses, asciende a unos los US$390 millones. Si bien en un momento se anunció un acuerdo entre la Argentina y los acreedores, el fondo Titan Consortium, finalmente el país decidió proseguir con la apelación del fallo de ejecución. Además, el CIADI condenó a la Argentina a pagar US$716 millones a AES Corporation por la pesificación de contratos en la represa de Alicurá; y otros US$147 millones a la constructora Webuildpor el congelamiento de peajes en el puente Rosario–Victoria. Otro caso es el de la empresa Mobil Exploration, que tiene un laudo a favor en el CIADI por US$196 millones. La petrolera también reclamó por los perjuicios que generó sobre sobre sus negocios gasíferos la pesificación de inicios del siglo XXI. Las demandas contra la Argentina en el CIADI: de qué sectores y países provienen El 92% de las demandas contra la Argentina ante el CIADI provinieron de empresas de los Estados Unidos, Canadá y Europa. El 22% de todas las demandas contra el país viene de inversores estadounidenses seguidas por España (10%) y Francia (8%). De los 65 casos que afrontó el país, 19 están relacionados a contratos de suministro de energía; 11 a inversiones financieras y otros 10 a agua corriente. “En total, estas actividades son las responsables del 61,5% de las demandas