El índice de salarios que publica el INDEC mostró una suba menor a la de los precios en el segundo mes del año. Qué pasó en cada sector y cómo evolucionaron los ingresos en términos interanuales. El índice de salarios que elabora el INDEC registró en febrero de 2026 un incremento de 2,4% mensual, una cifra que vuelve a ubicarse por debajo de la inflación del período, que fue de 2,9%. Así, los ingresos volvieron a perder frente al avance de los precios. Según el informe oficial, el crecimiento de los sueldos estuvo impulsado por aumentos de 1,6% en el sector privado registrado, 2,3% en el sector público y 4,6% en el sector privado no registrado, que volvió a mostrar una dinámica más acelerada respecto del empleo formal. En términos acumulados, los salarios subieron 5% en lo que va del año, mientras que la variación interanual alcanzó el 35,8% (frente a inflación acumulada de 33,1% en el mismo período), con desempeños dispares entre los distintos segmentos del mercado laboral. Qué pasó con los salarios registrados Al desagregar los datos, el índice del sector registrado mostró una suba más moderada. Dentro de este grupo, los salarios del sector privado formal crecieron 1,6% mensual, mientras que los del sector público avanzaron 2,3% en febrero. En el detalle del empleo estatal, se observaron diferencias: el subsector nacional registró un aumento de apenas 0,6%, mientras que el nivel provincial mostró una mejora más significativa de 2,9%. A nivel interanual, los salarios del sector registrado crecieron alrededor de 27,5%, por debajo del promedio general y quedaron por debajo de la inflación para el mismo período. La pérdida se verificó tanto en los sueldos de trabajadores públicos como privados. Fuerte suba en el sector informal El dato más llamativo volvió a estar en el segmento no registrado. Los salarios informales aumentaron 4,6% en febrero y acumulan una suba interanual de 75,1%, muy por encima del resto de los sectores y de la evolución de los precios. Sin embargo, este comportamiento responde en parte al rezago estadístico habitual del indicador, que capta variaciones de meses anteriores. Aun así, muestra una tendencia de recomposición de ingresos tras el fuerte deterioro previo. Salarios vs inflación Con estos números, los salarios continúan sin lograr ganarle a la inflación en el corto plazo. Aunque en la comparación interanual los ingresos totales todavía se ubican por encima del aumento de precios, la dinámica mensual muestra un rezago persistente, especialmente entre los empleados formales. La evolución desigual entre sectores —con los informales creciendo más rápido que los registrados— también expone las tensiones del mercado laboral y las dificultades para sostener una recuperación homogénea del poder adquisitivo.
La capacidad instalada de la industria cayó 4 puntos con respecto al año pasado, pero anotó una mejora mensual
El indicador del INDEC avanzó en febrero un punto frente al mes previo, pero no logró ubicarse por encima del niveles de 2025. Los sectores más afectados y los que pudieron evitar un retroceso. La utilización de la capacidad instaladaen la industria se ubicó en 54,6% en febrero, según informó el INDEC. El dato exhibe una mejora de un punto en términos mensuales, pero muestra un retroceso de cuatro puntos en la comparación interanual. El indicador mide qué proporción del potencial productivo de las plantas industriales está en uso. Pese al repunte frente al mes previo, el nivel general se mantiene bajo en términos históricos, en un contexto de menor demanda y caída en distintos rubros productivos. Los datos recientes ya venían mostrando señales de enfriamiento. En enero de 2026, por ejemplo, la industria había operado apenas al 53,6% de su capacidad, uno de los niveles más bajos de los últimos años y por debajo del mismo mes del año anterior. A nivel sectorial, la dinámica continúa siendo heterogénea. Mientras algunos bloques —como las industrias petrolera, química, de papel y cartón y alimentos— lograron sostener niveles de actividad por encima del promedio, otros —como el automotriz, el textil y la metalmecánica— se ubicaron por debajo, afectados por la caída en la producción y el consumo. Los sectores que ganaron y los que perdieron La industria metalmecánica -excepto automotores- fue la principal incidencia negativa. Registró un nivel de utilización de la capacidad instalada de 33,9%, inferior al de febrero de 2025 (44,0%), relacionado principalmente con los menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico. De acuerdo con datos del índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero), la fabricación de maquinaria agropecuaria cayó interanualmente a 37,7% y la fabricación de aparatos de uso doméstico registró una disminución y llegó a 38%. La industria automotriz, por su parte, mostró un nivel de utilización de la capacidad instalada de 38,9%, inferior al de febrero de 2025 (54,6%), debido a la menor cantidad de unidades fabricadas. Las industrias metálicas básicas presentaron en febrero un nivel de utilización de la capacidad instalada de 59,7%, por debajo del registrado el mismo mes del año anterior (67,3%). En este sentido, el INDEC destacó que la producción de acero crudo mostró una disminución interanual de 14% en el mes bajo observación, según datos de la Cámara Argentina del Acero. Los productos alimenticios y bebidas exhibieron un nivel de utilización de la capacidad instalada de 58,6%, inferior al registrado en febrero del año anterior (62,4%). El valor estuvo relacionado principalmente a la menor molienda de oleaginosas y a una disminución en la producción de carne vacuna. Según datos del IPI manufacturero, la molienda de oleaginosas registró en febrero una caída interanual de 21,9%, mientras que la producción de carne vacuna presentó una baja interanual de 8,2%. Finalmente, el informe detalló que la refinación del petróleo mostró en febrero un nivel de utilización de la capacidad instalada de 88,9%, superior al registrado el mismo mes del año anterior (73,9%), a partir del mayor nivel de procesamiento de petróleo crudo.
Créditos hipotecarios: cuánto hay que ganar para comprar un departamento de US$100.000
La cuota inicial ronda los $770.000 y exige ingresos familiares superiores a los $3 millones. El esquema incluye anticipo, gastos adicionales y fuertes diferencias según la tasa de cada banco. El acceso al crédito hipotecario vuelve a escena con una cuenta concreta: cuánto se paga por mes para comprar una propiedad. En el caso de un departamento de US$100.000, la combinación entre anticipo, tasa y plazo define cuotas altas y un ingreso exigente, en medio del ruido que generó la investigación sobre préstamos otorgados a funcionarios. En particular, la lupa está puesta sobre casos de funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza que accedieron a créditos del Banco Nación para viviendas por encima de US$250.000, dentro del segmento inmobiliario premium. Esos montos contrastan con las condiciones que enfrenta el público general para operaciones de menor escala. En ese contexto, para una propiedad de US$100.000, el esquema típico muestra que el comprador aporta US$25.000 y financia los US$75.000 restantes. Sin embargo, ese número no refleja el costo total de entrada: a ese monto hay que sumarle gastos de operación, como comisión inmobiliaria, escribanía y tasación. En la práctica, el desembolso inicial supera el 30% del valor de la propiedad. Qué se necesita La discusión sobre los créditos hipotecarios volvió al centro de la escena tras los préstamos del Banco Nación a funcionarios y dirigentes oficialistas por montos que llegan hasta los US$350.000, según registros de la Central de Deudores del Banco Central. En ese contexto, se reactivó el interés por entender cómo funciona hoy la línea +Hogares, cuáles son sus condiciones y quiénes pueden acceder en 2026. Dentro de ese esquema, no solo califican clientes del sector privado. También pueden solicitarlo empleados del sector público en relación de dependencia, siempre que trabajen en empresas con participación estatal mayoritaria o del Grupo YPF y acrediten sus ingresos en la entidad. Al mismo tiempo, los casos bajo investigación —muchos vinculados a operaciones de alto valor— pusieron en debate las diferencias entre el crédito disponible y el acceso real. El diseño del préstamo fija una edad límite de 85 años al momento de cancelación. A su vez, permite incorporar hasta dos titulares y dos codeudores, con vínculo familiar directo, siempre que cumplan los requisitos establecidos por el banco. La operatoria se estructura bajo el sistema UVA, con ajuste por CER, garantía hipotecaria en primer grado y esquema de amortización francés. En materia laboral, las exigencias varían según el perfil. Para empleados en relación de dependencia, se pide un año de antigüedad total y al menos seis meses en el empleo actual. Los contratados deben acreditar 12 meses, mientras que los trabajadores autónomos necesitan demostrar dos años de actividad desde su inscripción en Ganancias. En el caso de los monotributistas, el requisito es contar con dos años de antigüedad en la actividad y un año dentro de la categoría vigente. También se admite la suma de ingresos mediante codeudores, aunque los titulares deben cubrir al menos el 50% de la cuota. En todos los casos, la relación cuota-ingreso no puede superar el 25%. El historial crediticio aparece como otro filtro determinante. No se permiten antecedentes negativos en el último año y se exige una calificación normal en las bases del Banco Central. Respecto de las condiciones financieras, el crédito contempla múltiples destinos: compra, cambio, construcción, ampliación, refacción o terminación de vivienda. Para vivienda única de hasta 210.000 UVAs, la tasa se ubica en el 6% TNA fija, mientras que para montos superiores o segunda vivienda asciende al 12%. El tope de financiamiento llega a 189.000 UVAs para vivienda única y hasta 315.000 UVAs en otras operaciones. En cuanto a cobertura, puede alcanzar hasta el 90% del valor de compra o tasación, e incluso el 100% de la diferencia en casos de cambio de vivienda. Los plazos se extienden entre 5 y 30 años para adquisición o cambio, mientras que para refacciones o ampliaciones se reducen a un máximo de 15 años. En proyectos de construcción, el desembolso se realiza en etapas: 30% inicial, 50% con avance de obra verificado y 20% final, sujeto a controles técnicos en cada instancia. Cuánto se paga por mes Andrés Salinas, economista y docente de la Universidad de La Matanza (Unlam), precisó que para una propiedad de US$100.000, con un financiamiento del 75%, la cuota en el Banco Nación se ubica hoy en torno a los $769.974 bajo una tasa cercana al 6%. El especialista explicó que se trata de uno de los valores más bajos del sistema, aunque aclaró que ese nivel solo aplica para perfiles específicos, como clientes que acreditan haberes en la entidad, y que incluso en esos casos el ingreso requerido sigue siendo elevado frente al promedio del mercado. Salinas agregó que, aun con esa tasa preferencial, el esquema sigue condicionado por la relación cuota-ingreso que exigen los bancos. “Para sostener una cuota de ese nivel, el ingreso familiar tiene que ubicarse cómodamente por encima de los $3 millones, lo que deja afuera a gran parte de la demanda”, explicó. En ese marco, remarcó que la brecha entre las tasas más bajas y las más altas del sistema puede duplicar la cuota mensual y terminar de definir quién puede acceder y quién no al financiamiento. Cuotas según banco Ahora, al analizar banco por banco, se puede observar cómo dependiendo de la tasa que cada entidad financiera tenga, la cuota inicial cambia de forma significativa. Para un crédito de referencia equivalente a US$100.000 a 20 años, los valores son: Patricia De Pietri, de Estudio Uno Propiedades, señaló que la diferencia entre extremos refleja el impacto directo de la tasa sobre la cuota inicial. Detalló: “Hoy no es lo mismo financiarse al 6% que al 15%: la cuota prácticamente se duplica y eso redefine el universo de compradores”. En esa línea, remarcó que la dinámica actual del crédito está muy atada a lo que ocurra con las tasas. “Hubo un primer impulso cuando reaparecieron los UVA, pero el endurecimiento de condiciones y el costo del dinero frenaron
El directorio del FMI evaluará la segunda revisión en mayo y enviará US$1000 millones a la Argentina
La junta ejecutiva también decidirá si disculpa el incumplimiento argentino con respecto a la meta de acumulación de reservas. Una vez aprobado, llegará el desembolso. El organismo anticipó que inflación bajará en los próximos meses. Como parte de las reuniones de primavera (boreal) del FMI, los directivos del departamento del Hemisferio Occidental del organismo hablaron sobre el desempeño de la Argentina y la región en conferencia de prensa. Luis Cubeddu, subdirector del departamento que lleva el caso argentino, confirmó que esperan que el Directorio del organismo evalúe la segunda revisión del programa con la Argentina -que ya cuenta con acuerdo técnico- durante mayo, lo que destrabaría un desembolso de US$1000 millones. Con respecto a la eventual dispensa (waiver) del FMI a la Argentina por incumplir la meta de acumulación de reservas en 2025, Cubeddu indicó que esa es una decisión del Directorio. “Nuestro plan es presentar la solicitud a la junta directiva a principios o mediados de mayo. Estamos preparando la documentación necesaria”, anticipó. El funcionario del FMI agregó que el organismo espera que la Argentina pueda acumular US$8000 millones en reservas este año y reconoció que parte de lo que se sume ayudará a compensar el incumplimiento previo. Para el FMI, la inflación bajará en los próximos meses Sobre el aumento reciente de la inflación, Cubeddu aseguró que hay razones que lo explican, como el incremento en los costos de la energía y los precios estacionales y regulados. “Proyectamos un proceso de desinflación en los próximos meses. Los indicadores de alta frecuencia de abril sugieren que así será. Esto se sustentará en políticas fiscales prudentes, con un ancla fiscal muy sólida, cuya credibilidad se ha reforzado, y también, en mejoras en el marco de la política monetaria y la monetización de la economía», dijo el funcionario del FMI y resaltó que las expectativas de inflación para los próximos 12 meses se mantiene estables. Por otra parte, resaltó que las discusiones sobre la implementación de la nueva canasta para medir la evolución de los precios continúan y que el Gobierno les ha dicho que lo hará una vez que se consolide el proceso de desinflación. El FMI habló sobre la estrategia financiera del Gobierno Finalmente, con respecto a la decisión de Luis Caputo de priorizar el endeudamiento con entidades privadas, Cubeddu consideró que esa vía será un pilar fundamental de la estrategia de financiamiento en 2026. “De cara al futuro, nuestra visión es que, mediante la movilización de este financiamiento, la implementación del programa y una mayor acumulación de reservas, se logrará una reducción de los diferenciales de tasa y, con el tiempo, un acceso más oportuno y sostenible a los mercados internacionales de capitales”. El impacto de la guerra en la región El foco del mensaje de apertura de la conferencia de prensa fue el impacto de la guerra en Medio Oriente en las economías locales. Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental, destacó que la región había tenido un buen comienzo de año en términos de expectativas de crecimiento y objetivos de inflación. Sin embargo, el conflicto bélico cambió las perspectivas y las llevó a la baja. “Los países productores de petróleo —Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, Guyana, Trinidad y Tobago, Estados Unidos y Venezuela— se benefician de los altos precios de la energía. La crisis de las materias primas fortalece su balanza de pagos, impulsa el crecimiento y beneficia las finanzas públicas. Si bien algunos también enfrentan dificultades financieras, en general, es probable que muchos de estos países registren ganancias económicas netas“, indicó. No obstante, el funcionario advirtió que, incluso en estos países productores de petróleo, no se debe olvidar que los más vulnerables se verán gravemente afectados por el aumento de los precios de la energía y los alimentos. En la misma línea, Chalk también mostró la preocupación del FMI por el efecto de la guerra sobre la inflación. “Si bien el impacto en la actividad económica variará considerablemente entre países, el impacto en la inflación será más uniforme. La inflación será mayor para todos. La región se enfrentará a costos mucho más elevados de combustible, transporte, alimentos y otros insumos. Esto generará dificultades para las familias que menos pueden afrontar el mayor costo de estos bienes esenciales”, sostuvo. “Las autoridades fiscales deberán resistir la presión política para contener o retrasar el inevitable aumento de los precios de los alimentos y los combustibles”, pidió Chalk. Y sumó: “Muchos países de la región han tomado, en los últimos años, decisiones valientes para sustituir los subsidios indiscriminados a los combustibles y los alimentos por redes de seguridad bien diseñadas. Es imperativo que estos logros se preserven”. “El limitado margen fiscal de los países debe utilizarse estratégicamente para centrar la ayuda en las familias, los agricultores y las empresas vulnerables”, completó el funcionario del FMI, al tiempo que pidió a los gobiernos que se concentren en bajar el gasto.
El petróleo retrocedió más de 8% y cotizó a US$90 tras la reapertura del estrecho de Ormuz
El anuncio de Irán rehabilitaba el paso clave para el comercio energético global y tuvo impacto inmediato en los mercados. El precio del crudo había llegado a superar los US$110 hace unas semanas. El petróleo caía más de 8% y se ubicaba por apenas por encima de US$90 en la tarde del viernes. Durante la primera parte de la jornada, cuando Irán anunció la reapertura del estrecho de Ormuz por la tregua en Líbano, la baja llegó a superar 13%. El barril Brent, que superó los US$110 en el primer mes del conflicto bélico en Medio Oriente, retrocedía esta tarde a US$90,70 un nivel que no registraba desde principios de marzo. En tanto, el petróleo crudo WTI -de referencia en el mercado estadounidense- operaba a US$84,6 luego de bajar más de 10% contra el cierre previo. El precio del gas también reaccionó de inmediato y anotaba una baja de casi 1%. Durante el cierre de más de 45 días de Ormuz, la vía marítima clave por donde pasa el 20% del petróleo del mundo se dieron fuertes subas de los combustibles y el gas, con impacto en todo el mundo. Las principales bolsas europeas cerraron en alza tras la reapertura del estrecho de Ormuz durante el alto el fuego acordado con Estados Unidos. La Bolsa de Frankfurt subió 2,25%; la de París, sumó 2%; y Madrid avanzó 2,2%. En la misma línea, el índice Euro Stoxx 50 anotó un alza de 2,2%. En Estados Unidos, el Dow Jones subía 1,8%, los del S&P 500 escalaba 1,2%, mientras los de Nasdaq registraba una suba de 1,5%. Cómo operan las acciones argentinas este 17 de abril Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraban mayoría de números rojos. Las principales bajas eran para las energéticas, lideradas por YPF (-3,5%), Transportadora Gas del Sur (-2,7%) y Pampa Energía (-2,4%). En el extremo opuesto, las ganancias eran para Mercado Libre(1,9%),Globant(1,3%) y Corporación América (1,1%). El riesgo país operaba sin cambios, en 518 puntos básicos. Los bonos argentinos que operan en el exterior subían 0,6%. En el mercado cambiario, el dólar oficial subió $10 y cerró a $1390 para la venta en el Banco Nación (BNA). Al inicio de la jornada, llegó a tocar los $1375, el menor valor en seis meses.
El BID anunció que gestiona un apoyo financiero por US$7200 millones para la Argentina
La entidad informó que prepara un paquete integral de financiamiento, que incluye garantías e inversiones. El monto comprometido es mayor al de 2025. La inflación se mantiene con una marcada inercia alcista desde hace 10 meses. El presidente Javier Milei insiste en que es un fenómeno monetario y tras el acuerdo al que llegó el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la segunda revisión del programa, se prevé que la política monetaria se mantenga lo «suficientemente estricta para seguir apoyando el proceso subyacente de desinflación». Para abril, el propio ministro de Economía, Luis Caputo, proyectó una baja de la inflación desde el 3,4% de marzo. La estimación es que la carne habría alcanzado un punto de equilibrio y factores estacionales como educación no tendrían un zarpazo tan importante. Sin embargo, los drivers continúan siendo locales: tarifas y carne. Otro punto importante, en medio de la guerra en Medio Oriente, fue el fuerte aumento de los combustibles, de 7,1% promedio, que tuvo una incidencia importante. «La categoría Regulados (básicamente servicios), tuvo un aumento del 5,1%, con fuertes incidencias en gas y electricidad y educación formal y cigarrillos», destacó el economista de CREEBBA, Gonzalo Semilla, a la par que enfatizó que un dato a seguir es el de las tarifas y el transporte, por los aumentos importantes que vienen teniendo ambas categorías. «Hacia adelante y con el frente externo activo, no solo seguirá impactando en Argentina sino también a escala internacional», destacó el economista. Marzo fue particularmente alto, pero las expectativas a mediano plazo son positivas, añadió Semilla. Si bien la expectativa del mercado es positiva, en el primer trimestre el IPC acumula un alza de 9,4% frente al 10,1% que proyectaba el Presupuesto 2026 para todo el año. «Previo al dato oficial de marzo ya el REM estimaba una inflación de casi 30% para el año 2026, lo que compara con el 20,1% que se esperaba en diciembre de 2025 y el 16,5% que se esperaba en julio del año pasado», aseguran desde 1816. Si bien es cierto que los drivers como carne y combustibles son transitorios, con el IPC subyacente -o «núcleo descarnado»- la inflación no deja de estar en la zona del 2% a 2,5%, que está siendo muy difícil perforar incluso con un tipo de cambio nominal que está en los niveles de principios de agosto de 2025, explica 1816. En esa línea, la economista Rocío Bisang destacó que «el arrastre de marzo hacia adelante va a ser particularmente evidente en combustibles este mes, donde el impacto promedio en marzo fue del 7,1%, mientras que la suba total se ubicó en torno al 20%». «En ese sentido el piso para el mes es alto, incluso sin nuevas presiones inflacionarias», enfatizó. ¿Apretón monetario? Con el Gobierno insistiendo en que la inflación es un «fenómeno monetario», en línea con el FMI, se plantea hacia adelante una política monetaria lo «suficientemente restrictiva» para consolidar la desinflación. ¿Pero qué ocurre actualmente? El economista del Banco Provincia, Matías Rajnerman, señaló que «en las últimas semanas el Gobierno relajó los encajes y esa flexibilización permitió que se contrajera la tasa, que actualmente no está teniendo un impacto cambiario. Aunque hay liquidación de la cosecha gruesa. Y a nosotros particularmente nos da que se está desacelerando la inflación hacia abril». También hay una política más expansiva, por el lado, del BCRA que está comprando dólares en el mercado, para lo cual emite. Sin embargo, lo que se emite también se está retirando en las últimas licitaciones. «Lo otro que están haciendo con una política más expansiva a veces son las ruedas de BYMA», que es el restablecimiento de los pases activos como herramienta de provisión de liquidez. Esto implica que, contrariamente, el Gobierno está teniendo una política monetaria más expansiva y no está acentuando la inflación. En esa línea, Rajnerman subraya que «el arrastre para abril es bajo y para ese mes el IPC estaría más cerca del 2,5%». Aunque la incógnita está hacia adelante: ¿qué va a hacer el Gobierno ante el acuerdo con el FMI? «Creo que el Gobierno podría optar por una política monetaria más contractiva, pero iría en contra de otros de sus objetivos que es impulsar el crédito», señaló el economista de LLZ, Federico Machado. «Entiendo que, a pesar del contexto internacional vigente, las políticas del Gobierno se mantendrán, significando continuidad respecto al apretón monetario, al mantenimiento en cuanto a la apertura de las importaciones (complejizando al sector industrial ya afectado), asfixiando a algún que otro ministerio (reducción de personal). Claro está, se deberá prestar especial atención al humor y descontento manifestado por la ‘calle’», añadió Semilla. «Da la sensación de que el Gobierno está cómodo en estos niveles de liquidez, con las tasas de corto estables en torno al 20%. Por ahora no da la impresión de que haya intenciones de profundizar la dinámica contractiva, en parte por lo que está pasando con la actividad pero también porque la aceleración de la inflación se interpreta como algo transitorio, que tendería a ordenarse en los próximos meses», analizó Bisang.
Inflación arriba del 3%: el dilema oficial entre sostener el apretón monetario o girar hacia una política más expansiva
Mientras el Gobierno apuesta a sostener la desinflación con una política monetaria restrictiva, el mercado advierte por señales mixtas y una inercia que mantiene al IPC en niveles elevados. La inflación se mantiene con una marcada inercia alcista desde hace 10 meses. El presidente Javier Milei insiste en que es un fenómeno monetario y tras el acuerdo al que llegó el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la segunda revisión del programa, se prevé que la política monetaria se mantenga lo «suficientemente estricta para seguir apoyando el proceso subyacente de desinflación». Para abril, el propio ministro de Economía, Luis Caputo, proyectó una baja de la inflación desde el 3,4% de marzo. La estimación es que la carne habría alcanzado un punto de equilibrio y factores estacionales como educación no tendrían un zarpazo tan importante. Sin embargo, los drivers continúan siendo locales: tarifas y carne. Otro punto importante, en medio de la guerra en Medio Oriente, fue el fuerte aumento de los combustibles, de 7,1% promedio, que tuvo una incidencia importante. «La categoría Regulados (básicamente servicios), tuvo un aumento del 5,1%, con fuertes incidencias en gas y electricidad y educación formal y cigarrillos», destacó el economista de CREEBBA, Gonzalo Semilla, a la par que enfatizó que un dato a seguir es el de las tarifas y el transporte, por los aumentos importantes que vienen teniendo ambas categorías. «Hacia adelante y con el frente externo activo, no solo seguirá impactando en Argentina sino también a escala internacional», destacó el economista. Marzo fue particularmente alto, pero las expectativas a mediano plazo son positivas, añadió Semilla. Si bien la expectativa del mercado es positiva, en el primer trimestre el IPC acumula un alza de 9,4% frente al 10,1% que proyectaba el Presupuesto 2026 para todo el año. «Previo al dato oficial de marzo ya el REM estimaba una inflación de casi 30% para el año 2026, lo que compara con el 20,1% que se esperaba en diciembre de 2025 y el 16,5% que se esperaba en julio del año pasado», aseguran desde 1816. Si bien es cierto que los drivers como carne y combustibles son transitorios, con el IPC subyacente -o «núcleo descarnado»- la inflación no deja de estar en la zona del 2% a 2,5%, que está siendo muy difícil perforar incluso con un tipo de cambio nominal que está en los niveles de principios de agosto de 2025, explica 1816. En esa línea, la economista Rocío Bisang destacó que «el arrastre de marzo hacia adelante va a ser particularmente evidente en combustibles este mes, donde el impacto promedio en marzo fue del 7,1%, mientras que la suba total se ubicó en torno al 20%». «En ese sentido el piso para el mes es alto, incluso sin nuevas presiones inflacionarias», enfatizó. ¿Apretón monetario? Con el Gobierno insistiendo en que la inflación es un «fenómeno monetario», en línea con el FMI, se plantea hacia adelante una política monetaria lo «suficientemente restrictiva» para consolidar la desinflación. ¿Pero qué ocurre actualmente? El economista del Banco Provincia, Matías Rajnerman, señaló que «en las últimas semanas el Gobierno relajó los encajes y esa flexibilización permitió que se contrajera la tasa, que actualmente no está teniendo un impacto cambiario. Aunque hay liquidación de la cosecha gruesa. Y a nosotros particularmente nos da que se está desacelerando la inflación hacia abril». También hay una política más expansiva, por el lado, del BCRA que está comprando dólares en el mercado, para lo cual emite. Sin embargo, lo que se emite también se está retirando en las últimas licitaciones. «Lo otro que están haciendo con una política más expansiva a veces son las ruedas de BYMA», que es el restablecimiento de los pases activos como herramienta de provisión de liquidez. Esto implica que, contrariamente, el Gobierno está teniendo una política monetaria más expansiva y no está acentuando la inflación. En esa línea, Rajnerman subraya que «el arrastre para abril es bajo y para ese mes el IPC estaría más cerca del 2,5%». Aunque la incógnita está hacia adelante: ¿qué va a hacer el Gobierno ante el acuerdo con el FMI? «Creo que el Gobierno podría optar por una política monetaria más contractiva, pero iría en contra de otros de sus objetivos que es impulsar el crédito», señaló el economista de LLZ, Federico Machado. «Entiendo que, a pesar del contexto internacional vigente, las políticas del Gobierno se mantendrán, significando continuidad respecto al apretón monetario, al mantenimiento en cuanto a la apertura de las importaciones (complejizando al sector industrial ya afectado), asfixiando a algún que otro ministerio (reducción de personal). Claro está, se deberá prestar especial atención al humor y descontento manifestado por la ‘calle’», añadió Semilla. «Da la sensación de que el Gobierno está cómodo en estos niveles de liquidez, con las tasas de corto estables en torno al 20%. Por ahora no da la impresión de que haya intenciones de profundizar la dinámica contractiva, en parte por lo que está pasando con la actividad pero también porque la aceleración de la inflación se interpreta como algo transitorio, que tendería a ordenarse en los próximos meses», analizó Bisang.
Con Manuel Adorni golpeado, Karina Milei toma el control y el Gobierno intenta recuperar iniciativa
La secretaria general avanzó sobre la coordinación política y se posiciona como jefa de Gabinete de facto. En medio de causas judiciales, caída en encuestas e inflación en alza, el oficialismo reordena roles y enfrenta tensiones internas. El Gobierno atraviesa uno de sus momentos más difíciles. A las múltiples causas que enfrenta el jefe de Gabinete, Manuel Adorni -por presunto enriquecimiento ilícito y dádivas-, se sumó esta semana una caída en las encuestas y un dato de inflación duro de digerir para el oficialismo, que obligó al propio Javier Milei a realizar una suerte de autocrítica. Sin embargo, en Casa Rosada apuestan a seguir intentando recuperar iniciativa, convencidos de que «con más gestión» se logrará tapar el resto de los frentes. En este marco, proliferaron en los últimos días las actividades de acompañamiento al jefe de los ministros, con Karina Milei a la cabeza. No obstante, en el medio quedaron expuestas las tensiones que el caso Adorni generó en el Gabinete y un reordenamiento de roles. En ese esquema, la secretaria general de Presidencia se mostró también como una suerte de una jefa de Gabinete de facto. Con Adorni devaluado, fue «el Jefe» quien recibió a los gobernadores aliados para intentar reordenar la agenda legislativa. También se espera que la titular de La Libertad Avanza encabece este viernes una nueva reunión de la mesa política. Decidida a no soltarle la mano a su ladero, Karina Milei podría acompañar a Adorni a su primer informe de gestión en el Congreso, el próximo 29. En Balcarce 50 no descartaron a este medio que concurra también el propio Presidente. Hasta entonces, el también vocero no volverá al atril a dar conferencias de prensa. Caída en encuestas, inflación y un gabinete que se reconfigura Aunque formalmente sigue al frente de la Jefatura de Gabinete, su margen de maniobra se redujo y parte de sus funciones comenzaron a ser absorbidas por el círculo más cercano al Presidente. En ese contexto, también se reconfiguró la comunicación oficial. Es allí donde la ex ministra Patricia Bullrich vio un hueco y entró. La jefa del bloque oficialista en el Senado salió a capitalizar el momento, e incluso le endilgó a Adorni «no tener el cuero tan duro» como ella. En paralelo al reordenamiento en la Casa Rosada, Karina Milei avanzó también sobre la estructura legislativa bonaerense y decidió desplazar a Agustín Romo de la conducción del bloque de La Libertad Avanza en Diputados, en un recambio que fortaleció a dirigentes alineados a su armado territorial y expuso la interna con el sector de Santiago Caputo. Un funcionario de diálogo directo con el Presidente reconocido a este medio que el caso Adorni generó un problema político que excede lo judicial y obligó a redefinir vocerías y estrategias. En paralelo, distintos sectores del oficialismo comenzaron a correrse del eje del conflicto. Ministros y dirigentes evitaron quedar asociados al caso, en una dinámica de repliegue que dejó a Adorni cada vez más aislado. También se registró un cambio en el discurso de aliados que hasta entonces permanecieron en silencio. Tal es el caso del propio Cristian Ritondo. También tiraron leña al fuego el ex jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el biógrafo presidencial, Nicolás Márquez, entre otros. Mientras tanto, el Gobierno intentó retomar la iniciativa con una agenda enfocada en el Congreso y en la expectativa de una mejora económica hacia la segunda mitad del año. En Balcarce 50 atribuyen al conflicto en Medio Oriente la aceleración de la inflación y le apuestan al ya conocido «segundo semestre». Mientras tanto, Javier Milei se refugia una vez más en el exterior. Con un viaje a Israel que inicia este sábado, el primer mandatario volará a Jerusalén junto al canciller Pablo Quirno -quien elevó su perfil en las últimas semanas- y a su hermana para participar de la celebración por el Día de la Independencia israelí.
Dólar hoy y dólar blue hoy minuto a minuto: a cuánto opera este viernes 17 de abril
Conocé las cotizaciones dólar blue, el oficial, el MEP y el CCL. El dólar oficial extiende su tendencia bajista. Este jueves, por tercer día consecutivo en la semana, bajó el tipo de cambio mayorista y quedó a casi 24% del techo de la banda. El dólar blue subió a $1.415, mientras que el MEP operó debajo de ese nivel y el CCL lo hizo en torno a los $1.450. Este viernes, la city procesará las medidas del BCRA, que flexibilizó las normas de encajes y reactivó la ventanilla de pases activos para intentar marcar un corredor de tasas. Ayer, las acciones argentinas cerraron con mayoría de ganancias, tanto en Buenos Aires como en Nueva York. El riesgo país perforó los 520 puntos básicos tras el acuerdo con el FMI y la nueva colocación del Tesoro en el mercado local. En la jornada de hoy, el foco estará puesto en los mercados globales, que esperan novedades sobre una eventual tregua ampliada en la guerra en Medio Oriente. Bitcoin supera los u$s75.000 y marca tercera suba semanal consecutiva en medio de la guerra en Medio Oriente El mercado de criptomonedas opera con ligeras subas este viernes, mientras la atención se centra en las novedades sobre la guerra en Medio Oriente. En este marco, Bitcoin (BTC) avanza 1,1% y se ubica a u$s75.177, según Binance. En tanto, las altcoins trepan hasta 2,8% de la mano de Solana (SOL), mientras que Ethereum (ETH) sube 0,3% hasta los u$s2.339. En tanto, Ripple (XRP) se escala 1,6% a los u$s1,44, BNB (BNB) lo hace 1,4% a u$s629,26, Caradno (ADA) gana 2,8% a u$s0,2457 y Tron (TRX) cae 0,9% a u$s0,324. En esa misma línea, la memecoin Dogecoin (DOGE) registra una variación de 2,2% a u$s0,09783. 17-04-2026 08:33 Los mercados globales suben y el petróleo cae más de 4% mientras avanzan las negociaciones en Medio Oriente Las bolsas de Europa y EEUU se encaminan a su tercera semana consecutiva de ganancias, con Wall Street habiendo anotado un nuevo récord la jornada previa. Mientras tanto, los precios de referencia del petróleo se mantienen por debajo de los u$s100 por barril antes de un fin de semana crucial que podría allanar el camino para una resolución a corto plazo de la guerra en Medio Oriente. El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su confianza en que pronto se podría alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto e instó al grupo Hezbolá, alineado con Teherán, a cesar el fuego al entrar en vigor una tregua de 10 días entre el Líbano e Israel. 17-04-2026 08:01 Tras la inflación de marzo, Juan Carlos de Pablo advirtió por un factor «ausente» que podría impactar en abril Juan Carlos de Pablo, uno de los economistas más cercanos al presidente Javier Milei, analizó el dato del INDEC que arrojó un 3,4% de inflación en marzo. Al referirse a las variables que explicaron el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), consideró que se dejó afuera a un factor importante en el cálculo final que podría impactar en los próximos meses En una entrevista con el canal LN+, De Pablo comparó el incremento que se registró el mes pasado con la suba de precios que hubo en Estados Unidos, a raíz de la guerra en Medio Oriente. En ese sentido, afirmó: “Hay una cosa ausente en el aumento de precios al consumidor de marzo: la guerra”, planteó.
El peligroso juego de la espera: el mercado le ofrece a la Argentina una salida que Luis Caputo no debería desperdiciar
Cambiar deuda barata por cara es impopular, pero enfrentar vencimientos por u$s31.200 millones sin colchón de liquidez es un riesgo sistémico innecesario. El ministro de Economía, Luis Caputo, Luis Caputo, caminó los pasillos de Washington durante las reuniones de primavera del FMI con el aval de un programa formalmente encarrilado. La aprobación por parte del organismo de la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF), correspondiente a las metas de diciembre del año pasado, otorgó un respiro burocrático, pero no resolvió el nudo gordiano de la macroeconomía argentina. En un cónclave a puerta cerrada con inversores organizado por JP Morgan, el titular del Palacio de Hacienda fue tajante:el Gobierno no acudirá a los mercados internacionales de deuda para hacer frente a los próximos vencimientos. Su argumento central es que convalidar las tasas actuales sería «irresponsable» mientras existan fuentes de financiamiento alternativas y más económicas. Sin embargo, en las mesas de dinero y en la teoría financiera internacional, existe una máxima inquebrantable: el momento óptimo para colocar deuda rara vez coincide con el momento de mayor necesidad. La decisión oficial de postergar el retorno a los mercados internacionales hasta que el riesgo país perfore su umbral actual, en pos de minimizar el costo financiero nominal, configura un dilema de política económica crítico. Apostar a una compresión adicional del spread soberano, que hoy ronda los 500 puntos básicos, es jugar a la ruleta con los tiempos de la liquidez global frente a un muro de vencimientos institucionales y una demanda electoral de divisas que amenazan con llevar al sistema a un umbral de estrés sistémico irremontable en 2027. La aritmética implacable del estrés sistémico Las alternativas esgrimidas por el Ministerio de Economía lucen racionales en el papel, pero asimétricas frente a la magnitud del desafío. El programa local de deuda en dólares, que drena la liquidez cautiva del mercado doméstico licitando quincenalmente u$s500 millones en bonos A027 y A028 —con tasas TIREA del 5,12% y 8,51%, respectivamente—, es un paliativo de escala menor. Lo mismo aplica para la venta de activos, las operaciones de REPO con la banca privada y los siempre condicionados desembolsos de organismos multilaterales. El problema no es la calidad de estas herramientas, sino el volumen de la pared que se avecina. Los datos duros no admiten interpretaciones complacientes: para el próximo año, el Tesoro enfrenta vencimientos por u$s21.500 millones, de los cuales u$s9.500 millones están en manos de inversores privados. A este pasivo se suman los compromisos del Banco Central por otros u$s9.700 millones. Estamos hablando de una carga institucional de u$s31.200 millones, a la que debe adicionarse el factor más incontrolable de la economía local: la formación de activos externos del sector privado. En un año electoral como será 2027, la demanda individual e institucional para cobertura, histórica y estadísticamente, se dispara. Si hoy la compra de dólares promedia los u$s2.000 millones mensuales, la proyección conservadora para un año de contienda política sitúa esa sangría entre u$s20.000 y u$s30.000 millones. Cuando se contrasta la absorción local de u$s 500 millones quincenales contra una necesidad agregada que podría superar los u$s50.000 millones de dólares nominales, la insuficiencia del plan de autoabastecimiento financiero queda al descubierto. El falso dilema entre costo nominal y certeza financiera El argumento oficial de no «cambiar deuda barata por cara» tiene asidero en la contabilidad estática. Emitir nueva deuda soberana para refinanciar bonos surgidos de una reestructuración (que pagan cupones deprimidos) a una tasa que podría rondar el 9% o 10% anual (la suma de la tasa libre de riesgo de EE.UU. más los 500 puntos de spread) encarece el servicio de deuda futuro. Desde el punto de vista distributivo, un mayor peso de la deuda impone una dinámica regresiva: los dólares que se destinan a pagar mayores intereses obligan a mantener un esfuerzo fiscal draconiano que invariablemente restringe la capacidad del Estado para sostener el gasto social, la infraestructura y deprime indirectamente el salario real. No obstante, en la gestión del riesgo soberano, la certeza tiene un precio. Dejar pasar la oportunidad de fondearse a 500 puntos básicos es un error de cálculo asimilable a la negativa de un Banco Central a acumular reservas el año pasado, especulando con que el mercado hará el trabajo por sí solo. Pagar un premio de iliquidez hoy (validar un par de puntos más de tasa) palidece frente al impacto hiperregresivo y destructivo que tendría un sudden stop (freno repentino) en 2027 si los dólares no alcanzan. Un default técnico o una devaluación abrupta por insuficiencia de reservas destruiría el poder adquisitivo de los deciles más bajos en cuestión de horas. El reloj geopolítico y el efecto «Crowding-in» En los mercados emergentes, la ventana de oportunidad está dictada por el factor tiempo, no por la tasa de interés. Y el tiempo geopolítico corre a un ritmo distinto. El horizonte límite para asegurar el fondeo no es el inicio del calendario electoral argentino en 2027, sino el mes de noviembre del presente año. Las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos pondrán a prueba el capital político de la administración Trump, quien hoy funciona como el principal garante implícito del blindaje externo argentino, en particular respecto a la ingeniería de swaps y el apoyo en el board del FMI. Un mal resultado electoral para el oficialismo estadounidense podría alterar la matriz de riesgo y cerrar la canilla del crédito periférico de la noche a la mañana. Volver a los mercados hoy con una colocación inicial de u$s2.000 o u$s3.000 millones, y repetirla en el segundo semestre, generaría un efecto virtuoso. No solo despejaría las dudas sobre el rollover de 2027, sino que sentaría una curva de rendimientos de referencia. Mostrar acceso real al crédito voluntario es la señal definitiva que el mercado global necesita para gatillar un efecto crowding-in: al reducir el riesgo de refinanciamiento del soberano, se abarata automáticamente el costo de capital para las empresas privadas, incentivando la Inversión Extranjera Directa (IED) que el Gobierno desesperadamente necesita para dinamizar la economía real. La