Los desembarques crecieron un 121% durante los primeros siete meses del año y ya duplican los registros de 2025. Sin embargo, la caída del rendimiento y el aumento de la merluza en las redes ponen en duda cuánto más podrá extenderse la campaña.
El langostino argentino atraviesa una de las mejores temporadas de los últimos años. Después de un 2025 marcado por la baja actividad, las capturas se recuperaron con fuerza y ya alcanzan cifras récord para la industria pesquera nacional.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre enero y julio de 2026 se desembarcaron 144.137 toneladas de langostino, un 121% más que en el mismo período del año anterior. La tendencia continuó durante agosto y las capturas acumuladas ya rondan las 155.000 toneladas.
Sin embargo, mientras la producción crece, aparecen señales que podrían obligar a adelantar el cierre de una campaña que habitualmente se extiende hasta fines de septiembre.
La pesca de langostino ya duplicó los números de 2025
La diferencia con la temporada pasada es contundente. En apenas siete meses, Argentina ya superó ampliamente los desembarques registrados durante todo 2025.
Los principales datos oficiales muestran la magnitud de la recuperación:
El langostino continúa siendo además el principal recurso pesquero de exportación del país y uno de los motores económicos del sector.

Para mediados de agosto, las capturas acumuladas de langostino argentino ya rondaban las 155.000 toneladas. (Imagen generada con IA)
Por qué podría terminar antes la temporada
La principal preocupación surgió en la Subárea 7, una de las zonas de mayor actividad para la flota langostinera.
Después de varias semanas de pesca intensa, los rendimientos comenzaron a disminuir, lo que significa que los barcos deben realizar un mayor esfuerzo para capturar cantidades similares de langostino.
A ese escenario se suma otro problema: la creciente presencia de merluza en las redes.
La captura incidental de esta especie está estrictamente regulada para proteger el recurso. Cuando supera determinados niveles, los buques deben abandonar el área y desplazarse hacia otras zonas de pesca, lo que implica:
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Un recurso clave para la economía argentina
Más allá del volumen de pesca, el langostino mantiene un enorme peso en el comercio exterior argentino.
Durante 2025, pese a la caída de la actividad, el país exportó 119.775 toneladas, que generaron US$867 millones en ingresos. Entre los principales destinos se destacan España y China, dos mercados fundamentales para la industria pesquera nacional.
La fuerte recuperación de 2026 mejora las perspectivas del sector, aunque todavía resta conocer cómo evolucionarán los precios internacionales y la demanda durante el segundo semestre.

La aparición de merluza en las redes es uno de los factores que puede condicionar la continuidad de la actividad durante las próximas semanas. (Imagen generada con IA)
Qué puede pasar en las próximas semanas
Por el momento, no existe una decisión oficial de finalizar anticipadamente la campaña. Sin embargo, los próximos días serán determinantes para definir cuánto tiempo más podrá seguir trabajando la flota.
Los especialistas seguirán de cerca tres factores:
Así, una temporada que comenzó con una recuperación extraordinaria enfrenta ahora su mayor desafío: haber pescado más del doble que en 2025 podría no garantizar una campaña más larga, sino todo lo contrario.



