También se reunió con el representante argentino en Buenos Aires, al que llamó a consultas a Brasilia.
En medio de la escalada de tensión entre la Argentina y Brasil, el canciller brasileño, Mauro Vieira, se reunió este lunes en forma separada con el embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, y con el representante brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, a quien llamó a consultas a Brasilia.
La reunión con Raimondi fue el primer contacto formal entre ambos gobiernos desde el estallido de la crisis provocada por las descalificaciones de Milei contra Lula.
Según trascendió, Vieira le expresó a Raimondi el malestar del gobierno brasileño por las declaraciones del presidente argentino.
El canciller también se reunió con Bitelli en el Palacio de Itamaraty, sede del ministerio de Relaciones Exteriores.
El encuentro se extendió durante 40 minutos y se sirvió para “realizar una evaluación inicial del estado de las relaciones entre ambos países”, dijo el diario Folha de San Pablo.
Según fuentes citadas por el periódico, “ambos volverán a hablar cuando el ministro regrese de su viaje a Lima, Perú, donde representa a Lula en la toma de posesión presidencial de Keiko Fujimori”.
Bitelli también tuvo un breve encuentro con Lula, dijo el portal UOL.
Qué dijo Javier Milei sobre Lula
El conflicto se desencadenó el sábado durante la participación de Milei en la convención del Partido Liberal (PL) en San Pablo, donde acompañó el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones de octubre.
Durante su discurso, el Presidente argentino cuestionó a Lula da Silva y sostuvo que Brasil enfrenta el “riesgo Lula”. Además, acusó al mandatario brasileño de ser un “ladrón”, un “presidiario” y de “diseminar el socialismo” en América Latina.

También criticó al juez Alexandre de Moraes, a quien llamó “basura calva”, luego de que el magistrado no autorizara una visita del mandatario argentino al expresidente Jair Bolsonaro, que cumple prisión domiciliaria.
“La Justicia brasileña no me permitió visitar a mi amigo injustamente encarcelado, cuando Lula se cansó de recibir dirigentes extranjeros mientras estuvo preso”, afirmó Milei durante el acto. Según agregó, esa decisión constituye “una clara demostración de la injusticia de su detención y del carácter vengativo de sus responsables”.
Las declaraciones generaron una inmediata reacción de las autoridades brasileñas. En un comunicado difundido el domingo por la noche, la Cancillería sostuvo que se trató de un episodio “sin precedentes”.
“No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño”, expresó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El comunicado agregó que resulta “especialmente lamentable” que el episodio involucre al presidente de “un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene, en Brasil, su principal socio comercial”.
Antes de la reunión con Bitelli, el canciller Mauro Vieira ratificó públicamente la posición del gobierno de Lula da Silva y calificó las declaraciones de Milei como “muy graves”.
“Todo este episodio es sumamente grave e inaceptable”, afirmó el jefe de la diplomacia brasileña. Sin embargo, aclaró que “debemos trabajar para lograr el entendimiento entre las naciones, y la diplomacia se basa en eso, en el diálogo”.
Vieira sostuvo además que las expresiones del mandatario argentino fueron “críticas y muy agresivas hacia el gobierno brasileño, el pueblo brasileño, las instituciones, el poder ejecutivo, el poder legislativo y el propio Presidente de la República”.
A su vez, consideró que “constituyeron una injerencia en los asuntos internos, en los asuntos nacionales”.
“La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto de preservación, no vamos a hacer eso ahora. Necesitamos explicaciones del gobierno argentino: ¿por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño para hacer este tipo de declaraciones, tan duras, groseras e inaceptables?”, planteó.
La convocatoria a Bitelli también estuvo vinculada, según trascendió, a declaraciones posteriores de Milei en las que aseguró que el gobierno de Lula da Silva financió una campaña contra la Argentina.
“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil”, afirmó el Presidente durante su paso por La Rural. También sostuvo que la administración brasileña había tenido “un rol muy activo” durante la campaña presidencial argentina de 2023.
Además de la reacción del Poder Ejecutivo brasileño, las declaraciones de Milei fueron rechazadas por el presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, quien expresó su respaldo al juez Alexandre de Moraes y reivindicó la independencia del Poder Judicial.
También cuestionó los dichos el presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Edinho Silva, quien acusó al mandatario argentino de faltar el respeto a las instituciones brasileñas y al jefe de Estado.


