El Gobierno espera anunciar hoy una inflación mensual por debajo del 2 % en mayo, la cifra más baja desde julio de 2020. Consultoras estiman entre 1,7 % y 1,9 %, impulsadas por alimentos, tarifas moderadas y estabilidad cambiaria. Si se confirma, será un hito en el ciclo de desaceleración iniciado tras el pico inflacionario de 2023.
Tras el 2,8 % de abril, llega mayo con expectativas de un IPC mensual por debajo del 2 %. Sería la primera vez en cinco años que la inflación alcanza ese nivel. Un dato que refuerza la tendencia de desaceleración y mejora la confianza económica.
La inflación de mayo podría perforar el 2 %, marcando la tasa mensual más baja desde 2020, gracias a precios más estables y menor presión del tipo de cambio.
La Argentina podría alcanzar hoy un dato histórico: una inflación mensual por debajo del 2 %. Si se confirma, será la variación más baja en cinco años, un respiro para el Gobierno y, sobre todo, para los bolsillos. Las estimaciones privadas ubican el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo entre 1,7 % y 1,9 %. El mes anterior había cerrado en 2,8 %, consolidando una tendencia a la baja desde principios de año. La inflación, que llegó a picos del 25 % mensual en 2023, ahora muestra señales concretas de desaceleración.
Del número al impacto: cómo una inflación del 2 % empieza a mover todo
Los principales motores de esta caída serían la estabilidad en los precios de los alimentos, la contención de aumentos en tarifas y servicios, y un tipo de cambio controlado tras el cambio de reglas en el mercado. A esto se suma una menor emisión monetaria y un consumo que todavía se recupera lentamente.
Más allá del número en sí, este dato puede tener un impacto clave: cambiar la percepción. Si el mercado y la sociedad creen que la inflación está bajando, las decisiones de precios, consumo y ahorro también empiezan a alinearse con ese nuevo escenario.
Sin embargo, no todo está resuelto. Aún hay desafíos por delante: el índice interanual sigue siendo elevado, los salarios vienen atrasados y el consumo interno necesita impulso. Pero alcanzar un IPC mensual en torno al 2 % es un punto de inflexión.
Para el Gobierno, mostrar una inflación contenida puede traducirse en mayor respaldo político, mejores condiciones de negociación con organismos internacionales y una mejor lectura de riesgo país. Para la gente, significa poder anticipar gastos, planificar y recuperar capacidad de compra.
El dato oficial se conocerá en las próximas horas, pero más allá del número exacto, hay una señal clara: la inflación está bajando. Y si logra sostenerse, se abre una etapa distinta para la economía argentina.



