El segundo de Luis Caputo en Economía contó que ya está pactado el refinanciamiento de todos los vencimientos de 2026 y anticipó que están enfocados en asegurar los pagos del año electoral.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, habló esta mañana en el evento anual de la calificadora Moody’s y aseguró que el programa financiero de 2026 está cerrado. “Ya estamos trabajando en 2027 para llegar en forma cómoda para lo que es un año político”, anticipó.
En esa línea, Daza resaltó el cierre del acuerdo a nivel de staff con el FMI, que se espera que el Directorio apruebe en los próximos días. “Cerramos el programa en su totalidad para el 2026, que incluye el refinanciamiento de todas nuestras obligaciones y lo hace sin tener que pagar las tasas muy altas que nos pide el mercado”, afirmó.
El funcionario expresó que la idea del equipo económico es que, a medida que pase el tiempo, el mercado tome en cuenta la mejora en los fundamentos de la Argentina para ir bajando el riesgo paísy, con ello, poder regresar al mercado.
“Es muy importante para la consolidación fiscal. No queremos pagar tasas que pongan en peligro la dinámica fiscal de mediano y largo plazo y que pongan en riesgo la baja de la deuda como porcentaje del producto”, explicó Daza.

De todos modos, el viceministro de Economía aseguró que la Argentina no emitirá nueva deuda sino que se concentrará en refinanciar. “No vamos a emitir deuda nueva. Todo lo que es acceso al mercado es para pagar la deuda”, recalcó.
Y agregó: “Es muy importante tener conciencia de que no nos podemos atar a tasas a largo plazo que son incompatibles con esta dinámica. No estamos muy lejos, estamos cerca”.
Además, el integrante del equipo económico afirmó que esperan un ingreso extraordinario de dólares, que derivará un superávit de cuenta corriente cambiaria hasta 2030.
El plan económico del Gobierno antes de las elecciones
Aunque ya trabaja en el plan financiero de 2027, Daza reconoció que muchas veces le consultan cómo va a hacer el Gobierno para reactivar la economía y ganar la elección en 2027. Como respuesta, aprovechó para ratificar el rumbo.
“Hay una cosa que no vamos a hacer: no vamos estimular la economía artificialmente con trucos fiscales, con gastos fiscales, con rebajas de impuestos temporales para ganar una elección. No lo vamos a hacer, no vamos a abandonar la disciplina fiscal. Eso es número uno. Tampoco vamos a abandonar la disciplina monetaria”, aseguró.

El funcionario sostuvo que el Gobierno buscará propagar a toda la economía los efectos positivos de la normalización del mercado financiero. Y detalló: “Vamos a facilitar la continuación de las reformas, la implementación de las reformas estructurales. Vamos a continuar con la desregulación de la economía”.
Como ejemplos, mencionó la desregulación del mercado de capitales que propició la Comisión Nacional de Valores la semana pasada y la licitación de 9000 kilómetros de rutas, entre otros.
“No vamos a hacer políticas de medidas estímulo artificiales como se ha hecho en el pasado”, sentenció.
Qué dijo Daza sobre la inflación
Tras el pico de inflación de marzo, los analistas esperan que abril muestre una desaceleración. De todos modos, Daza reconoció que la dinámica de precios ha sido más difícil de lo esperado, aunque se mantuvo optimista.
El funcionario detalló que la inflación tiene varios componentes: uno de bienes transables, otro de precios regulados, un tercero de bienes locales y un componente inercial muy influenciado por las expectativas.
“No controlamos el precio de la energía, eso está mucho más determinado en Irán. Hay otros ingredientes transables que tampoco controlamos, pero eso pasa en todo el mundo y esos bienes a veces tienen shock y se van a estabilizar. La carne, de hecho, ya se estabilizó y está comenzando a bajar”, indicó.

“Los precios regulados están en un proceso de normalización que va a llegar a su fin en cierto momento», añadió.
Y sumó dos cuestiones clave sobre la inflación doméstica. Por un lado, las expectativas de generación monetaria que produce la política fiscal. “Nosotros tenemos una política fiscal sumamente conservadora que no implica ninguna monetización del PIB”, aseguró.
El segundo punto es la política monetaria, que según Daza puede en sí misma ser inflacionaria o desinflacionaria. “Contrario a lo que puede pensar mucha gente, la política monetaria de altas tasas de interés también puede ser inflacionaria, cuando hay un stock de deuda doméstica muy importante”, sostuvo. Y resaltó que ya se interrumpió y cedió la suba de tasas que se vio desde fines del año pasado.



