El Ministerio de Economía recurrió a la autoridad monetaria para aumentar sus depósitos en moneda extranjera. Los analistas consideran que Luis Caputo apunta a dar mayor certidumbre con respecto a los compromisos con bonistas.
Pese a los anuncios oficiales de diversas fuentes de financiamiento disponibles, a los créditos de organismos internacionales y a las colocaciones de bonos en dólares, el Tesoro tuvo que comprarle dólares al Banco Central (BCRA) esta semana.
Los datos públicos de la autoridad monetaria confirman la venta por ambos frentes. Por un lado, los depósitos en moneda extranjera del Ministerio de Economía crecieron US$1700 millones el lunes 18 de mayo, mientras las colocaciones en pesos bajaron por un monto similar. Por otra parte, el BCRA absorbió pesos por el equivalente a US$1700 millones ese mismo día.
La operación llegó luego de la colocación en el mercado local de dos bonos en dólares por US$500 millones. Sin embargo, tras la integración de esos títulos, los depósitos en moneda estadounidense del Tesoro apenas crecieron US$200 millones para llegar a US$727 millones el 15 de mayo.
“Los US$300 millones faltantes se explican en buena parte por vencimientos por casi US$300 millones con BID, BIRF y otros organismos multilaterales ese mismo viernes. Lo cual vuelve a subrayar algo que venimos marcando: el producido de dólares por las colocaciones locales se está usando en su mayor parte para cubrir vencimientos con organismos internacionales, con lo cual difícilmente pueda usarse para el vencimiento de julio”, analizaron desde Outlier.
En julio vencen bonos por US$4300 millones
Con los US$1700 millones adquiridos a la autoridad monetaria, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro alcanzaron US$2420 millones. Así, están lejos de llegar a los US$4300 millones necesarios para cancelar las obligaciones con bonistas, incluso después de que lleguen los US$1000 millones del desembolso del FMI.

Por eso, consideraron los analistas privados, el Ministerio de Economía recurrió al BCRA. Para Outlier, la operación da la pauta de que al menos una parte de las divisas necesarias para los próximos pagos vendrían del BCRA en lugar de los fondos que consigue el propio Tesoro en el mercado.
“Eso, de confirmarse, por un lado atentaría contra el objetivo de acumulación de reservas y contra la recapitalización del BCRA, pero, por el otro lado, aseguraría el próximo pago, resolviendo en buena parte la duda de desde dónde iban a provenir los fondos», puntualizó.

A su turno, desde PPI coincidieron en el diagnóstico: “Respecto del destino de esos fondos, si bien el Tesoro no enfrenta vencimientos particularmente exigentes en el corto plazo, todo indicaría que estaría comenzando a juntar dólares para el pago del 9 de julio, que estimamos en US$4407 millones entre capital e intereses”.
Por su parte, en Outlier calcularon que los depósitos actuales, sumados a los US$1000 millones del FMI, llevarían los ahorros del Tesoro a la zona de los US$3400 millones. Sin embargo, destacó todavía quedan pagos a organismos internacionales por US$900 millones antes del vencimiento con bonistas. En ese sentido, indicaron que probablemente eso se vaya cubriendo con las licitaciones de deuda en dólares que la Secretaría de Finanzas realiza quincenalmente.



