El público tendrá la opción de observar la partida del cohete desde puntos cercanos al Centro Espacial Kennedy o sintonizar la transmisión oficial habilitada a través de la plataforma de YouTube de la NASA
La misión Artemis II de la NASA se encuentra en la recta final para su lanzamiento desde la Costa Espacial de Florida. Por primera vez en más de medio siglo, una tripulación hará un sobrevuelo lunar con el objetivo de sentar las bases para el regreso humano a la superficie de la Luna y el eventual establecimiento de una base permanente, según la confirmación del programa Artemis difundida por Secret Miami.
Entre los hechos que marcan un hito en este proyecto se encuentra la selección de la tripulación: Christina Koch será la primera mujer y Victor Glover el primer afroamericano asignados a una misión lunar por la agencia estadounidense, mientras que Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, también será protagonista al ser el primer canadiense en realizar una aproximación a la Luna. Completando la tripulación estará Reid Wiseman.
La NASA prevé lanzar Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, con una ventana de lanzamiento que abre el miércoles 1 de abril a las 17:24 hora del Este, tras haber solucionado un problema de flujo de helio en la etapa superior del cohete. El intento anterior debió ser pospuesto precisamente por este inconveniente técnico, que obligó a trasladar el conjunto a la nave de ensamblaje para su reparación.
La nave encargada de la misión consta del Space Launch System (SLS), un cohete de 98 metros de altura que supera incluso a la Estatua de la Libertad y es capaz de generar más de 3,9 millones de kilogramos de empuje en el despegue, acoplado a la cápsula Orión donde viajarán los astronautas. Se trata, según detalló la NASA, del primer vuelo tripulado en este sistema tras verificarlo en la misión no tripulada Artemis I en 2022.
Durante aproximadamente 10 días, la tripulación pilotará la Orión en un trayecto que la llevará a orbitar la Tierra dos veces antes de lanzar la nave hacia la Luna, siguiendo una trayectoria que los situará a una altitud de entre 4.700 y 14.500 kilómetros más allá del lado oculto lunar. Este recorrido llevará a los astronautas más lejos en el espacio profundo de lo que cualquier humano ha viajado desde 1972.



