El aumento del precio del petróleo en el mercado internacional genera preocupación entre economistas argentinos. Un barril cercano a los USD 150 podría impactar en costos energéticos, inflación y en la estrategia económica del Gobierno.
La suba del petróleo es la principal preocupación de las consultoras por los efectos adversos para la inflación. La fortaleza del dólar en el mundo complica el atraso cambiario local, al igual que la suba de la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que alcanzó el viernes a 4,30% mensual y es la más alta desde el 20 de enero y tiene tendencia a subir.
Los inversores trabajan con la hipótesis del petróleo en USD 150 el barril, algo que no sucedía desde 2008. Son varios los sectores que pagan directamente la crisis, entre ellos las líneas aéreas y las empresas de transporte.
Las importaciones argentinas se encarecerán, aunque el país gane con la suba de los precios del agro y la energía. El daño mayor será el retraso para bajar la inflación. En el Gobierno ya no se habla de agosto con inflación mensual que empiece en cero. Ahora también preocupa resucitar el consumo interno. Las urgencias políticas empezarán a prevalecer sobre las económicas. Una prueba fue postergar los aumentos de tarifas de energía para el invierno.
Estas son las opiniones de algunas de las principales consultoras.
Para EconViews que dirige Miguel Kiguel, “la semana económica arrancó con fuertes expectativas por la Argentina Week en Nueva York y terminó con sabor amargo por el dato de inflación de febrero. El timing del evento no fue el mejor. El Gobierno salió a vender el país al mundo mientras los inversores tenían un ojo puesto en Medio Oriente. Pero el evento se llevó a cabo, hubo anuncios de inversión importantes y la Argentina volvió a estar en la vidriera internacional, algo que no es menor”.



