El DT apuesta por la solidez mostrada ante Inglaterra y analiza retoques puntuales en el lateral derecho y el regreso de De Paul. El duelo clave será en la mitad de la cancha.
La Selección argentina delinea el plan para la final del Mundial ante España, un partido que promete ser una verdadera batalla táctica y emocional en el estadio de Nueva Jersey. Lionel Scaloni y su cuerpo técnico tomaron nota de lo que dejó la victoria por 2-1 frente a Inglaterra en semifinales, especialmente del rendimiento del equipo en el segundo tiempo, y apuestan a mantener la estructura que le dio resultado.
El análisis interno fue que la Argentina dominó el complemento ante los ingleses, con varios futbolistas elevando su nivel y mostrando personalidad en los momentos decisivos. Por eso, la idea es no realizar grandes modificaciones ni en el esquema ni en los nombres para enfrentar a España, un rival que exige máxima concentración por su reconocida capacidad para manejar la pelota.
La batalla clave estará en el mediocampo
El cuerpo técnico es consciente de que la final se va a definir en la mitad de la cancha. Allí estará la verdadera pelea del partido, ya que el mediocampo español es el sector más fuerte del equipo dirigido por Luis De la Fuente. Scaloni sabe al detalle las capacidades individuales y colectivas de los españoles, y también que neutralizar ese circuito será clave para soñar con la cuarta estrella.
En ese sentido, Rodrigo De Paul aparece como una de las cartas fuertes para el partido decisivo. El mediocampista, que ante Inglaterra dejó su lugar para el ingreso de Gianluca Simeone, tiene una ascendencia especial en el grupo y fue fundamental en el segundo tiempo de la semifinal, cuando ingresó y le dio equilibrio, energía y presencia ofensiva al equipo.

Por eso, todo indica que De Paul volverá a la titularidad en la final, ocupando el lugar de Simeone. La experiencia y el liderazgo del jugador del Inter Miami resultan determinantes en este tipo de partidos, donde el control emocional y la capacidad de sostener el ritmo son tan importantes como la táctica.
La única duda pasa por el lateral derecho
Otro de los puntos que Scaloni analiza con atención es el lateral derecho de la defensa, un sector que generó preocupación durante el Mundial. En la semifinal, Nahuel Molina tuvo dificultades y quedó expuesto en la jugada del gol inglés, cuando Anthony Gordon le ganó la espalda. Por eso, no se descarta el regreso de Gonzalo Montiel para reforzar esa banda.
La posible inclusión del futbolista de River apunta a ganar firmeza defensiva y, al mismo tiempo, sumar profundidad en ataque. El lateral ya demostró en otras instancias su capacidad para responder en partidos de máxima exigencia y podría ser la variante que le dé mayor seguridad al equipo ante un rival con gran capacidad para dañar por las bandas.

Más allá de estos retoques puntuales, la estructura táctica se mantendrá. Scaloni confía en la base que llevó a la Argentina hasta la final y en la respuesta de sus jugadores en los momentos de presión. En el cuerpo técnico argentino existe una convicción: no hay lugar para experimentos, sino para consolidar lo que funcionó.
El plan para frenar a España y buscar la cuarta estrella
El rival, España, llega con un mediocampo de alto vuelo y una idea de juego bien definida. El DT argentino y sus colaboradores dedicaron horas a estudiar los movimientos y las sociedades del equipo de De la Fuente, convencidos de que la clave estará en cortar los circuitos y aprovechar los espacios que puedan dejar los españoles.
La cuenta regresiva para la final ya empezó. En la intimidad del plantel, se respira confianza y concentración. Scaloni apuesta a la continuidad, con retoques mínimos y la convicción de que el equipo está listo para dar el último paso.


