TN visitó la fábrica de una empresa china de robótica urbana que produce vehículos autónomos que se guían a través de cámaras, sensores y plataformas. Habría conversaciones con una compañía local para incorporar esos transportes a un parque industrial.
El futuro de la movilidad empieza a mostrar sus primeras características en distintas partes del mundo y en la provincia de Guizhou, China, reside un claro ejemplo. Una empresa fabrica vehículos autónomos, eléctricos, que se guían a través de cámaras, sensores y plataformas de inteligencia artificial, y que de avanzar en negociaciones con el sector privado, podrían incluso llegar a la Argentina.
La compañía china de robótica urbana Pix Moving nació en 2017 bajo la idea de desarrollar “espacios móviles autónomos”. Esto es, vehículos que no funcionen solo como medio de transporte sino que puedan adaptarse a las demandas de cada lugar, por lo que podrían utilizarse como oficinas, cafeterías, lugares de descanso o herramientas de operación logística.
La firma comenzó desarrollando una plataforma tecnológica propia basada en un chasis inteligente, una especie de base robótica sobre la cual pueden producirse distintos tipos de vehículos. La propuesta es que una misma estructura sirva para múltiples usos, desde el traslado de pasajeros hasta ofrecer servicios urbanos itinerantes.

Así, en 2023 la firma creó “Robobus”, un mini ómnibus con la capacidad para transportar a seis personas que se mueve a una velocidad entre los 15 y 30 kilómetros por hora. Su peculiaridad es que se maneja a través de un sistema de conducción autónomo, o sea, que tiene por objetivo no tener conductor humano. De todas formas, actualmente se encuentra en una instancia de transición y todavía hay personas que monitorean su funcionamiento a bordo por seguridad o ante la aparición de algún tipo de urgencia.
Hasta ahora hay 13 “mini buses” que transitan por las calles de Guiyang, la capital de Guizhou, para realizar recorridos turísticos de unos ocho kilómetros en unos 20 minutos. El viaje tiene un costo de 20 yuanes -unos US$3 o $4000 aproximadamente-.
Para poder transitar, las unidades tienen cámaras, sensores y algoritmos de inteligencia artificial que les permiten identificar el estado del tránsito y sus circunstancias en tiempo real, detectar a los peatones e incluso estimar distancias. A diferencia de los vehículos tradicionales, funcionan exclusivamente con energía eléctrica, por lo que no generan contaminación y se mueven de forma notoriamente menos ruidosa.
Un negocio en expansión a nivel global
La expansión internacional forma parte de una estrategia con la que la compañía busca posicionarse en el creciente mercado de la movilidad autónoma. Por eso, además de China, Pix Moving cuenta con operaciones en diversos países como Japón, Estados Unidos, Alemania, Italia, Malasia y Corea del Sur. En América Latina ya se concretaron acuerdos con Brasil y Ecuador, que tendrá unidades que funcionarán en campus universitarios en las ciudades de Quito y Cuenca.
De acuerdo con lo que comentaron fuentes de la empresa durante una recorrida por la fábrica de Guiyang en la que participó TN, existen negociaciones con una compañía argentina para adquirir alguno de sus vehículos y destinarlo a la movilidad interna o mejorar la logística dentro de su parque industrial, aunque todavía las conversaciones son incipientes.
“En la Argentina todavía están explorando posibilidades. Es para un operador privado que busca incorporarlo a un parque industrial”, explicaron en la firma ante la consulta de este medio, aunque evitaron responder de qué compañía se trata y cuándo podría efectivamente cerrarse ese convenio.
Pero más allá de esto, “Robobus” funciona como un caso testigo de las nuevas tendencias de movilidad urbana que buscan no solo ampliar las alternativas de transporte dentro de las ciudades, sino incorporar estructuras con elementos vinculados a la innovación ligados a las nuevas tecnologías y que no generen emisiones contaminantes durante su circulación.



