El fútbol se consolidó como un motor de consumo turístico. El 30% aseguró que invertiría más que en unas vacaciones tradicionales y el 20% dijo que gastaría US$5000 para asistir a un partido. La Argentina lidera el ranking regional de hinchas que prefieren financiar el viaje en cuotas.
El Mundial 2026 ya empezó a mover decisiones de consumo entre los argentinos. Casi seis de cada diez harían un viaje específicamente para asistir a un partido de fútbol y alentar a la Selección, y uno de cada cinco estaría dispuesto a gastar en promedio US$5000 para vivir esa experiencia. Además, el 30% reconoció que no tendría inconvenientes en destinar más dinero que el previsto para unas vacaciones tradicionales.
La expectativa por seguir a la Selección argentina en Estados Unidos, México y Canadá dinamiza el turismo, pero también las decisiones de ahorro y financiamiento. Entre los países relevados, la Argentina es el mercado más inclinado a pagar esos viajes en cuotas, con el 25% que eligió esa opción, por encima de Brasil, México, Colombia, Canadá y Estados Unidos.
Los datos surgen de un informe de Booking, que mostró además que para casi el 80% de los argentinos el fútbol sigue siendo el deporte más importante, muy por encima de otras disciplinas. Detrás quedaron el automovilismo, con 20%, y el tenis, con 19%.
Según un sondeo de TN, viajar solo para ver un partido del Mundial con aéreo, dos noches de hospedaje y la entrada puede superar los US$3000. De acuerdo con un informe elaborado por Naranja X junto a Focus Market, viajar a alentar a la selección argentina implicará un gasto estimado de US$7850, para cubrir gastos de hospedaje, pasajes internos, entradas y consumos básicos durante una estadía de diez noches para los tres partidos de la fase de grupos. Si se suma el ticket aéreo desde Buenos Aires, la cifra puede superar los US$9400.
Precios, cuotas y gastos en dólares
El informe también detectó que la decisión de viajar para seguir a un equipo está atravesada por el monitoreo permanente de precios. El 56% de los argentinos afirmó que revisa valores reiteradamente antes de definir el viaje, mientras que un 18% compra los pasajes apenas se confirma que su equipo jugará en otro país.

Otro 15% aseguró que organiza el viaje recién después de conseguir entradas, mientras que solo un 8% directamente descartó la posibilidad de asistir a un partido durante un viaje.
La combinación entre pasión deportiva y búsqueda de financiamiento aparece como una de las particularidades argentinas dentro del relevamiento regional. El interés por pagar en cuotas quedó primero entre los países consultados y marcó una diferencia respecto de otros mercados donde el gasto deportivo suele estar más asociado al consumo inmediato.
“El deporte dejó de ser solo un evento deportivo para convertirse también en un motor de viaje”, afirmó Jimena Gutiérrez, gerenta general de Booking para Argentina. Y agregó que “cada vez más fanáticos organizan sus vacaciones en torno a eventos deportivos, combinando la pasión por sus equipos y deportistas favoritos con el deseo de descubrir nuevos destinos”.
Viajes organizados alrededor de la pelota
El estudio reflejó que el fútbol pasó a convertirse, en muchos casos, en el motivo principal de un viaje. Entre los argentinos consultados, el interés por otras actividades turísticas quedó en segundo plano frente a la posibilidad de asistir a un partido.
Solo el 54% dijo interesarse por conocer otros atractivos del destino, mientras que el 40% mencionó visitas a estadios u otros sitios vinculados con el deporte. Los porcentajes fueron todavía menores para actividades como festivales o eventos amateurs.
“La pasión de los argentinos por el fútbol es inquebrantable: donde hay un equipo jugando, hay argentinos en la tribuna. No importan las distancias, los presupuestos, las escalas ni los husos horarios”, señaló Gutiérrez.
Para la ejecutiva, “creatividad, viajes interminables y compartir auto, hospedaje, gastos o comidas: todo es posible por el amor a los colores y por decir presente”.



