Pese a una leve mejora informada por el Banco Central en julio, las consultoras alertan que el financiamiento al sector privado seguirá estancado mientras se mantengan las actuales restricciones sobre los bancos.
Mientras el Gobierno estudia alternativas para expandir los préstamos en dólares, el crédito en pesos da pocas señales de recuperación. Además de las tasas altas, el problema de la morosidad juega en contra de la expansión del financiamiento, especialmente en el segmento familiar.
En ese contexto, los economistas privados alertan que el estancamiento complica la recuperación de los sectores económicos a los que todavía no parecen haber llegado las mejoras que se ven en los rubros exportadores.
Precisamente, en la consultora Outlier puntualizaron que a partir de la segunda mitad de 2025, cuando se frenó el crédito ante la abrupta suba de las tasas, el desempeño de la actividad empezó a depender cada vez más de la tracción del agro, la energía y la minería.
“Creemos necesaria una recuperación del crédito, que además es una fuente endógena de creación de pesos, para que la economía recupere parte del dinamismo perdido. En ese sentido, parecería clave la flexibilización de los requisitos de encajes, particularmente la integración diaria de los mismos”, agregó un reporte de esa firma.

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, en la presentación del informe de política monetaria. (Foto: BCRA).
Las recientes declaraciones del presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, fueron en sentido contrario: en conferencia de prensa, descartó la posibilidad de flexibilizar los encajes en el corto plazo.
Los analistas de Outlier reconocieron que hacer cambios en encajes —la cantidad de pesos que los bancos deben inmovilizar a tasa nula— que impulsen el crédito puede complicar la estrategia oficial que busca mantener al dólar en la zona de los $1500, así como encarecer la esterilización de pesos excedentes.
No obstante, consideraron que, de mantenerse la situación actual, será más difícil que la actividad recupere dinamismo y que su crecimiento quedará en buena parte subordinado a lo que ocurra con los precios internacionales y el clima.
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Desde GMA Capital coincidieron en que parece relevante hacer algún recorte en los encajes para estimular el crédito. “La decisión tiene un impacto directo sobre la capacidad prestable de los bancos y ayuda a explicar por qué el costo del crédito permanece elevado”, indicaron.
Un ejemplo elocuente de esa dinámica se ve en la diferencia entre la tasa de plazos fijos mayores al millón de pesos (Badlar), que se mueve alrededor del 22%, y el costo promedio de préstamos personales, que se ubica en torno al 66% nominal anual. Según GMA, esa distancia entre tasas activas y pasivas alcanzó un promedio de 2,8 veces en 2026 y marcó el mayor registro en 14 años.

La diferencia entre las tasas de plazos fijos y las de préstamos personales están en máximos para los últimos 14 años. (Foto: GMA Capital).
En las últimas semanas, además, las tasas en pesos aumentaron como respuesta a decisiones del equipo económico que restringieron la cantidad de pesos disponibles. Para GMA, ese incremento afecta a la recuperación de la actividad y restringe el financiamiento privado.
“Con este telón de fondo, el esquema de encajes empieza a jugar un rol importante, ya que limita la liquidez disponible en el sistema y mantiene elevado el costo del financiamiento”, completó esa casa de Bolsa.
Leve suba del crédito en julio
Los datos oficiales que publicó el BCRA el último viernes dieron cuenta de una mejora del 1,2% en términos reales y sin estacionalidad (s.e.) para el financiamiento en pesos durante julio. La entidad destacó que fue el mejor desempeño desde octubre del año pasado.
“La principal contribución al crecimiento del mes provino, por tercer mes consecutivo, de los préstamos comerciales, que aumentaron un 2% mensual s.e. a precios constantes. Dentro de esta línea se destacaron los adelantos en cuenta corriente, con una suba del 7,6% real s.e., mientras que las financiaciones instrumentadas a través de documentos (descontados y a sola firma) se mantuvieron relativamente estables (-0,2% real s.e.)”, indicó el organismo en su informe monetario mensual.

Los préstamos crecieron 1,2% real en julio, según cálculos del BCRA y tuvieron la mayor suba mensual desde octubre del año pasado. (Foto: BCRA).
Por su parte, el stock de créditos con garantía se incrementó 0,8% real s.e. impulsado por las líneas hipotecarias. Estas últimas se expandieron un 2,1% en el mes, mientras que las prendarias retrocedieron un 0,8% real, de acuerdo con los cálculos oficiales.
“Los préstamos al consumo registraron un leve aumento en el mes (0,5% real s.e.), impulsados por las financiaciones con tarjeta de crédito, que crecieron un 1,4% real s.e. En tanto, los préstamos personales cayeron un 0,4% real s.e.”, detalló el BCRA.



