Hoy el Indec anunciará la inflación de febrero y las proyecciones indican que no perforará el 2,2% registrado en enero. La suba de la carne y otros alimentos mantuvieron la presión sobre los precios. Con la inflación firme y los dólares financieros estables, el Gobierno sigue sin margen para relajar la política monetaria. ¿Qué podría cambiar en los próximos meses?
El Indec publica hoy el dato de inflación de febrero y los analistas coinciden: la marca del 2,2% de enero sigue siendo un piso. La suba de la carne y los alimentos complica el panorama, dejando al Gobierno sin espacio para flexibilizar las tasas de interés. ¿Cuándo podrá haber una baja real en los precios?
Los precios de la carne impulsaron la inflación de febrero. El 2,2% sigue siendo una barrera difícil de romper
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) anunciará hoy la inflación de febrero y los pronósticos no son alentadores. Pese a los esfuerzos por contener los precios, la suba de la carne y otros alimentos impidió que la inflación perforara el 2,2% registrado en enero.
La carne, el principal factor
El aumento en el precio de la carne fue el gran protagonista del mes. Este producto tiene un peso importante en la canasta de consumo de los argentinos, por lo que cualquier suba impacta de lleno en la inflación mensual. A esto se suman aumentos en lácteos y productos frescos, que también aportaron presión.
Los intentos de moderar la inflación mediante el ancla monetaria y cambiaria parecen haber chocado con una realidad ineludible: la economía sigue indexada y los precios tardan en ajustarse a la baja.
Sin margen para relajar tasas
Con la inflación sin ceder y los dólares financieros manteniendo su firmeza, el Gobierno sigue sin margen para bajar tasas de interés. Relajar la política monetaria en este contexto podría generar una fuga de pesos al dólar, lo que impactaría en la estabilidad cambiaria y presionaría aún más los precios.
Por ahora, el foco seguirá en intentar estabilizar la economía sin generar sobresaltos. Sin embargo, la gran pregunta es: ¿cuándo podrá el Gobierno empezar a ver una baja genuina en la inflación?



