Pese a los intentos de Cancillería de bajarle los decibeles al conflicto, el Presidente insistió en sus cuestionamientos contra su par brasileño.
Javier Milei insistió este lunes en sus dichos contra Lula da Silva y manifestó su expectativa de que su apoyo a Flávio Bolsonaro ayude a que “Brasil también se pinte de azul” en las próximas elecciones presidenciales del 4 de octubre.
“Por el bien de los brasileros, sacarse a los corruptos y chorros de encima siempre es bueno. Sacarse a los zurdos siempre es bueno de encima”, sentenció Milei en diálogo con el canal de streaming La Casa.
El mandatario ratificó sus dichos en contra de su principal rival ideológico en la región, a quien había tildado una semana atrás de “ladrón” y “corrupto”. “La pregunta es: ¿mentí? No, Lula es un ladrón, un corrupto. Estuvo preso y lo sacaron de prisión por un argumento administrativo”, remarcó.
En ese contexto, Milei también reveló que su antagonismo con Lula precede al inicio de su gestión, ya que el brasileño fue una de las pocas personas que no lo felicitaron cuando se impuso en el balotaje contra Sergio Massa en 2023.
Javier Milei reveló que Lula da Silva no lo saludó tras su triunfo electoral en 2023 y justificó sus insultos contra el presidente brasileño. (Foto: Reuters).
“Me imagino que tiene que ver con eso de que intervino activamente para que gane el otro candidato en la elección. De hecho, dijo Eduardo Bolsonaro que puso mil millones de dólares en la campaña”, acusó el Presidente, en relación con una supuesta asistencia económica del referente del Partido de los Trabajadores al entonces ministro de Economía.
Y agregó: “No solo eso, sino que toda la estrategia de toda la campaña negativa que me hizo, y hoy que siguen repitiendo estas cosas, la armaron el grupo de asesores brasileros de Lula”.

Javier Milei ratificó su apoyo a Flávio Bolsonaro y manifestó sus expectativas de que Brasil "se pinte de azul" en las próximas elecciones. (AP Foto/Ettore Chiereguini)
Con sus declaraciones, Milei sostiene el episodio de tensión con el titular de Planalto que se desató a partir de su intervención en el Congreso del Partido Liberal en San Pablo, donde manifestó su apoyo al opositor Flávio Bolsonaro e insultó a Lula da Silva.
A raíz de sus dichos, Itamaraty —el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil— llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien todavía no regresó al país. Además, el canciller Mauro Vieira le transmitió a Daniel Raimondi, el delegado argentino en Brasilia, el profundo malestar de su Gobierno por las expresiones de Milei.
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En ese contexto, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, buscó bajar las tensiones la semana pasada y aseguró que de ninguna manera el Gobierno analiza romper las relaciones bilaterales. “Esperamos que el embajador brasileño, Julio Bitelli, retorne a la Argentina”, manifestó.
Sin embargo, con la nueva escalada discursiva del Presidente, el regreso del diplomático brasileño sigue siendo una incógnita en medio de un conflicto diplomático que sigue abierto.


