En el cuarto mes del año, el IPC perforó el 3% y cortó la racha de diez meses sin bajar. Qué factores pueden incidir en la cifra de mayo.
Después de diez meses sin bajar, la inflación de abril logró cortar con la racha alcista y perforó el 3%, ubicándose en 2,6%. Ante esa situación, los economistas empiezan a trabajar en sus proyecciones para mayo y esperan que la tendencia se profundice en los próximos meses, tal como promete el Gobierno.
Según el relevamiento de C&T, los precios en lo que va del quinto mes del año muestran una moderación. “El fin del pico estacional de educación e indumentaria juega un rol importante; la moderación de alimentos y bebidas es otro factor”, explicaron.
“El ‘Hot Sale’ colabora en el igual sentido, al igual que el ajuste acotado a los combustibles. Con esta información, la inflación del mes podría ubicarse en torno al 2,2%”, estimaron.
En la consultora EcoGo coincidieron en la cifra, pero señalaron: “Mayo inicia con un piso inflacionario condicionado por el fuerte incremento en el sector transporte”.
Por su parte, en SBS indicaron: “Mirando hacia mayo, los datos de alta frecuencia que monitoreamos muestran, para la primera semana del mes, una desaceleración marginal tanto en la inflación general como la núcleo contra el cierre de abril”.
La firma advirtió que uno de los factores a considerar tiene que ver con cómo el Gobierno administre los incrementos en los precios regulados, como la suba de la nafta y gasoil. Sin embargo, marcó: “El efecto no sólo del combustible, sino también de los efectos de segunda ronda sobre otros precios teniendo en cuenta que previo al congelamiento ya venían subiendo las naftas, y que los efectos de segunda ronda pueden hacerse presentes aún con expectativas que no muestran un desanclaje”.
“Asimismo, la dinámica de la inercia y de componentes subyacentes serán también determinantes. En ese sentido, destacamos que incluso la medida subyacente del BCRA que excluye carnes y alquileres muestra una marginal aceleración durante los últimos meses, a la zona de 2,4%. Todos estos factores, junto tanto con los macroeconómicos domésticos como los exógenos, determinarán la dinámica de los precios hacia adelante”, argumentaron.
De acuerdo al informe de Analytica, los precios de alimentos y bebidas registraron una variación de 0,3% durante la primera semana de mayo: entre las categorías que tuvieron menores aumentos se encuentra pan y cereales (1,4%) y carnes y derivados (+0,6%). Así, proyectaron una suba mensual de 2,5%.
En LCG manifestaron que en la primera semana no hubo prácticamente variación, después de tres semanas de subas: “El índice de difusión mostró que solo el 9% de productos registraron aumentos a diferencia de la semana anterior, que hubo una suba de 20%. Verduras (-2,3%), azúcar y dulces (-1,2%) y bebidas (-0,3%) compensaron las subas de panificados (1,1%) y aceites (1%)”.
Con la cifra de abril, el Gobierno confía en que empezará un camino a la baja y espera que el número comience con cero antes de que termine el año. De hecho, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró: “Entramos en un proceso de desinflación nuevamente. A partir de junio se vienen los mejores meses”.
Si bien el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) anticipó que mayo estaría unos escalones más abajo de abril y calculó un 2,3%, sus estimaciones siguen en torno al 1,8% hacia octubre.



