Santiago Caputo ubicó a tres funcionarios propios junto a Milei en el mensaje de cadena nacional. Se anestesia la disputa de facciones en La Libertad Avanza Las Fuerzas del Cielo de Santiago Caputo recuperaron posiciones en la interna de La Libertad Avanza. El principal asesor presidencial y estratega de la Casa Rosada copó este viernes la cadena nacional ubicando a tres funcionarios propios junto a Javier Milei en el mensaje grabado luego del fallo de la cámara de apelaciones de Nuevo York a favor de la Argentina en el litigio por la expropiación de YPF. De los ocho funcionarios que acompañaron a Milei en la cadena nacional, casi la mitad, reportaban a Caputo, sin contar al Canciller, Pablo Quirno, también cercano al jefe de las Fuerzas del Cielo. Se trata de Sebastián Amerio, flamante Procurador General del Tesoro, Juan Ignacio Stampalija, subrocurador, y la Secretaria de Legal y Técnica, Maria Ibarzábal Murphy, exaltada el viernes pasado durante toda la jornada como la funcionaria jurídica clave por las redes sociales desde las cuentas paraoficiales que controla el caputismo. La continuidad de «El cerebro», como se refieren sus seguidores a la funcionaria, había sido puesta en duda a partir del desembarco, auspiciado por Karina Milei, de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia de la Nación. Como titular de Legal y Técnica, Ibarzábal Murphy es la custodia de la firma del Presidente pero con los cambios en el área de Justicia había quedado en la mira de la interna libertaria. Tanto que se había descartado que la Procuración General del Tesoro, donde recayó Amerio luego de ser desplazado por Karina de la Secretaría de Justicia, pasara a depender en el organigrama de la dependencia a cargo de «El cerebro». Karina Milei avanza Amerio, también presente este viernes en la cadena nacional junto a Milei, es la longa manu de Santiago Caputo en temas judiciales. Durante la gestión de Mariano Cúneo Libarona en Justicia se moví como virtual ministro, función que, ante la acumulación de denuncias en la Agencia Nacional de Discapacidad y la causa de la criptones estafa $Libra, llevó a Karina Milei a desplazarlo de esa cartera con el desembarco de Mahiques junto al abogado y apoderado de La Libertad Avanza, Santiago Viola. Pero a la secretaria general de la Presidencia le salió el tiro por la culata. Con el desplazamiento de Amerio a la Procuración General del Tesoro, área jurídica donde se defienden los intereses del Estado, la hermana del Presidente terminó dándole, de manera involuntaria, la centralidad política a este soldado de Santiago Caputo a partir del fallo de la justicia estadounidense que libera al país del pago de usd 16.000 millones, más intereses, por la expropiación de YPF. Las Fuerzas del Cielo amortizaron con ese pronunciamiento de la cámara de apelaciones de Nueva York el costo que venían pagando en la interna de La Libertad Avanza y exhibieron tanto a Ibarzábal Murphy como a Amerio como actores centrales de un logro que en realidad se debe a una defensa y argumentación jurídica que viene sosteniéndose en el tiempo a los largo de gobierno de distinto signo político hace casi 15 años. La otra presencia del caputsimo en la cadena nacional fue la del subprocurador Juan Ignacio Stampalija, un abogado que realizó estudios de posgrado en el exterior, obteniendo una Maestría en Derecho (LL.M.) por la University of Hong Kong y otro LL.M. en International Legal Studies, como Arthur T. Vanderbilt Scholar, por la New York University (NYU) y actualmente, es profesor de Derecho Internacional Privado y coordinador de la Maestría en Derecho con orientación en Arbitraje, Litigios y Contratos Internacionales y de la Diplomatura en Contratos y Litigios Judiciales Internacionales de la Universidad Austral. Apoyo de Javier Milei a Santiago Caputo El espaldarazo escénico de Milei a Santiago Caputo en la grabación de la cadena nacional se suma al reconocimiento público que le brindó durante un homenaje a Adam Smith en el Palacio Libertad (ex CCK) días atrás y que porvocó un gesto de incomodidad en su hermana. El Presidente había elogiado a su asesor y citó ante el gabinete y el auditorio una de sus frases: «Hemos evolucionado tanto como sociedad, que estamos haciendo pensar y hablar a las piedras». La mención disparó aplausos de todo los presentes menos de la secretaria general de la presidencia quien venia de ganar posiciones en el Ministerio de Justicia y amagaba incluso con capturar la jefatura de la Secretaria de Inteligencia, otra dependencia bajo la órbita de las Fuerzas del Cielo. La filtración de audios en el caso de las presuntas coimas en ANDIS y la aparición del video de Manuel Adorni, ubicado en la jefatura de gabinete por Karina Milei, abordando un avión privado a Punta del Este, habían puesto al organismo de inteligencia en la mira de la hermana del Presidente. Se trata de una dependencia a cargo de Cristian Auguadra, un funcionario de extrema confianza del Santiago Caputo. El reconocimiento de la agencia de inteligencia de Estados Unidos, la CIA otorgada a la SIDE diluyó la avanzada del karinismo, al menos por ahora. A partir de un encuentro entre Auguadra, y el director de la CIA, John Ratcliffe, en la sede del organismo, en Langley, se espera que el gobierno de Estados Unidos otorgue una distinción al personal de la SIDE en abril próximo. El reconocimiento respondió a los resultados obtenidos en “operaciones conjuntas” recientes, al proceso de profesionalización en curso y a la creación del Centro Nacional Antiterrorismo (CNA). Ruido en La Libertad Avanza en Diputados Karina respondió esta semana impulsando a Sebastián Pareja, diputado nacional y titular de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, como presidente de la comisión bicameral que tiene a cargo el control de los organismos de inteligencia, casi una admisión implícita de que esa secretaria copntinuará a cargo de Caputo. Pareja es un enemigo indio de las Fuerzas del Cielo, agrupación a la que excluyo del armado de listas en el principal desierto electoral del país
Fallo de YPF: una victoria de la coherencia que la política transformó en un botín
Javier Milei intentó atribuirse el éxito, aunque la decisión de la Cámara le dio validez al mecanismo de expropiación de 2012. Alivio para el gobernador bonaerense, que se saca una piedra del zapato. El horizonte 2027 borró las continuidades en la estrategia judicial y los méritos compartidos. Lecturas en clave de interna para el oficialismo y el peronismo. No hacía falta vivir en un país nórdico para trazar una postal de cierta comunión e institucionalismo tras el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York en el caso YPF. Eludir la sentencia de pago de u$s16.000 millones por la expropiación de 2012 es una noticia positiva para el país, con un proceso que trasciende gestiones y donde hubo tanto continuidades (una rareza) como méritos compartidos. Sin embargo, con el arco político ya lanzado hacia 2027 —una carrera prematura por condimentos como el desorden de la oposición, la potencial eliminación de las PASO y hasta un calendario sin fecha cierta—, el triunfo en los tribunales de EEUU fue resignificado en clave de grieta y también de internas partidarias. Todos buscaron apropiarse del éxito y al mismo tiempo enviar mensajes en distintas capas: hacia la sociedad, para quedarse con un botín simbólico que pueda traducirse en intención de voto, pero también hacia adentro de cada fuerza. Así, no solo Javier Milei intentó atribuirse la gesta, sino que hubo imágenes y felicitaciones que apuntaron al balance de poder dentro de La Libertad Avanza (LLA), en una semana atravesada por el Adornigate. Al mismo tiempo, Axel Kicillof infló el pecho por un caso que era una piedra en el zapato y ahora puede devolver el golpe usando a su favor la fuerza del rival, como en el tenis. Pero en el PJ también hubo mensajes del kirchnerismo para capitalizar la medida de 2012, al tiempo que los potenciales rivales internos del gobernador bonaerense salieron a la cancha para subirse el precio. Ni siquiera el PRO de Mauricio Macri quiso quedarse afuera del póster y gritó a los cuatro vientos la importancia que tuvo en la estrategia judicial el procurador del Tesoro en tiempos de Cambiemos, Bernardo Saravia Frías. Los misiles, desde ya, volaron de un lado a otro. Quizás, el corresponsal de Estocolmo hubiese esperado un mensaje de grandeza de Estado, donde se reconociera que la expropiación fue un acierto a la vista del fenómeno Vaca Muerta, que se mencionara a la gestión del PRO por las bases de la defensa y a la continuidad de la estrategia en la administración Alberto Fernández, con Carlos Zannini como sucesor de Saravia Frías. También, al vínculo Milei–Trump como acelerador de una resolución favorable. Todo es compatible, y plausible, valga la rima. Pero que espere sentado el corresponsal sueco. Porque en la Argentina las victorias colectivas duran poco. Son inmediatamente capturadas por la lógica de facción. El episodio YPF lo expuso con claridad: un proceso de más de una década, atravesado por tres administraciones y distintas orientaciones ideológicas, terminó narrado como si fuese el triunfo exclusivo de una tribu. En modo Milei La táctica libertaria combinó dos movimientos simultáneos: por un lado, insistir en las responsabilidades políticas que derivaron en el litigio millonario; por el otro, celebrar el fallo como una victoria del Gobierno. El discurso apuntó a distribuir culpas hacia atrás, al tiempo que se intentaba capitalizar el resultado favorable. Fue en modo Milei: “Tuvimos que venir a arreglar las cagadas del inútil, imbécil e incompetente de Kicillof durante el segundo gobierno de la corrupta y presidiaria Cristina Kirchner”, señaló. Pero, en el fondo de la cuestión, el fallo reconoció la legalidad del mecanismo de la expropiación. Incluso validó el argumento principal sobre la aplicación de la ley argentina. Un conocedor del expediente explicó a Ámbito: “El caso pasó a ser tratado en julio de 2023. Es decir, el argumento principal sobre la aplicación de la ley argentina ya había sido introducido por Zannini. Esta misma línea fue sostenida por Rodolfo Barra, procurador del Tesoro, en febrero de 2024 al introducir la apelación que motivó el fallo”. “En octubre de 2025 solo se debatieron en Cámara los argumentos ya expuestos en la contestación de la demanda y en la apelación de febrero de 2024; es decir, solo se realizó la audiencia de exposición de argumentos”, agregó. En concreto, como ya analizó Ámbito, los abogados del país sostuvieron que la expropiación de YPF se realizó mediante una ley del Congreso, lo que la ubica en un plano superior respecto del estatuto interno de la empresa, tal como planteaba Kicillof. Ese punto fue determinante: mientras los demandantes argumentaban que el Estado debía lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) al resto de los accionistas —tal como establece el estatuto de la compañía—, la Argentina replicó que una norma de orden público, como la ley de expropiación, prevalece sobre cualquier obligación societaria privada. “Este fallo era virtualmente imposible, pero gracias a la pericia política, jurídica y diplomática del equipo de Gobierno se logró torcer el destino a nuestro favor”, expresó, no obstante, Javier Milei. El Presidente usó el mameluco de la petrolera en visitas oficiales y buscó reflejar que los récords de producción de Vaca Muerta se deben a su gestión. En el sector privado le conceden algo: el RIGI y la estabilidad macro incentivan las inversiones. Pero también reconocen que obras como el gasoducto Néstor Kirchner fueron trascendentes. Y, en cuanto a los beneficios para el país, la estatización de YPF ahora adquiere otro valor. En la trastienda del expediente, sin embargo, incluso en la Casa Rosada reconocen el rol de equipos técnicos que vienen trabajando el caso desde hace años. Entre ellos aparece el nombre de María Ibarzabal, secretaria Legal y Técnica del entorno del asesor Santiago Caputo, cuyo trabajo en el seguimiento del proceso judicial es valorado incluso por interlocutores de otros espacios. Le reconocen capacidad incluso en la vereda del karinismo. Desde ya, fue enaltecida por los tuiteros de las Fuerzas del Cielo, que le atribuyeron todo el mérito a
La guerra no tiene fin, la tregua de Trump no apacigua a Wall Street y la corrección es un hecho
Mientras la Casa Blanca acelera una negociación con Irán, los mercados profundizan la corrección y crecen las dudas sobre una escalada militar que pueda derivar en recesión global e inflación energética. La guerra que debía ser corta, que estaba “prácticamente terminada” según el presidente Trump, no tiene final a la vista. Está claro que la Casa Blanca quiere, y necesita, concluirla cuanto antes y dar vuelta la página. Cuba es lo que viene, dijo Trump con el entusiasmo que cinco semanas atrás le provocaba Irán. Sin embargo, descorrido el velo, no hay nadie en Teherán que se le parezca a Delcy Rodríguez. La furia épica es un fiasco memorable. Trump ya cantó victoria, así que ese no es el problema. Lo que precisa para irse es un acuerdo con los iraníes que le cubra las espaldas. Lo que no se sabe es qué concesiones está dispuesto a hacer para salir del atolladero. Lo que Irán cree saber es que el paso del tiempo minará su reticencia. En la segunda semana de conflicto, el presidente exigía la rendición condicional. En la cuarta, ya se sentó a negociar, declaró una tregua unilateral, y exige que el enemigo comparezca. El presidente habló de conversaciones – “muy constructivas”- que Teherán niega por completo. “No es el momento de negociar”, replicó el canciller iraní (quien ya negoció con Tailandia el pasaje de sus buques por el estrecho de Ormuz previo pago de peaje). En obvio contraste, a Washington la urgencia lo obsesiona. De ahí que Trump desplazó a sus gestores amateurs ad hoc – su yerno, Jared Kushner, y su amigo, el empresario inmobiliario Steve Witcoff – y designó interlocutores de gran peso en el gobierno. El vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, ahora están a cargo de forjar una solución viable y rápida. La guerra no durará meses, sino semanas, les dijo Rubio a sus colegas del G7. Serán necesarias dos o cuatro semanas más, estimó. Desde ya, son estimaciones a mano alzada. Es de presumir que miden mejor las intenciones de los EEUU que los avatares inciertos del conflicto. El lunes, Trump cambió de planes. Permutó la destrucción prometida de las principales centrales eléctricas por una tregua de cinco días como gesto de buena voluntad hacia Irán. Pero también hacia Wall Street. Ninguno de los dos lo agradeció. No le importó: extendió la tregua hasta el 6 de abril. Irán cree que Trump busca manipular los mercados y ganar tiempo hasta que lleguen los marines. Wall Street, por su parte, reconoce que el anuncio de la tregua evitó un Lunes Negro, pero, aun así, no impidió que la semana fuera la peor del año. La Bolsa cayó por quinta semana consecutiva, las cuatro del conflicto y la que sirvió de antesala. ¿Cómo se hace para acabar con la guerra en dos semanas? Irán e Israel siguen librando la suya propia, más y más encarnizada. EEUU espera el arribo de los marines. Irán no descansa. Castiga los activos militares estadounidenses de la región con endiablada insistencia. El viernes atacó la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita y dañó varios aviones tanque KC-135 usados para el reabastecimiento en vuelo y un avión E-3 Sentry AWACS que actúa como centro de comando y control aerotransportado. El patrón de su ofensiva es sistemático. Apunta a la destrucción de los radares terrestres, de la logística y de los sistemas de comando y control. El propio Trump reconoció que el fuego iraní obligó a retirar el portaaviones Ford de la zona de combate. Visto así, Trump ofrece una tregua e Irán escala el conflicto. Es probable que EEUU deba hacer lo mismo si quiere sentar a los iraníes a la mesa de la discusión. Trump ha dicho que no considera poner tropas en el terreno, pero también reconoció que si lo hiciera, no lo diría. La superioridad aérea de los EEUU es innegable, pero por sí sola no puede disputarle a Irán el control de Ormuz. Es probable, entonces, que Trump deba escalar también, y modificar la naturaleza de su intervención. Bajo una presión que no claudica, Wall Street se sumergió ya en una corrección. Esto es una caída desde los máximos de 10% o más. Primero fueron las acciones de los bancos. Después el índice Russell 2000. Luego el Nasdaq y el Dow Jones Industrial. Solo falta el S&P 500, cuyo declive está apenas a un tris de perforar la definición convencional. Si la guerra va a agravarse, con el VIX ya en 30, no le quedará más remedio que hundirse. La Bolsa resiste mejor que la renta fija. Todavía no compra la idea de una recesión. Pero las tasas a lo largo de la curva aumentaron fuerte. La tasa a dos años trepó más de medio punto y el viernes rozó 4%. Los inversores ya no descuentan bajas de tasas, sino que se preparan para un alza quizá en septiembre u octubre. El oro cayó 19% desde sus máximos en enero. La guerra tampoco le sentó bien, aunque se lo promocione como cobertura ante riesgos geopolíticos. El ascenso de las tasas de interés y la previsión de subas futuras horadó su capacidad de ofrecer protección. Sin embargo, tras los sacudones del viernes, reapareció una demanda robusta y el metal subió 3%, una señal de que los inversores de largo plazo vuelven a tomar posiciones. ¿Qué decir de la Bolsa, entonces? La corrección es un hecho. Pero si la guerra escala, el petróleo escasea y la caída se profundiza, la clave será saber si aparecen compradores convencidos de sus méritos de largo plazo. El mercado alcista no tiene antídoto si se instala la idea de una recesión inevitable. Nouriel Roubini cree que Trump escalará el conflicto y que la resistencia del régimen iraní puede conducir a una estanflación global. Más allá de la guerra en sí, el punto crítico es el cierre de Ormuz: si el bloqueo persiste y reduce la oferta de energía, el shock dejará de ser transitorio y crecerá
Argentina, Brasil o EEUU: ¿quién lidera en 2026?
La dispersión en el año es enorme: Argentina viene golpeada, Brasil sube con fuerza y EEUU está más débil. No obstante, lo que estamos viendo hoy no es solo una foto puntual de 2026. Es una rotación que empieza a tomar forma. Si uno mira lo que va del año, hay algo que ya no se puede ignorar: la dispersión es enorme. ¿Qué podemos esperar para el futuro? Durante mucho tiempo, EEUU fue el líder indiscutido. Pero hoy el contexto cambió. Las tasas están más altas, el mercado de bonos está tensionado y la inflación volvió a aparecer como una variable incómoda. El petróleo subiendo, la guerra en Medio Oriente escalando, y una Fed que ya no tiene margen claro para bajar tasas como antes. Todo eso cambia el juego. El año viene siendo flojo (salvo energía), es cierto, y la volatilidad sigue presente. Pero también es verdad que muchas de esas caídas fueron muy profundas, y eso empieza a generar oportunidades. Los bancos ofrecen margen de seguridad con sus valuaciones y el sector energético viene muy firme y sigue teniendo grandes perspectivas. Y la tendencia del Merval de largo plazo sigue siendo alcista. En ese sentido, Argentina empieza a ofrecer algo que hoy escasea en otros mercados: asimetría. En un mundo donde EEUU está caro y con más incertidumbre, y donde Brasil ya tuvo una buena suba, Argentina aparece como una historia con más potencial relativo, siempre con riesgo, pero también con un upside que en otros lados ya no es tan evidente. Al final del día, no se trata de elegir un solo mercado, sino de entender en qué momento del ciclo está cada uno.
El mercado mide señal del BCRA a la micro para impulsar el crédito y espera un dato clave para el frente fiscal
La autoridad monetaria flexibilizó la administración de fondeo de los bancos y se abre una ventana para reactivar el crédito en pesos, que ya acumula dos meses consecutivos de caída. En el medio, un dato clave para el frente fiscal será mirado de cerca por el mercado. El Banco Central (BCRA) dio una señal clave para atender la micro. En la última semana, dispuso una baja de encajes bancarios, en lo que se puede pensar como una primera medida concreta de estímulo a la actividad -acompañada por una reciente baja de tasas-, en un contexto de marcadas divergencias sectoriales. Si bien desde el BCRA aclararon que la medida responde a la no renovación de la norma que regía hasta el 31 de este mes, el impacto es concreto: flexibiliza la administración de fondeo de los bancos y abre una ventana para reactivar el crédito en pesos, que ya acumula dos meses consecutivos de caída (-1,1% mensual real en febrero). Más allá de esta decisión puntual, que puede mejorar eventualmente las condiciones para los créditos a empresas, el mensaje de fondo que dejó la semana es claro: la estrategia oficial se posa sobre las tasas para normalizar la economía, que ya se encuentran entre el 20% -las de muy corto plazo- y el 26% -para la TAMAR, tasa de plazos fijos mayoristas-, previendo un escenario de desinflación para el segundo semestre. En el frente cambiario, si bien el dólar continúa manteniendo la calma, el último viernes se pudo ver un leve repunte del tipo de cambio, que se ubicó en $1.405 en el segmento minorista (¿tras tocar un piso?), lo que ya insinuaba una cierta demanda al alza, explicada también por una fuerte compresión de los rendimientos de los bonos ajustados por CER en los últimos días. En paralelo, los indicadores de inflación continúan presionando las expectativas de corto plazo: consultoras económicas prevén que el IPC se ubique entre 2,8% y 3,2% en febrero, lo que marca una clara demora en el proceso de desinflación que se arrastra desde junio del año pasado. El aumento del costo de los combustibles, impulsado por un barril que se mantiene arriba de los u$s100, será un factor clave a monitorear, así como también la decisión que tome el Gobierno de continuar con la reducción de subsidios energéticos. A esto se suma la dinámica de los salarios, cuyos últimos acuerdos paritarios se mantienen por debajo del índice de precios (ver caso de los empleados de comercio). Entre los puntos positivos, se destaca que el BCRA continúa con la compra de reservas, en lo que aparece como una de las principales prioridades del equipo económico, aprovechando la fuerte oferta de dólares que se proyecta al menos hasta mediados de mayo. Sin embargo, más allá del corto plazo, en la city comienzan a aparecer preguntas de fondo: los vencimientos de deuda de 2027, la sostenibilidad de la apreciación del peso y la eventual reactivación de la demanda de dólares una vez finalizada la cosecha aparecen como los principales focos de atención. En ese marco, el escenario sigue pareciendo endeble: con señales de estabilización en variables macro, pero con tensiones latentes que aún no terminan de resolverse. De acuerdo con un informe de BBVA Research, la política económica comienza a desplazarse hacia una etapa de mayor foco en la sostenibilidad del programa y advierte que los márgenes para nuevos recortes del gasto son cada vez “más acotados”, especialmente considerando el bajo nivel de gasto de capital actual. En ese sentido, señalan que “sostener el equilibrio requerirá mejorar la eficiencia del gasto público y la capacidad recaudatoria sin aumentar la presión tributaria”. En este contexto, esta semana se conocerá el dato de recaudación de marzo, que será clave para evaluar la consistencia del frente fiscal, tras siete meses consecutivos de caídas, explicadas en gran medida por la debilidad del IVA, que registró una baja real del 13,7% en febrero. La agenda de esta semana Lunes 30/3 EEUU: intervención de Jerome Powell, presidente de la Fed, en un simposio en Cambridge. Martes 31/3 INDEC informa el indicador de pobreza e indigencia del segundo semestre de 2025. China publica dato sobre actividad económica (PMI) de marzo. Miércoles 1/4 ARCA difunde el informe de Recaudación Tributaria de marzo. Se conocen datos del consumo de cemento en marzo. Reino Unido difunde el PBI del cuarto trimestre de 2025. Jueves 2/4 Feriado en Argentina: Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. EEUU informa el dato de solicitudes semanales de desempleo. Se conoce la balanza comercial de febrero en EEUU. Viernes 3/4 Feriado bursátil en los principales mercados europeos, EEUU y Argentina por Viernes Santo. Se conoce el informe de empleo de marzo en EEUU.
YPF: tras el fallo en Nueva York, el juicio entra en una etapa clave con nuevos frentes judiciales
El fallo que anuló la condena millonaria abre una nueva etapa en el juicio por YPF, con definiciones pendientes en EEUU por parte de los demandantes y una posible escalada al CIADI. Tras la revocación de la condena por más de u$s16.100 millones, el caso por la expropiación de YPF abre una nueva fase con instancias decisivas en la justicia estadounidense y una vía paralela en tribunales internacionales que podría acelerarse. Tras el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York que anuló la sentencia contra la Argentina por la expropiación de YPF, el proceso judicial entra ahora en una etapa determinante, con múltiples caminos legales abiertos y definiciones que podrían extenderse durante los próximos meses —e incluso años—. La resolución, que dejó sin efecto una condena superior a los u$s16.100 millones, no implica el cierre definitivo del litigio, sino el inicio de una nueva fase en la que las partes podrán apelar a distintas instancias para intentar revertir o consolidar el resultado. En este contexto, el especialista Sebastián Maril detalló cuáles son los próximos pasos que podrían marcar el rumbo del caso. El primer movimiento será un pedido de revisión ante la totalidad de los jueces de la Corte de Apelaciones, mecanismo conocido como hearing en banc. Se trata de una instancia poco habitual, ya que este tipo de solicitudes rara vez es aceptado. Sin embargo, el carácter particular del caso —con una decisión dividida 2 a 1— abre una ventana para que el tribunal evalúe nuevamente el expediente en pleno. La presentación debería realizarse dentro de los 14 días posteriores al fallo, mientras que la respuesta podría demorar entre 20 y 45 días. En caso de prosperar, el juicio adquiriría una dimensión excepcional dentro del sistema judicial estadounidense. Si esta instancia no tiene éxito, el siguiente escalón será la Corte Suprema de Estados Unidos. Allí, la parte interesada podrá presentar un pedido de revisión (certiorari), aunque las probabilidades de que el máximo tribunal acepte tratar el caso son históricamente bajas. Aun así, el calendario judicial introduce un factor clave: la Corte entra en receso el 31 de julio y retoma su actividad en la primera semana de octubre. Si el recurso se presenta antes de esa fecha, una eventual respuesta podría conocerse hacia diciembre de este año. En caso de rechazo, se habrán agotado todas las vías judiciales en Estados Unidos. Por el contrario, si la Corte decide intervenir, el proceso se extenderá considerablemente y una resolución final podría demorarse hasta mediados de 2027. En paralelo a este recorrido dentro del sistema judicial norteamericano, existe una alternativa adicional que no requiere agotar las instancias anteriores: el inicio de un proceso ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), el tribunal arbitral del Banco Mundial. En este frente, el síndico concursal con sede en Madrid continuará con su rol de representación de los acreedores y avanzará conforme al mandato del Juzgado Mercantil N°3. Según anticipó Maril, esta vía podría activarse antes de lo esperado, lo que introduciría una dinámica paralela al proceso en Estados Unidos. La posibilidad de un reclamo en el CIADI agrega un nuevo nivel de complejidad al caso, ya que implicaría trasladar la disputa a un ámbito de arbitraje internacional, donde los tiempos y criterios difieren de los tribunales estadounidenses. El litigio por YPF, que se originó tras la estatización del 51% de la compañía en 2012, se convirtió en uno de los casos más relevantes para las finanzas públicas argentinas en las últimas décadas. La sentencia de primera instancia, dictada en 2023 por la jueza Loretta Preska, había ordenado el pago de una indemnización multimillonaria a los fondos demandantes por no haber realizado una oferta pública de adquisición (OPA) a los accionistas minoritarios. La reciente decisión de la Cámara de Apelaciones representó un alivio inmediato para la Argentina al dejar sin efecto esa condena. Sin embargo, el proceso aún está abierto y las próximas definiciones serán determinantes para establecer si el fallo se consolida como un cierre definitivo o si el caso vuelve a escalar en el sistema judicial internacional.
La otra cara de la economía: bajos salarios, alto nivel de endeudamiento y pesimismo
Las familias primero tomaron créditos para cubrir gastos y ahora lo hacen para pagar las deudas, señalan con alarma en medios financieros en momentos que la morosidad llega al 10% en el sector bancario y hasta 45% en algunas cadenas de retail. El telón de fondo de los mayores costos y una caída de 20% real en el ingreso disponible en tan sólo tres años. Afectado por la recomposición tarifaria, el ingreso disponible de las familias cayó 20% en términos reales con relación al primer semestre de 2023, es decir en casi tres años según cálculos de Ecolatina. El ingreso disponible se calcula tomando no solo los salarios sino también otros recursos que tienen los hogares como ser: jubilaciones, pensiones, ayuda social, ingresos por renta de alquileres e inversiones. A estos ingresos se les resta la parte destinada a los bienes y servicios que difícilmente puedan dejar de consumirse. En esta categoría se incluyen gastos rígidos como tarifas, educación, salud u otros gastos en vivienda. Si bien con altibajos, en la última década el poder adquisitivo de las familias registra una tendencia clara al deterioro. Tanto es así que hoy el ingreso disponible se encuentra -descontada la inflación- un 40% por debajo del nivel alcanzado en 2016. En un contexto en el que los sueldos quedaron rezagados con relación a la inflación, y en momentos en que la tecnología facilita la toma de créditos, no resulta extraño que aumente el financiamiento. Salarios Los últimos datos del INDEC muestran que en enero el índice de salarios registrados experimentó un crecimiento mensual de 2,1% y anual de 28,5%. Estas variaciones implican una caída de 0,8% en el mes cuando se descuenta la inflación y de 2,9% en la comparación real interanual. Estos datos son seguidos atentamente por los representantes del sector financiero -tanto de las entidades bancarias como del sistema no bancario – en virtud del creciente nivel de mora en los créditos otorgados a familias. En estos medios se señala que la incobrabilidad ha subido – y mucho- como consecuencia del juego de pinzas que suponen elevadas tasas de interés con ingresos de la población en retroceso. De acuerdo con los últimos datos del Banco Central, en enero pasado la mora para los hogares alcanzó el 10,6%, el nivel más alto en más de dos décadas, según refiere Fidelitas. En el sector no bancario la irregularidad de cartera oscila entre el 24% y el 27,4%, de acuerdo con esta última fuente. Y más grave aún, algunas cadenas de retail con financiamiento propio reportan índices de mora superiores al 45%. En el último año el endeudamiento promedio pasó de 1,5 a 2,5 salarios -la deuda bancaria equivale al 23% de los ingresos totales de los hogares y más de 20,5 millones de adultos poseen financiamiento-, calcula Fidelitas. El problema es que, a diferencia de lo sucedido históricamente en el mercado argentino, en los últimos meses las tasas de interés tendieron a ser fuertemente positivas. Entidades de primera línea cobran un costo financiero total (CFT) tan alto como el 7% mensual, contra salarios (formales) que en promedio no subieron más de 2%. En el segmento no bancario, el CFT llega a niveles que superan el 400% anual en algunos operadores. Estancamiento La caída en los ingresos de la población coincide con un estancamiento en el número de puestos de trabajo y un deterioro en la calidad del empleo. El empleo registrado creció apenas 0,1% en diciembre pasado, manteniéndose en un nivel similar al alcanzado a fines de 2024, según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino. El empleo asalariado privado (que representa el 50% del total y constituye el segmento de mayor formalidad) cayó 0,2% acumulando siete meses de retroceso, según puntualiza Ecolatina. Se trata de una pérdida de 96.800 puestos de trabajo. Si se agregan los recortes en el sector público, el año pasado se contabilizan 100.600 puestos asalariados formales menos. Esta situación lleva a analistas a plantear el problema que los sectores más favorecidos en el actual contexto económico no son grandes demandantes de mano de obra. Y, por el contrario, los intensivos en trabajo se encuentran rezagados. El último dato del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) lo expone. En enero pasado el agro y la minería se encuentran entre los sectores que más crecieron -tuvieron aumentos interanuales de 25,1% y 9,6%, respectivamente-. En el sentido opuesto, ramas que son intensivas en la ocupación de mano de obra, como comercio e industria verificaron retrocesos anuales de 3,2% y 2,6%, en ese orden. Particularmente, la actividad manufacturera (el segundo mayor empleador de mano de obra, después del comercio) acumula siete meses consecutivos de caídas en términos interanuales según el EMAE. Y el retroceso se habría profundizado en febrero pasado con una caída de 7,9% según la consultora Orlando J. Ferreres -el peor desempeño en 20 meses-. Confianza Este deterioro de los ingresos de las familias tiene impacto en las expectativas. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de la Universidad Torcuato Di Tella (UTdT) registró una baja del 5,3% en marzo respecto de febrero. Este descenso posiciona la confianza en su peor nivel desde octubre, marcando dos meses consecutivos de retroceso. Sin embargo, y cómo los efectos del plan económico no son similares a todos los sectores productivos, este indicador revierte su tendencia negativa cuando se analiza el interior del país, donde se mantiene como el principal sostén de la confianza. En medios financieros se señala que las familias primero tomaron créditos para hacer frente a los gastos y ahora se endeudan para pagar las deudas. Se trata de una bicicleta que es difícil de frenar salvo que los ingresos mejoren y bajen los costos financieros. La conducción económica ha tomado cuenta de estos problemas. Así, el Banco Central dispuso una baja de los encajes bancarios que ha posibilitado una reducción en los costos financieros. Al tiempo, en medios sindicales se comenta que las autoridades elevaron del 1 al 2% mensual la pauta para los ajustes salariales acordados en paritarias,
La actividad económica se contrajo 2,9% anual en febrero y registró la mayor baja en un año y medio
La economía volvió a caer en febrero en la comparación interanual. En tanto, frente al mes previo cedió 0,5% y expuso un escenario dispar, con la industria y el consumo aún debilitados frente al impulso de los sectores exportadores. La actividad económica registró una nueva caída en febrero y dejó en evidencia la fragilidad de la recuperación que se había insinuado a fines de 2025. Tras un enero con señales mixtas, el nivel de actividad volvió a terreno negativo, afectado principalmente por el desempeño de la industria y el consumo interno. De acuerdo con el Índice General de Actividad (IGA) de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la economía se contrajo 2,9% interanual durante el segundo mes de 2026, lo que representa la mayor baja anual desde septiembre de 2024. En términos desestacionalizados, el indicador también mostró una baja del 0,5% respecto de enero, lo que marca un freno en la tendencia de corto plazo. En el acumulado del primer bimestre, la actividad exhibe una caída de 1,9%. El dato contrasta con el desempeño de enero, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC había mostrado una suba de 1,9% interanual y de 0,4% frente a diciembre en la medición desestacionalizada. Ese resultado había sido celebrado por el Gobierno como una señal de consolidación del rumbo económico. Incluso, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en aquel momento que la actividad había alcanzado un “máximo histórico”, en línea con la expectativa oficial de crecimiento del 5% del Producto Bruto Interno para todo 2026. Sin embargo, el retroceso de febrero introduce dudas sobre la capacidad de sostener ese objetivo en el corto plazo. Actividad económica: qué paso en cada sector El análisis sectorial muestra un escenario heterogéneo, con fuertes contrastes entre los distintos rubros de la economía. La industria manufacturera volvió a ser uno de los sectores más afectados, con una caída interanual del 7,9%, impulsada por la baja en maquinaria y equipos, así como en la producción de alimentos, particularmente en la molienda de aceites. El comercio también reflejó la debilidad del consumo, con una contracción del 6,9% interanual tanto en el segmento mayorista como minorista. A esto se sumó una caída del 5,6% en el sector de Electricidad, Gas y Agua, vinculada a un menor nivel de demanda tanto de hogares como de actividades productivas. En contraste, los sectores asociados a la exportación de recursos naturales continúan mostrando dinamismo. La actividad de Minas y Canteras creció 12,6% interanual, impulsada principalmente por la producción en Vaca Muerta, que mantiene niveles récord. Sin embargo, el informe advierte que los yacimientos convencionales registran caídas, lo que modera el resultado global. El agro también mostró números positivos, con un crecimiento del 6,7% interanual. Este desempeño estuvo explicado por un fuerte avance de la producción agrícola, que subió 13%, aunque parcialmente compensado por una caída del 7,1% en la actividad ganadera. Por su parte, la intermediación financiera se mantuvo en terreno positivo, con una suba del 8,8%, mientras que otros sectores presentaron variaciones más moderadas. La construcción creció apenas 0,7%, al igual que el rubro de transporte, almacenamiento y comunicaciones, mientras que la administración pública y defensa registró una leve caída del 0,6%. El informe refleja una economía que avanza a distintas velocidades. Mientras los sectores exportadores y financieros muestran signos de fortaleza, la industria y el consumo interno siguen sin consolidar una recuperación sostenida. En este contexto, el dato de febrero deja un punto de partida más débil para el resto del trimestre y plantea un desafío adicional para alcanzar la meta oficial de crecimiento del 5% en 2026, en un escenario donde los motores tradicionales de la economía aún no logran acompañar el impulso de los sectores más dinámicos.
El gasto público cayó 11 puntos del PBI en 26 meses: casi todo el ajuste fue para sostener el superávit fiscal
Un informe del IARAF detalló que el 91% de la reducción acumulada del gasto durante la gestión de Javier Milei se destinó a eliminar el déficit, sostener el superávit y compensar la baja de ingresos no tributarios. La reducción acumulada del peso relativo del gasto público nacional alcanzó los 11,1 puntos porcentuales del PBI en los primeros 26 meses de la gestión de Javier Milei, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que concluyó que la casi totalidad del ajuste se orientó a sostener el equilibrio fiscal. El estudio señaló que, al sumar el recorte del gasto primario y la baja en los intereses de deuda, el gasto total pasó de representar más de una quinta parte del producto a ubicarse en niveles significativamente menores. Solo en la comparación entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, la caída fue de 5,7 puntos del PBI, mientras que en la medición acumulada de 26 meses ascendió a 11,1 puntos. De acuerdo con el relevamiento, el 91% de esa reducción se utilizó para revertir el déficit fiscal heredado y consolidar superávit, mientras que el 9% restante se destinó a absorber la pérdida de ingresos no tributarios. En números concretos, a fines de 2023 el rojo fiscal equivalía al 4,4% del PBI, mientras que en el acumulado de 12 meses a febrero de 2026 se registró un superávit de 0,2%, lo que implicó una mejora de 4,6 puntos porcentuales del producto. El ajuste en términos impositivos El informe también puso el foco en el margen que esta reducción podría abrir para una eventual baja de impuestos. Según el IARAF, el recorte efectivo del gasto primario es equivalente a la recaudación conjunta del impuesto al cheque, los derechos de exportación, el ya eliminado impuesto PAIS y la mitad de Ingresos Brutos provinciales, lo que grafica la magnitud del ajuste desde el punto de vista tributario. Aun así, el trabajo aclaró que la reducción efectiva de la presión tributaria nacional fue mucho más limitada. En la comparación entre fines de 2023 y febrero de 2026, la baja de la recaudación tributaria efectiva fue de apenas 0,54 puntos del PBI, equivalente al 9% del ajuste total, ya que la prioridad oficial fue primero alcanzar el equilibrio fiscal. En términos absolutos, el recorte también mostró cifras de gran escala. Medido en pesos constantes de febrero de 2026, el gasto público total se redujo en $62,1 billones, una baja real del 28%. Si se lo expresa en dólares corrientes, la caída fue de US$ 32.800 millones, equivalente al 24%. Además, al comparar cada mes de los últimos 26 meses contra el promedio mensual de 2023, la reducción acumulada asciende a $121,8 billones constantes o US$ 67.000 millones, una cifra que, para el IARAF, resume la dimensión del ajuste fiscal ejecutado durante el arranque de la actual administración.
Las razones de las medidas del Gobierno para contener las subas en combustibles y el impacto en la inflación
El alza fue impulsada por el salto del petróleo, que acumula más de 30% en un mes. El Ejecutivo llevó adelante dos iniciativas para intentar mitigar el efecto sobre los precios. La situación en los países limítrofes. A un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, que provocó una escalada en los valores del petróleo y el gas hasta máximos en los últimos cuatro años, el Gobierno tomó dos medidas para intentar contener los aumentos en los surtidores. La nafta y el gasoil acumulan un aumento de más de 20% en el último mes, producto de la escalada del petróleo, que se mantiene por encima de US$100 el barril. Leé también: Uno por uno, los 13 proyectos que ingresaron al RIGI por más de US$18.000 millones y la estrategia del gobierno de Javier Milei Los precios de los combustibles en la Argentina ya acumulan subas por encima del 20% (Foto: REUTERS/Agustin Marcarian) Estas subas, las más importantes en por lo menos dos años y medio, empezaban a presionar al alza los valores de otros bienes de la economía y tendrán impacto en la inflación, complicando los planes oficiales de mostrar desaceleración del índice. Así, con rezago respecto de las acciones que tomaron otros países, el Gobierno flexibilizó, por un lado, para que las petroleras puedan mezclar sus naftas y gasoil con mayor cantidad de biocombustibles para moderar los costos de producción y su traslado al consumidor. Además, decidió postergar la actualización del impuesto a los combustibles que debía aplicarse el 1 de abril. El ajuste por inflación de ese gravamen venía siendo aplicado de manera parcial para evitar un impacto fuerte en los precios finales. El Gobierno decidió en este contexto suspender cualquier suba impositiva en ese segmento “para acompañar al consumidor”. Se espera que se oficialice la medida en el Boletín Oficial antes de fin de mes. Cuánto aumentaron la nafta y el gasoil en marzo Desde que inició el conflicto bélico, el litro de nafta súper pasó de $1609 a $1966 promedio en la Ciudad de Buenos Aires y la premium subió de $1845 a $2162. En tanto, el litro de gasoil saltó de $1658 a $2025 y el gasoil premium llegó a $2225. Así, hasta este viernes 27 de marzo, el litro de nafta súper en CABA se incrementó 22,18% y la de mayor calidad, 17,18%. El litro de gasoil común trepó 22,13% y el premium, 19,55%. Ante esta situación, el Gobierno permitirá que las petroleras puedan subir el corte de la nafta y el gasoil con biocombustibles, en un intento por contener los precios al consumidor. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró en varias oportunidades que el aumento del petróleo es “un ajuste transitorio” y que desde la petrolera estatal “se traslada lo mínimo” al consumidor. “Actuamos sin especulación y sin aprovechar la volatilidad del precio del crudo en este contexto de incertidumbre global”, subrayó en un posteo de X. El consumo de combustibles cayó 1,67% interanual en febrero. (Foto: REUTERS/Matias Baglietto) Por otra parte, el Gobierno decidió postergar la actualización sobre los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), que se trasladan directo al precio del litro de nafta y gasoil. A principios de marzo se aplicó un alza de 1,1% en el gravamen. Cayó la venta de combustibles en la Argentina durante febrero Antes de la guerra y su impacto en los precios en la Argentina, el consumo de combustibles cayó 1,67% interanual en febrero. En cambio, en la medición contra junio, el sector creció 1,06% en todo el país. En el segundo mes de 2026, se despacharon 1.299.600 metros cúbicos de nafta y gasoil, según datos de la Secretaría de Energía. Las cifras surgen de un informe del portal Surtidores sobre la base de datos de Energía. El trabajo revela que en febrero el consumo de nafta y gasoil cayó en 20 jurisdicciones en la comparación interanual. Por el contrario, solo cuatro provincias mostraron resultados positivos. La mayor baja de ventas se registró en Corrientes, con una disminución del 13,53% frente al mismo mes de 2025. Le siguieron Misiones, con un retroceso de 10,07%, y Chubut, con una baja de 6,95%. En el extremo opuesto, Río Negro fue la provincia donde el consumo repuntó en mayor medida, con una mejora de 3,84%. Seguida por Buenos Aires y San Juan con aumentos de 1,56% y 1%, respectivamente. Fuerte suba de las naftas: qué pasó en Chile, Brasil y Uruguay (Foto AP/Esteban Félix) Según el informe, en febrero el consumo de nafta premium creció 5,5% interanual, mientras que el gasoil de mayor calidad avanzó 6,59%. En contraste, la nafta súper cayó 2,12% y el gasoil retrocedió 10,41%. Leé también: El precio del petróleo baja luego de que Trump aplazara los ataques contra instalaciones energéticas de Irán Fuerte suba de las naftas: qué pasó en Chile, Brasil y Uruguay Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, en Chile la suba fue aún más pronunciada que en la Argentina: alcanzó el 50%. El incremento respondió a la actualización del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), que traslada las variaciones internacionales al mercado interno. Un dato clave es que Chile depende de la importación de energía. “Estamos enfrentando un shock de los más grandes en el mercado del petróleo en décadas, en un contexto de estrechez fiscal muy severa. En esas circunstancias, tenemos que tomar decisiones duras para resguardar las finanzas públicas”, afirmó el ministro de Hacienda chileno, Jorge Quiroz. Los nuevos valores comenzaron a regir el 26 de marzo y alcanzaron a todas las variantes de nafta (93, 95 y 97 octanos) y al diésel. En Uruguay también analizan medidas frente al encarecimiento del petróleo crudo. El gobierno uruguayo evalúa adelantar la próxima actualización de los precios de los combustibles, que se ajustan de forma bimestral y el próximo incremento está previsto para mayo. Actualmente, el litro de nafta se ubica en US$1,89. El gobierno de Brasil, por su parte, suspendió