Relevamientos de consultoras privadas indican que el índice minorista aumentará más que en febrero. Pesan el rubro alimenticio, el aumento del precio mundial del petróleo y el encarecimiento del transporte público El aumento del costo de vida en marzo enciende alertas tanto en los hogares como en el Gobierno. Las estimaciones de las principales consultoras indican que la inflación mensual superará el 3%, marca mantiene en primer plano la preocupación por el poder de compra de los ingresos. Los precios de alimentos y bebidas se mantienen en ascenso, mientras el impacto de los combustibles refuerza presiones alcistas en todo el país. Los relevamientos más recientes no muestran señales de alivio. Se consolida un escenario de aumentos generalizados que asfixia ingresos y complica la recuperación del consumo. De acuerdo con Analytica, la tercera semana de marzo arrojó una variación semanal de 1,1% en el segmento alimentos y bebidas del Gran Buenos Aires. El promedio de las últimas cuatro semanas se situó en 2,0%. Frente a estos datos, la consultora proyecta una suba de 3,0% para el nivel general de precios, lo que implicaría una aceleración del indicador con respecto a febrero, donde se ubicó en 2,9% tras la escalada en los precios que comenzó en julio del año pasado con 1,9 por ciento. En las últimas cuatro semanas, dentro de los rubros que más aumentaron se encuentran pescados y mariscos, con un salto de 9%, y aceites, grasas y manteca, que subieron 3,9 por ciento. Pan y cereales mostraron un alza de 1%, mientras que las frutas tuvieron una variación de solo 0,1 por ciento. La categoría verduras registró una baja de 0,5 por ciento. Variaciones similares detectó la consultora EconViews, que registró una suba de 0,8% en la tercera semana de marzo para una canasta de alimentos y bebidas en supermercados. Impulsada por lácteos, que aumentaron 1,4%, mientras que verdulería tuvo una baja de 0,5%. El informe de EconViews calculó que el acumulado de las últimas cuatro semanas llegó a 3,5 por ciento. El pronóstico más optimista para el Gobierno es el de LCG, que señaló que en la tercera semana del mes el rubro alimentos y bebidas cayó 0,2% respecto de la semana previa, interrumpiendo dos semanas consecutivas de subas superiores al 1%. Aun así, la inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 3,1%, con una desaceleración de 0,6 puntos porcentuales respecto del registro anterior. El acumulado del mes hasta la tercera semana alcanzó 2,4 por ciento. Según LCG, un 80% de la inflación mensual del rubro “Alimentos y bebidas” se explicó por las subas en carnes, bebidas y lácteos, que superaron el promedio general. Carnes tuvo una incidencia significativa, mientras que productos lácteos y huevos también registraron incrementos relevantes. La deflación semanal observada respondió a caídas en los precios de algunas bebidas, panificados, verduras y carnes, mientras que los lácteos contrarrestaron parte de esa baja. El 14% de la canasta relevada mostró aumentos, en línea con la dinámica previa. El informe destacó además que la dispersión en las variaciones de precios creció respecto de la semana anterior, con mayor presencia de valores extremos bajos. Aumento de los combustibles Pero la presión sobre la inflación también proviene del frente energético. El precio internacional del petróleo superó los USD 100 por barril y generó expectativas de nuevos ajustes en los combustibles en la Argentina, que ya tuvo aumentos en torno al 9%. Y aunque en el sector estima que el traslado a los surtidores será gradual, impactará el índice de precios de marzo y quizás también el de los meses siguientes. Es que el aumento de los combustibles repercute en los costos de la producción agropecuaria, en la logística y en el transporte de bienes y pasajeros, lo que amplifica su efecto sobre la canasta básica y el costo de vida. Para muestra basta un boleto: mientras -según el flamante reporte de tarifas y subsidios que elaboran investigadores de la UBA y el Conicet- mientras el boleto de las líneas de la CABA aumenta con la regla del IPC+2% (un 4,9% en marzo), las líneas interjurisdiccionales a cargo de Nación, tras tener un aumento del 9,7% en noviembre de 2025, aumentaron 31,4% respecto de su último valor. Así, el costo promedio ponderado del boleto de colectivos, en marzo, aumentó 16,3% y derivó en un aumento del gasto total en transporte del 14,8% respecto de febrero. La postura oficial Frente a este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la aceleración de los últimos meses de la inflación fue por un conjunto de factores y que esperan que después del primer trimestre se revierta la tendencia. Es que, en sus palabras, estamos en un “proceso de recomposición de precios” relativos en donde tuvo que subir regulados más de lo que se venía haciendo, que se sumó al fuerte incremento que tuvo la carne, en torno al 8%, que -en su análisis- no va a pasar todos los meses. “Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses. Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos. Uno, como policy maker, puede controlar la oferta, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes a tener pesos en el bolsillo si no quieren”, señaló. En esa línea, el Gobierno recibió un buen dato la semana pasada, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comunicó que en febrero la inflación mayorista fue de 1%. Un dato que fue replicado por el presidente Javier Milei, quien afirmó que la evolución de los precios mayoristas “anticipa lo que viene para la minorista” y sostuvo que ese índice “está bajando”. Y si bien la inflación mayorista
Alarma en la industria: inflación persistente, dólar atrasado y un llamado del Gobierno que preocupa
La caída de la producción fabril se transformó en un problema político. El llamado del ministro Federico Sturzenegger, los datos de una encuesta secreta y los efectos de la guerra. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, llamó durante la última semana a un importante empresario y reconoció que la inflación permanecerá alta en los próximos meses, mientras que el tipo de cambio se mantendrá estable. El presidente Javier Milei cae en las encuestas, y la suba del desempleo, junto con la caída de la industria, se transformaron en un problema político para el Gobierno. En el equipo económico saben que la reconfiguración económica que trajo la guerra afectará aún más al sector. Piden elaborar propuestas para avanzar con más desregulaciones. La falta de empleo y la caída de la actividad crecen como las principales preocupaciones de la sociedad. Según un informe de QMonitor, un 74% de los argentinos tuvo que recortar gastos para llegar a fin de mes. Una encuesta confidencial que circula en el peronismo muestra a la imagen de Milei en su peor momento desde 2021. El trabajo tiene un alto nivel de rigurosidad técnica y monitorea 12.000 casos semanales. Aunque no se lo reconozca públicamente, el cierre de empresas y la persistente caída de la industria se transformaron en un problema político para La Libertad Avanza. La guerra en Medio Oriente mejora los términos de intercambio para Argentina: suben los precios de los productos que exportamos y caen los de los que importamos, pero agrava las condiciones para los sectores sensibles: más inflación, pérdida del poder adquisitivo y un posible deterioro de las condiciones financieras para los países emergentes. Acaso por eso, en medio del enfrentamiento público con empresarios, Sturzenegger levantó el teléfono y se comunicó con un importante referente de la industria. El pronóstico que transmitió fue claro: la inflación permanecerá alta en los próximos meses, mientras que el tipo de cambio se mantendrá estable. El resultado será una aceleración de la apreciación cambiaria, que ya supera los niveles de 2017. Al margen del diagnóstico, el llamado fue para pedirle a los representantes de las distintas ramas del sector que acerquen propuestas de desregulación para amortiguar la pérdida de competitividad. Una reconfiguración estructural Más allá de valorar la desaceleración inicial de la inflación y la quita de trabas para la producción, son muchas las voces que advierten en la industria que con la desregulación no alcanza. “No se trata solo de una caída de la producción y menor dinamismo, capaces de ser revertidos en poco tiempo, sino de una reconfiguración que afecta a grandes jugadores y que impacta de forma potencialmente irreversible”, indica el último informe de la consultora Sistémica, que encabeza Federico Poli. Para el economista, que supo ser jefe de Gabinete de Roberto Lavagna, se requiere una modificación urgente en la política económica. “Uno de los dilemas recurrentes de los programas de estabilización basados en apertura comercial y anclaje cambiario es la distorsión entre precios de transables y no transables. Mientras los servicios tienden a aumentar, los bienes transables permanecen rezagados y erosionan la rentabilidad de los exportadores y de los sectores que compiten con importaciones”, explica el informe. El trabajo aporta un dato relevante: si se descuenta el componente de combustibles y energía, las importaciones de 2025 fueron récord absoluto y, en términos de cantidades, hubo una suba del 30%. “Estuvieron fuertemente impulsadas por la suba de bienes de consumo, que se incrementaron un 53% en cantidades y se ubicaron en un nivel récord de la serie”, detalló. Sistémica propone: cupos de importación a productos chinos, una reducción de la tasa de interés, aunque implique un tipo de cambio más alto, y reimplantar una tasa estadística del 5% que permita reducir la distorsión del impuesto a los débitos y créditos. Más apreciación cambiaria En el sondeo de opinión al que tuvo acceso exclusivo este medio, un 49% de los encuestados opinó que la gestión del gobierno nacional es mala o muy mala, pero el dato más alarmante surge de las expectativas: un 46% cree que en los próximos seis meses estará peor económicamente, y solo un 23,3% piensa que su situación personal mejorará. El Gobierno parece dispuesto a profundizar el rumbo, y lo cierto es que la guerra en Medio Oriente le dará algunas herramientas extra, sobre todo en el plano cambiario. LLZ, la consultora del analista Leandro Zicarelli, resume los canales de transmisión en tres ítems: más inflación por el shock de precios, mejores términos de intercambio y peores condiciones financieras. Según las estimaciones de la firma, el precio del combustible en surtidor debería aumentar entre 20% y 30%, dependiendo de dónde se ubique el barril de petróleo. Esa suba podría aportar en el año unos seis puntos extra al IPC núcleo, dependiendo de cómo el equipo económico decida trasladarlo. Mala noticia para los salarios, que vienen perdiendo contra los precios desde mediados del año pasado. En línea con lo que Sturzenegger transmitió al empresario industrial, el informe destaca que: “El Gobierno probablemente busque compensar el impacto con un mayor nivel de apreciación cambiaria”. Un nuevo desafío para la industria y también para la imagen de Milei, que vuelve a sacar la motosierra del armario. Resuena otra vez la pregunta: ¿soportará la sociedad una nueva ronda de ajustes?
Industria textil en crisis: las ventas caen 8,4% y los despidos ya alcanzan el 21%
El último informe de la CIAI reveló un escenario crítico para el primer bimestre de 2026. Con stocks en niveles récord y una cadena de pagos bajo máxima presión, 8 de cada 10 empresas admitieron dificultades financieras. La industria de la indumentaria en la Argentina atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años: el último relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) anunció que las ventas cayeron en promedio un 8,4% interanual durante el primer bimestre de 2026, una tendencia negativa que se repite en todos los períodos desde 2024. Atrás de ese número se esconde un escenario complejo: consumo debilitado, acumulación de mercadería en depósitos, tensión financiera y un ajuste laboral que empieza a profundizarse. A partir del informe, se muestra con claridad el principal problema del sector: la falta de demanda. El 63% de las empresas relevadas aseguró haber sufrido una caída en sus ventas entre enero y febrero, mientras que solo el 30% logró registrar algún incremento. La preocupación por el bajo consumo ya alcanza a 8 de cada 10 firmas del rubro, que ven cómo el mercado interno no logra reactivarse entre la pérdida del poder adquisitivo y los cambios en los hábitos. De hecho, muchas marcas y fabricantes se enfrentan a una situación delicada: los costos suben, pero los precios no pueden acompañar el mismo ritmo. De acuerdo con la CIAI, la mitad de las empresas no logró trasladar los aumentos de costos a los precios finales, mientras que un 43% apenas pudo trasladar menos de la mitad. Sin dudas, el resultado es una presión creciente sobre los márgenes y una rentabilidad cada vez más ajustada. La caída en las ventas también se refleja en los depósitos llenos. El informe advierte que el 50% de las empresas reporta niveles de stock “excesivos”, el registro más alto de los últimos 18 meses. La mercadería que no se vende obliga a frenar la producción, ralentizar pedidos a proveedores y reconfigurar toda la cadena productiva. Asímismo, la crisis se trasladó a la cadena de pagos. Ocho de cada diez empresas admiten tener dificultades para cumplir con sus compromisos financieros, mientras que los atrasos en los pagos se duplicaron en apenas dos meses y ya afectan al 60% de las firmas. El deterioro de la liquidez es evidente: el grupo de compañías que no registraba atrasos significativos cayó del 40% al 21% en solo un bimestre, según el relevamiento. De todas maneras, el impacto más sensible aparece en el empleo. Frente a la caída de la actividad, cada vez más empresas recurren a ajustes en sus plantillas para intentar sostenerse. Los despidos ya representan el 21% de las medidas laborales adoptadas por el sector, lo que implica un salto de siete puntos porcentuales. También, a eso se suma que un 25% de las firmas optó por congelar vacantes y no reemplazar a trabajadores que renuncian, una estrategia que busca reducir costos sin profundizar aún más la conflictividad laboral. Sin señales de rebote El panorama hacia adelante tampoco ofrece señales claras de recuperación: las expectativas empresariales siguen deteriorándose y el clima en el sector es pesimista. A vistas del próximo trimestre, el 60% de los empresarios cree que las ventas se mantendrán en niveles similares a los actuales, mientras que solo un 16% espera una mejora. Simultáneamente, crecieron las percepciones negativas sobre la situación económica general, con un aumento en las respuestas que califican el escenario como “malo” o “muy malo”.
El ajuste por inflación en el pago de Ganancias y Monotributo traerá otro efecto negativo sobre la recaudación fiscal
En medio de la aceleración de precios, en julio, por ley, se deben realizar dos actualizaciones impositivas que golpearán la recaudación. Cómo va a jugar la dinámica de los salarios con tope y la relación con las provincias El Gobierno nacional lleva siete meses consecutivos de caída en la recaudación, lo que tensa la relación con las provincias por la coparticipación. Pero el escenario se agravará en los próximos meses por el efecto del ajuste por inflación en el impuesto a las Ganancias y, en menor medida, del monotributo. Es que, debido a esta actualización que se llevará a cabo en julio, el Estado percibirá menos recursos, justo cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, los necesita porque tiene una meta muy ambiciosa de superávit fiscal bajo negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En el capítulo fiscal de la ley 27.743, el Gobierno, además de volver al esquema tradicional de liquidación del impuesto a las Ganancias, fijó el Mínimo No Imponible (MNI) y las deducciones que se actualizan por el acumulado de inflación de los últimos seis meses en dos momentos del año (enero y julio) de cada periodo fiscal. Lo mismo para el Régimen de Pequeños Contribuyentes con las escalas de facturación y el impuesto. Pero en este próximo ajuste se da un escenario particular: desde julio la inflación viene acelerando, en febrero se ubicó por segunda vez en 2,9%, mientras que los salarios corrieron por detrás de los aumentos de precios general. Y si bien esto último era positivo para el ministro Caputo, en los siguientes meses tendrá su contracara, ya que a mitad de año hará que muchos contribuyentes que pagaban Ganancias dejen de hacerlo. Efecto tijera “El impuesto a las Ganancias se va a actualizar y, como la inflación ha subido y los sueldos no han aumentado en relación a ello, lo que va a pasar es que, en términos reales, debería bajar la recaudación de la cuarta categoría“, sostuvo Sebastián Dominguez, CEO de SDC Asesores Tributarios. Este fenómeno ocurre porque las actualizaciones no logran equiparar el avance de los precios. Los trabajadores que no percibieron incrementos salariales alineados con la inflación se ven afectados por un sistema de deducciones y escalas que, al actualizarse, reduce el peso del tributo en términos reales. Desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el investigador Andrés Mir opinó en el mismo sentido al puntualizar los efectos que llegarán en julio sobre los ingresos del Estado cuando se actualicen por inflación las deducciones y los tramos de escalas de Ganancias. “No es que los salarios quedaron pisados, sino que aumentaron menos que la inflación”, sostuvo. Durante los seis meses previos a la actualización, el salario avanzó en torno al 1%, lo que llevó a que los contribuyentes pagaran un poco más de impuesto a las ganancias, ya que el sistema ajusta el salario, pero no las deducciones ni el Mínimo No Imponible (MNI) hasta el recálculo de julio. Así, el ajuste de julio introduce una compensación retroactiva para Mir. “En julio se van a ajustar esos parámetros y quien que tenía que pagar Ganancias durante este semestre deja de hacerlo o pasa a pagar menos, un efecto potenciado por el hecho de que el ajuste de los parámetros en base a inflación termine siendo más alto que el de los salarios”, explicó. Según el especialista, es probable que menos personas queden alcanzadas por el impuesto a las Ganancias respecto a las que lo estuvieron en enero, y que quienes sigan tributando lo hagan por montos menores. El caso del monotributo En contraste, el monotributo exhibe otra lógica. Domínguez remarcó que, en este régimen, todos los parámetros aumentan por la inflación del semestre. “Puede ser que aumente el monto a facturar, las cuotas a pagar, y a una persona no le aumente en esa misma proporción la facturación, pero siga estando en la misma categoría”, detalló en conversación con Infobae. Para el monotributista que se encontraba cerca del tope de su categoría antes del ajuste, tras la actualización puede ubicarse más cerca de la base y permanecer en la misma categoría. En la práctica, esto implica que la cuota mensual se incrementa, mientras que la facturación, al estar limitada por la nueva escala, puede quedar rezagada respecto a la inflación. El resultado es una pérdida de poder adquisitivo y una mayor carga tributaria en términos reales. Domínguez también señaló que podría presentarse la situación inversa: algunos contribuyentes podrían descender de categoría como consecuencia de la actualización de los parámetros. Al pasar a una franja inferior, el monto a pagar disminuye, lo que genera un alivio en el costo fiscal mensual para ese grupo de trabajadores independientes. Mir aporta otra visión sobre el impacto de los ajustes por inflación en el monotributo y el impuesto a las ganancias. Mir indicó: “El tema del monotributo: se ajustan las escalas y también el monto que tienes que pagar conforme a la inflación. Es probable que no haya un aumento de recategorización porque se tenga que recategorizar a los contribuyentes, sino porque va a aumentar el monto que pagás“. La incidencia del monotributo sobre la recaudación total es baja, pero sus efectos sobre los contribuyentes son concretos. Mir subrayó que el ajuste de los parámetros por inflación tiene consecuencias directas sobre el bolsillo de los trabajadores independientes, aunque no siempre implique un cambio de categoría. La estructura del monotributo, con escalas e impuestos que se ajustan a la inflación, se convierte en una herramienta de recaudación que se adapta de manera automática a los cambios económicos. Sin embargo, esta automatización no siempre beneficia a los contribuyentes. Cuando la facturación no crece al mismo ritmo que el índice de precios, los trabajadores independientes pueden encontrar que su aporte mensual al fisco representa una porción mayor de sus ingresos reales. La relación con las provincias El ajuste del piso de Ganancias en julio, que hará que una menor cantidad de contribuyentes paguen el impuesto, sumará a la tensión entre el Gobierno y las provincias,
China impuso precios máximos al combustible en el mercado interno por la guerra en Medio Oriente
La decisión, anunciada por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, establece aumentos menores a los previstos utilizando el mecanismo convencional, como respuesta a la inestabilidad en los mercados energéticos China estableció precios máximos al combustible en el mercado interno para contener el impacto del alza en el precio internacional del petróleo a raíz del conflicto en Medio Oriente, informó el gobierno este lunes. La medida busca mitigar el aumento anormal de los precios internacionales, aliviar la carga para los usuarios y garantizar la estabilidad económica y el bienestar público, según comunicó el planificador estatal chino. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) anunció que el tope máximo al precio minorista de la gasolina se incrementará en 1.160 yuanes ($168) por tonelada métrica, mientras que el del diésel subirá 1.115 yuanes por tonelada métrica, a partir de la medianoche. El ajuste representa aproximadamente la mitad del incremento que hubiese correspondido según el mecanismo habitual de fijación de precios, que habría elevado la gasolina y el diésel en 2.205 yuanes y 2.120 yuanes por tonelada métrica respectivamente, indicó la NDRC. El gobierno de China explicó que los nuevos límites buscan proteger tanto a los consumidores como a los sectores productivos del país, en un contexto marcado por la volatilidad internacional causada por la guerra en Medio Oriente. La decisión, informada por la agencia Xinhua, constituye la primera intervención excepcional desde la introducción del sistema actual de fijación de precios en 2013. Habitualmente, los precios de los combustibles refinados se ajustan según un mecanismo que toma en cuenta el costo global, pero la escalada del conflicto en torno al estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras clave han impulsado el precio del barril a más de 100 dólares en varios momentos recientes. El encarecimiento del crudo tras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha motivado la intervención, con el objetivo de amortiguar el impacto en el mercado interno. De acuerdo con la NDRC, el ajuste teórico sin control habría sido de 2.205 yuanes por tonelada para la gasolina (319 dólares, 276 euros) y 2.120 yuanes para el diésel (307 dólares, 265 euros). Sin embargo, la aplicación de medidas temporales limitó el aumento efectivo a 1.160 yuanes (unos 160 dólares, 147 euros) y 1.115 yuanes (unos 154 dólares, 141 euros). Las autoridades señalaron que la prioridad es “mitigar el impacto de la subida anormal de los precios internacionales del petróleo”, “reducir la carga sobre los consumidores” y “garantizar la estabilidad económica y social”. También advirtieron sobre sanciones ante el incumplimiento de la política de precios o alteraciones del orden en el mercado nacional. China, principal socio comercial de Irán y su mayor comprador de petróleo, ha condenado en reiteradas ocasiones los ataques contra ese país por parte de Estados Unidos e Israel. Al tiempo que pide “respetar la soberanía” de los países del Golfo, advierte sobre el traslado de la crisis energética al mercado interno, con subidas recientes en los precios de los combustibles. La NDRC revisa periódicamente los precios internos de la gasolina y el diésel, ajustándolos según la evolución de los precios internacionales del crudo. En la última actualización, en marzo, el organismo había autorizado incrementos de 695 yuanes para la gasolina y 670 yuanes para el diésel por tonelada métrica.
Guerra en Medio Oriente: Donald Trump pide una tregua y ordena suspender los ataques a Irán por cinco días
El presidente de Estados Unidos anunció este lunes a través de las redes sociales que habrá un cese al fuego y ordenó «posponer» los ataques a infraestructura iraní, mientras avanzan las negociaciones con Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado una tregua de cinco días en los ataques a los ataques a infraestructuras energéticas de Irán después de haber mantenido “conversaciones productivas” con el régimen de los ayatolás. En su red social, Trump asegura que las conversaciones proseguirán esta semana. Este sábado, había amenazado con comenzar a atacar las centrales eléctricas iraníes si Teherán no desbloqueaba el estrecho de Ormuz. Antes, en respuesta a ese ultimátum, el Consejo iraní de Defensa había amenazado con minar las aguas de todo el golfo Pérsico, al que da entrada el estrecho de Ormuz, si se producían ataques contra sus islas o sus costas, en especial la isla de Jarg, la principal terminal petrolera iraní. Ante el anuncio de Trump, el petróleo, que se encarecía en el inicio de la semana, se ha desplomado más de un 10%. Las Bolsas, por el momento, siguen la tendencia bajista con la que han arrancado. Mientras, el ejército israelí ha lanzado en la madrugada de este lunes una nueva ola de bombardeos contra Teherán, horas después de sufrir una nueva andanada de misiles lanzados desde Irán. Siguen también los ataques en el Golfo. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin han reportado nuevos bombardeos en sus territorios en las últimas horas. El mensaje de Donald Trump de cese al fuego de Irán “Me complace informar que los Estados Unidos de América, y el país de Irán, han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas respecto a una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Medio Oriente. Basado en el tenor y el tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he instruido al Departamento de Guerra a posponer todos y cada uno de los ataques militares contra plantas energéticas e infraestructura iraní por un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y discusiones en curso.
Milei sostiene a Adorni, busca retomar el control de la agenda política y enfrenta la ofensiva de la oposición
El Presidente habló con el jefe de Gabinete tras su regreso de Hungría. No tiene previsto cambios en su equipo y rechaza las acusaciones de corrupción que impulsa el kirchnerismo, que hará una demostración de fuerza en la marcha por los 50 años del Golpe Marzo no suele ser un mes benigno para el poder. La advertencia atraviesa siglos y geografías. Desde la Roma de Julio César hasta la Argentina contemporánea, los terceros meses del calendario concentran crisis, quiebres políticos y puntos de inflexión. No es una categoría científica, pero sí una regularidad histórica que la política —siempre atenta a los símbolos— incorpora como marco interpretativo. En ese registro, Javier Milei transita su propio “idus de marzo”, en el tercer mes de su tercer año de Gobierno, con un combo que combina presión política, ruido judicial y señales económicas ambiguas. El paralelo no es meramente retórico. La política argentina tiene una relación recurrente con marzo como punto de inflexión. Cristina Kirchner lo experimentó en 2008, cuando el 11 de ese mes firmó la resolución 125 que detonó el conflicto con el campo. Aquella decisión no solo abrió una crisis sectorial: terminó con el “voto no positivo” de Julio Cobos, selló la ruptura con amplios sectores del interior y coincidió con el inicio de la crisis subprime internacional, que tuvo en la caída de Bear Stearns su primer síntoma estructural antes del colapso de Lehman Brothers. Líos afuera, que encontraron a la Argentina con líos adentro. Mauricio Macri, a su vez, tuvo su propio marzo crítico en 2018. Fue cuando pronunció aquella frase —“lo peor ya pasó”— que quedó desmentida por los hechos semanas después, cuando anunció el regreso de la Argentina al Fondo Monetario Internacional, marcando el inicio del tramo final de su gobierno. Alberto Fernández también enfrentó su momento de inflexión en marzo de 2022, con el impacto global de la invasión rusa a Ucrania y la ruptura interna del Frente de Todos, cristalizada en el voto en contra de La Cámpora al acuerdo con el FMI y la renuncia de Máximo Kirchner a la jefatura del bloque oficialista. El presente no desentona. Milei llega a este marzo con un frente externo complejo —marcado por una nueva escalada bélica en Medio Oriente, con impacto directo en los precios internacionales del petróleo— y con tensiones internas que combinan variables económicas, judiciales y políticas. A ese cuadro se suma la crisis en desarrollo por el caso $Libra y las acusaciones que alcanzan al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a partir de la revelación de su viaje a Nueva York y Punta del Este. En ese contexto, el Presidente regresó de Hungría y tomó una decisión política inmediata: sostener a Adorni y ordenar la gestión. La conversación que mantuvo con su jefe de Gabinete fue, en ese sentido, un gesto de respaldo explícito. No habrá cambios en el equipo. La lectura en la Casa Rosada es que ceder en este punto implicaría validar el eje de ataque que impulsa la oposición. Milei está particularmente fastidiado por lo que considera una ofensiva coordinada. En los últimos días, intensificó su actividad en redes sociales, donde cuestionó con dureza las coberturas que describen un clima de deterioro económico y social. Su diagnóstico es que existe una intencionalidad política en la construcción de esa narrativa, que no se condice —según su visión— con los datos duros de la economía. En ese plano, el Gobierno exhibe cifras que considera contundentes. El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, sintetizó esa mirada en un mensaje público: la economía creció 4,4% interanual en 2025, con un incremento del 16,4% en la inversión, del 7,9% en el consumo privado y del 7,6% en las exportaciones. En el cuarto trimestre del año pasado, el PBI se expandió 0,6% en términos desestacionalizados y 2,1% en comparación interanual. A precios constantes, el producto alcanzó un máximo histórico, ubicándose 1,1% por encima del pico previo de 2022. Doce de los dieciséis sectores de actividad mostraron subas, con destaque para hoteles y restaurantes (+7,4%), el agro (+6,2%) y la construcción (+4,3%). Sin embargo, esos datos conviven con señales más complejas en la microeconomía y en los ingresos que vienen corriendo de atrás la inflación. Ya no existe el desquicio de las remarcaciones cotidianas del último gobierno kirchnerista, pero las correcciones en las góndolas encuentran a la mayoría de los asalariados con sus ingresos casi estancados. Ese contraste entre los indicadores macro y la percepción cotidiana alimenta la disputa por el relato. Para el oficialismo, los datos estructurales validan el rumbo. Para la oposición, la experiencia diaria de los ciudadanos desmiente ese optimismo. En ese terreno, se inscribe la ofensiva política que el Gobierno identifica como un intento de erosionar su capital simbólico.
Subtes, trenes y colectivos: cómo funcionará el transporte durante de los feriados de hoy y mañana
Como es habitual en cada fin de semana largo, los servicios públicos cambian sus cronogramas y horarios. Qué pasará con guardias, recolección de residuos y el registro civil Con motivo de la llegada de los feriados del 23 y 24 de marzo para conmemorar el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, las autoridades confirmaron que el transporte fuincionará con un cronograma especial en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), como es habitual en estos días. A diferencias del martes, este lunes es día no laborable con fines turísticos, por lo que podría variar la prestación de los servicios al público entre hoy y mañana. El subte funcionará a partir de las las 06:00 de hoy, mientras que el martes comenzará a circular a partir de las 08:00, siendo el horario de cierre entre las 22:00 y 22:30 horas, de acuerdo con la línea. Asimismo, el servicio de Ecobici operará el lunes como día hábil y el martes con pases intensivos, recreativos y turísticos. En el caso de los trenes, estos funcionarán de acuerdo con el cronograma de feriado, por lo que se dilatará el tiempo de espera entre cada formación. Algo similar ocurrirá con los colectivos, que disminuirán su frecuencia. Sin embargo, esto dependerá de cada una de las líneas. Los peajes trabajarán con normalidad, tomando como horario pico el de fin de semana: de 11:00 a 15:00 en sentido Provincia y de 17:00 a 21:00 en sentido Centro. Además, las autoridades informaron que la pista de aprendizaje vehicular de la Ciudad de Buenos Aires estará abierta de 8:00 a 18:00 el lunes y martes, mientras que las sedes para tramitar la Verificación Técnica Vehicular (VTV) funcionarán el lunes, pero permanecerán cerradas el martes. En materia de tránsito, en la Ciudad de Buenos Aires, el estacionamiento estará permitido sobre avenidas y calles donde suele estar restringido los días hábiles de 7:00 a 21:00 horas. El estacionamiento medido no tendrá vigencia durante ambos feriados y las excepciones están debidamente señalizadas. No obstante, no se podrá estacionar en pasajes, vías con Metrobús, calles de convivencia ni junto a ciclovías. Con respecto a la Provincia de Buenos Aires, esto podría variar dependiendo la jurisdicción. Guardias y hospitales Mientras que el sistema hospitalario mantendrá activas las guardias y áreas críticas las 24 horas, recordaron que las consultas externas, los vacunatorios, los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSACs) y los Centros de Diagnóstico de la Ciudad de Buenos Aires no estarán disponibles durante ambas jornadas. De la misma manera, informaron que las fuerzas de Policía de la Ciudad, Bomberos, Defensa Civil y los servicios de emergencia línea 911 y 103 mantendrán guardias activas. Escuelas y organismos públicos Como todos los años, las escuelas de la región permanecerán cerradas. Asimismo, el Gobierno porteño indicó que los edificios de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), la Dirección General de Rentas y las sedes comunales permanecerán cerrados hasta el miércoles. En el caso del Registro Civil, solo operará una guardia de defunciones de 8:00 a 12:00 horas. El resto de las dependencias administrativas, incluyendo la sede de licencias de conducir y la Dirección General de Infracciones, estarán cerradas. No así como el servicio de recolección de residuos, que funcionará en forma habitual. En cuanto a los servicios funerarios, las inhumaciones en los cementerios de Chacarita, Flores y Recoleta, así como el ingreso de fallecidos al crematorio, se realizarán de 7:30 a 14:00 horas, procesándose el último trámite hasta las 13:00 y la última inhumación a las 13:30. Parques, jardines y reservas Por otro lado, los parques presentarán variantes, debido a que se dispuso que el Jardín Botánico Carlos Thays, la Reserva Ecológica Costanera Sur, la Reserva Ecológica Costanera Norte y la Reserva Ecológica Lago Lugano estén cerrados el lunes y abiertos el martes. No así con el Ecoparque, que abrirá ambos días. Los museos dependientes de la ciudad abrirán de 12:00 a 20:00, mientras que la Torre Monumental abrirá de 10:00 a 18:00 y el Planetario solo estará disponible el lunes. Entre las bibliotecas públicas, permanecerán abiertas Reina Batata, Parque de la Estación, Ricardo Güiraldes y Casa de la Lectura y Escritura, de 10:00 a 20:00. En el ámbito cultural, el Complejo Teatral de Buenos Aires y el Centro Cultural San Martín permanecerán cerrados. La Casa de la Cultura abrirá solo el lunes, mientras que el Centro Cultural 25 de Mayo y el Centro Cultural Recoleta funcionarán el martes. Tanto la Usina del Arte como el Teatro Colón y el Circuito de Espacios Culturales permanecerán abiertos el lunes.
Dólar hoy: a cuánto cotiza este lunes 23 de marzo
El dólar oficial minorista cotiza a $1.360 para la compra y a $1.410 para la venta en el Banco Nación (BNA). En tanto, en el promedio de entidades financieras que reporta el Banco Central (BCRA), la divisa lo hace a $1.414,02 para la venta. A cuánto opera el dólar oficial hoy, lunes 23 de marzo En el segmento mayorista, que es la referencia del mercado, el dólar cotiza a $1.390,50. A cuánto cotiza el dólar blue hoy, lunes 23 de marzo El dólar blue cotiza a $1.405 para la compra y a $1.425 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en cuevas de la city porteña. Valor del CCL hoy, lunes 23 de marzo El dólar CCL cotiza a $1.467,56 y la brecha con el dólar oficial se posiciona en el 5.5%. Valor del dólar MEP hoy, lunes 23 de marzo El dólar MEP cotiza a $1.422,13 y la brecha con el dólar oficial es de 2.3%. Precio del dólar tarjeta hoy, lunes 23 de marzo El dólar tarjeta o turista, equivalente al dólar oficial minorista más un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, se posiciona en $1.833. Cotización del dólar cripto hoy, lunes 23 de marzo El dólar cripto o dólar Bitcoin cotiza a $1.469,02, según Bitso. Valor de Bitcoin hoy, lunes 23 de marzo Bitcoin, la criptomoneda más popular del mercado, cotiza en los u$s68.324, según Binance.
El BCRA aceleró la compra de dólares: sumó u$s172 millones y las reservas subieron por primera vez en más de una semana
El Central registró su mayor compra diaria desde mediados de febrero, cortó siete jornadas de caída en reservas y consolidó un saldo semanal positivo. El Banco Central (BCRA) aceleró este viernes la compra de dólares en el mercado oficial y cerró la jornada con un saldo neto positivo de u$s172 millones, la cifra diaria más alta desde el 11 de febrero pasado. Con este resultado, la autoridad monetaria refuerza su sesgo comprador en un contexto de mayor oferta de divisas y avanza en la recomposición de reservas. El impacto se reflejó también en el stock: las reservas brutas cortaron una racha de siete caídas consecutivas y registraron un repunte de u$s106 millones, hasta ubicarse en u$s43.808 millones. Se trata de un cambio de tendencia relevante tras varios días de goteo, en medio de un escenario financiero aún exigente. Para encontrar una compra más robusta que la de este viernes hay que retroceder al miércoles 11 de febrero, cuando el BCRA había adquirido u$s214 millones. En ese marco, la entidad acumula en lo que va del año compras netas por u$s3.783 millones, mientras que en la semana que acaba de finalizar sumó u$s485 millones, el mayor saldo positivo semanal desde mediados de febrero. El dólar volvió a bajar y se aleja del techo de la banda El dólar oficial retomó la tendencia bajista y cerró por debajo de los $1.400, en una semana en la que acumuló una caída de $9,50. El tipo de cambio mayorista descendió a $1.390,50, lo que amplió la distancia con el techo de la banda cambiaria al 17,8%, el nivel más alto desde fines de junio de 2025. A nivel minorista, el dólar se vendió a $1.415 en el Banco Nación, con una baja semanal de $5. En tanto, el dólar tarjeta o turista -que incluye un recargo del 30% a cuenta de Ganancias- se ubicó en $1.839,50, consolidándose como la referencia más alta dentro de los tipos de cambio oficiales. En los segmentos financieros, el dólar MEP operó en $1.420,76 y el contado con liquidación en $1.472,20. Por su parte, el dólar blue cerró en $1.420 para la venta y acumuló una suba semanal de $5, cortando así una racha de caídas que se extendía desde hacía un mes.