Los préstamos prendarios crecieron un 161% en un año y subieron 8% solo en abril. Con un mercado de autos aún activo y tasas que siguen siendo atractivas frente a la inflación, este tipo de crédito volvió a posicionarse como una herramienta clave para financiar vehículos. ¿Qué impulsa este boom?
El crédito prendario vive su mejor momento en años. Con un crecimiento interanual del 161% y una suba mensual del 8% en abril, este tipo de financiamiento se consolida como uno de los favoritos del mercado. Tasas convenientes, autos como refugio de valor y menor riesgo explican el fenómeno.
Crecen los créditos prendarios: más argentinos eligen financiar su auto como alternativa de inversión
En tiempos de incertidumbre económica, hay un tipo de crédito que viene pisando fuerte: el préstamo prendario. Según los últimos datos del Banco Central, este segmento creció un 161% interanual y tuvo un alza mensual del 8% solo en abril. Cifras que no pasan desapercibidas.
¿Qué está pasando?
En primer lugar, hay una realidad: el auto volvió a ser una reserva de valor. En un contexto donde ahorrar en pesos sigue siendo riesgoso y el acceso a dólares está limitado, muchas personas eligen comprar un vehículo para resguardar sus ahorros. Y ahí entra el prendario.
Este tipo de crédito, que se otorga contra la garantía del auto, tiene varias ventajas: tasas más bajas que otros préstamos, plazos fijos y condiciones más accesibles para quienes tienen ingresos formales. Además, representa un riesgo menor para los bancos, lo que permite que haya más oferta.
Otro dato clave: el mercado automotor sigue activo, sobre todo en usados. La demanda se mantiene firme, y ante la imposibilidad de comprar en un solo pago, el financiamiento se vuelve una solución. Sumale a eso que algunas marcas y concesionarias ofrecen promociones con tasas bonificadas, y el combo cierra.
Este boom también habla de un cambio de estrategia en el consumo. Las personas ya no compran “cuando pueden”, sino “cuando conviene”. Si el préstamo es accesible y el auto mantiene su valor, la ecuación cierra.
Sin embargo, hay que prestar atención. No todo es fiesta. Las cuotas pueden ser altas y los ingresos no siempre crecen al mismo ritmo. Por eso, es fundamental calcular bien antes de asumir el compromiso.
En resumen: los prendarios crecieron fuerte porque hoy son una de las pocas formas de financiar una compra grande sin quedar atrapado en la volatilidad. El auto sigue siendo aspiracional, pero también se convirtió en refugio. Y el crédito, cuando es estratégico, puede ser aliado.



