Un relevamiento mostró un deterioro en el consumo y en la capacidad de pago de los hogares. También registró mayor morosidad en impuestos y compras más chicas, mientras crecieron los gastos fijos sobre los ingresos.
Cada vez más familias resignan consumos y se atrasan en pagos para sostener el hogar. Un informe de la Fundación Pensar, la usina técnica del PRO, mostró que el 59% de los argentinos dejó de pagar o se atrasó en algún gasto por motivos económicos en los últimos meses. Entre los principales recortes aparecieron las tarjetas de crédito, los servicios y los préstamos.
El dato surge del último reporte elaborado por la Fundación Pensar con datos de la encuestadora Casa Tres, y se conoció en forma paralela al duro comunicado que publicó el PRO contra el Gobierno de Javier Milei, en el que el partido fundado por Mauricio Macri advirtió que “acompañar el cambio no es aplaudir todo” y reclamó que la mejora macroeconómica llegue a la vida cotidiana.
Según el informe, el 42% de quienes admitieron atrasos económicos mencionó demoras en el pago de las tarjetas de crédito, el 39% en servicios y el 38% en préstamos. Más atrás aparecieron impuestos (26%), compras cotidianas (19%), alquileres (13%), prepagas (9%) y expensas (9%).
La encuesta también reflejó cambios en los hábitos de consumo. El 68% aseguró que resignó alguna actividad o servicio que realizaba habitualmente. Entre los principales ajustes figuraron el ocio (65%), las primeras marcas (56%), la indumentaria (53%), las vacaciones (42%), las plataformas de streaming (33%), el vehículo (23%) y la prepaga (13%).
Más gastos fijos y menos ingreso disponible
El informe vinculó esa dinámica con el deterioro del ingreso disponible, es decir, el dinero que queda después de pagar impuestos, tarifas y otros gastos fijos. Según Pensar, ese ingreso cayó 2,1% en febrero y acumuló un retroceso de 5,4% frente a fines de 2023.

Uno de los datos que más impacta en esa cuenta es el peso creciente de los gastos fijos. En febrero representaron cerca del 24% de los ingresos familiares, casi ocho puntos más que a fines de 2023. El informe atribuyó esa suba principalmente al aumento de electricidad y gas, que avanzaron 8,9% mensual, y de las expensas, que crecieron 4,5%.
La pérdida de poder de compra aparece con más fuerza en los sectores de menores ingresos. Mientras el ingreso disponible de los segmentos más altos cayó 1,4% desde el inicio de la gestión libertaria, en los sectores de menores recursos el deterioro llegó al 5,8%.
En paralelo, el reporte señaló que el 56% de los argentinos afirmó que el sueldo no le alcanza, el nivel más alto desde el cambio de gobierno.
El crecimiento de la morosidad
La presión sobre los ingresos también empezó a reflejarse en el sistema financiero. Con datos del Banco Central, Pensar advirtió que la deuda de los hogares con bancos y entidades financieras creció $36 billones y mostró “niveles de morosidad casi sin precedentes”.

La irregularidad en préstamos personales alcanzó el 14% y en tarjetas de crédito llegó al 12%. En los sectores socioeconómicos bajos, la morosidad escaló hasta el 34%.
El documento, sin embargo, evitó una lectura lineal sobre el consumo. Mientras remarca el deterioro reciente en los hogares, también reconoce que algunos indicadores de actividad y consumo privado siguen en niveles elevados. Allí menciona el crecimiento de bienes durables como autos, motos, electrodomésticos e inmuebles, impulsados por el financiamiento y por la baja relativa de precios frente a los servicios.
En contraste, identifica como “los grandes perdedores” a rubros ligados al consumo masivo. Según el informe, las ventas en shoppings cayeron 2%, supermercados 9%, en mayoristas 21%, en celulares 29% y en indumentaria 40%.



