El Ministerio de Economía ofrece bonos en dólares a 2027 y 2028, junto con un variado menú de instrumentos en pesos. Buscará captar divisas y renovar buena parte de los vencimientos en moneda doméstica.
El Tesoro sale nuevamente a tomar deuda en el mercado local este miércoles, con títulos en pesos y en dólares. Busca renovar vencimientos por $11,2 billones y sumar divisas para hacer frente a los próximos pagos de deuda.
Por el lado de los dólares, el Gobierno vuelve a ofrecer títulos a 2027 y 2028. A diferencia de la colocación previa, en la que el Ministerio de Economía amplió los montos máximos a licitar, esta vez volvieron los límites anteriores. En consecuencia, podrán captar US$150 millones de cada uno este miércoles y US$100 millones adicionales en la segunda vuelta de ambas series.
“Esto llama la atención porque todavía falta cubrir bastante del próximo vencimiento de Bonares y Globales sin presionar directa o indirectamente sobre el objetivo de acumulación de reservas del BCRA”, indicaron desde Outlier.
De acuerdo con los últimos datos publicados, después de pagarle al FMI, el Tesoro disponía solamente de US$534 millones depositados en el autoridad monetaria al 7 de mayo. La cifra es muy inferior a los US$4200 millones que el Gobierno debe pagar, entre capital e intereses, a los bonistas en julio.

La operación de esta semana podría sumar US$500 millones más, pero el Gobierno tendrá que hacer lo posible por retenerlos: hasta ahora, solo pudo ahorrar el 25% de lo colocado.
El Gobierno intentará renovar los vencimientos en pesos
Por el lado de la colocación en moneda local, según los últimos datos disponibles el Gobierno tenía $8,4 billones depositados en su cuenta en el BCRA, por lo que buscará renovar al menos parte del vencimiento de la semana.
Para ello, ofrecen reaperturas de bonos CER (que ajustan por inflación) a 2027; de la letra capitalizable a septiembre; de una letra dólar linked; y del bono Dual TAMAR-CER (paga la mejor tasa entre ambas variables de ajuste) a 2029. “La principal novedad pasará por la emisión de un nuevo bono de esta serie de Duales, aunque con vencimiento más corto, al 30 de junio de 2028″, resaltaron en PPI.

Los analistas de Outlier, por su parte, interpretaron: “Esta licitación parece estar apostando a que los duales van a traccionar lo suficiente como para no necesitar instrumentos cortos para captar liquidez. Es una jugada arriesgada, dado el vencimiento grande y con clara voluntad del tándem Tesoro-Banco Central de no emitir más de lo necesario».
A su turno, en PPI consideraron que el nuevo bono dual apunta principalmente a captar fondos de bancos. “Para este tipo de inversores, la opción Tamar resulta especialmente atractiva dada su estructura de fondeo”, dijeron, en referencia a la tasa promedio de los plazos fijos mayoristas (Tamar). En cambio, para otro tipo de inversores recomendaron alternativas con ajuste por inflación.
Antes de la licitación, y como ya es costumbre, el Tesoro canjeó las letras capitalizables que tenía el BCRA y que vencían a fin de mayo. Según calculó Outlier, la operación tuvo un volumen aproximado de $4,4 billones.
El organismo recibió a cambio una canasta integrada por 50% del bono dólar linked con vencimiento el 30 de junio de 2026, que usa para intervenir en el mercado; y 50% por bonos capitalizables al 15 de enero de 2027 y bono Tamar al 31 de mayo del año que viene.



