En la Casa Rosada especulan que la inflación de mayo habría sido la más baja desde octubre mientras que el riesgo país tocó mínimos de la gestión libertaria. Pero la aprobación del pliego de una jueza en el Senado expuso diferencias con Patricia Bullrich.
Junio comenzó con una serie de indicadores que el Gobierno interpreta como señales alentadoras para la marcha de la economía. La inflación de mayo habría cerrado en torno al 2,2%, lo que la convertiría en la más baja desde octubre.
La recaudación tributaria creció 1,7% interanual en términos reales y el martes el riesgo país descendió hasta los 488 puntos, cerca de su nivel más bajo desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
A esos datos se suman otros números que la Casa Rosada considera favorables. La liquidación de divisas del sector agropecuario creció 7% y el Banco Central ya compró más de 10.000 millones de dólares, con la expectativa de superar los 20.000 millones hacia fin de año.
En materia de inversiones, Chevron anunció que destinará 13.800 millones de dólares a Vaca Muerta si prospera su pedido para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Chevron e YPF fueron las primeras compañías en establecerse en esa región. Además, el titular del Banco Central, Santiago Bausili, viajará a China para negociar la renovación del swap de monedas por 19.000 millones de dólares.
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También hubo novedades para los contribuyentes. El Gobierno eximió del pago del Impuesto a las Ganancias a la compraventa de inmuebles y a los contratos de alquiler por las sumas devengadas desde el 1° de enero de 2026. A eso se sumó una nueva rebaja de retenciones para el agro y la reglamentación de la ley de Modernización Laboral.
El panorama parece favorable para el oficialismo. Sin embargo, en paralelo comenzaron a encenderse algunas luces de alerta.
Durante el Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, tanto Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvieron que la inflación continúa descendiendo. Los datos disponibles respaldan esa afirmación: distintas consultoras estimaron que el índice de mayo será inferior al de abril.
Sin embargo, algunos analistas observan con atención la evolución de los alimentos y bebidas. Según distintas mediciones privadas, ese rubro se aceleró hacia el final del mes y habría cerrado con una variación cercana al 3%, con estimaciones que oscilan entre el 2,7% y el 3,2%.
La advertencia no altera la tendencia general de desaceleración inflacionaria, pero introduce un elemento de cautela en un componente especialmente sensible para el consumo cotidiano.
La principal señal de alarma de la semana no surgió de la economía sino de la política. El eje estuvo en la discusión por el pliego de la jueza María Verónica Michelli y en la nueva diferenciación pública de Patricia Bullrich respecto de la posición adoptada por Milei.
Según el texto, el Presidente había ordenado retirar el pliego del Senado, pero Bullrich se negó a ejecutar esa decisión. La senadora habló con Milei y le ofreció su renuncia como jefa de bloque, aunque el Presidente evitó avanzar en esa dirección.
Finalmente, el Senado aprobó el pliego de Michelli con los votos de la oposición y de sectores aliados. La decisión fue interpretada por muchos legisladores como una forma de fijar un límite al Presidente. Bullrich optó por abstenerse. No votó en contra de la posición de Milei, pero tampoco acompañó el rechazo impulsado por el oficialismo.
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El resto del bloque de La Libertad Avanza sí siguió la instrucción presidencial y votó contra el pliego. De ese modo, la oposición consiguió imponerse sin que Bullrich quedara identificada como la responsable directa del resultado.
Desde el punto de vista institucional, el debate gira alrededor de las atribuciones presidenciales. Si el Presidente puede impulsar la designación de un magistrado, también podría retirar el pliego o incluso no firmar el decreto correspondiente. El nombramiento de jueces constituye un acto complejo que involucra tanto al Poder Ejecutivo como al Senado.
En esa línea, el ministro de Justicia, Juan Mahiques, sostuvo que la aprobación legislativa habilita al Presidente a concretar la designación, pero “no lo obliga” a hacerlo.
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Sin embargo, el impacto político parece más relevante que la discusión jurídica. Según el análisis planteado en el texto original, Bullrich conserva niveles de imagen positiva comparables a los de Milei y representa una figura importante de cara al proceso electoral de 2027.
La ex candidata presidencial mantiene influencia sobre un segmento de votantes provenientes del PRO que valoran especialmente la defensa de las instituciones republicanas. Se trata de electores que respaldaron a Milei y acompañan el ajuste económico, aunque no necesariamente forman parte de su núcleo duro.
En los últimos días, Bullrich y Karina Milei difundieron una fotografía conjunta con un mensaje de armonía política. Sin embargo, quedaron abiertas varias preguntas. Entre ellas, cómo impactó la votación en la relación de Bullrich con el resto del bloque libertario y si Karina Milei estaría dispuesta a promoverla en el futuro como compañera de fórmula presidencial o como candidata a la jefatura de Gobierno porteña.
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Según el texto, Bullrich dejó trascender que no se considera una empleada política de los Milei sino una socia dentro del proyecto oficialista. Aunque está afiliada a La Libertad Avanza, aspiraría a que el peso de sus votos sea reconocido como el de una integrante de una coalición de gobierno. Una visión que, según la misma interpretación, no necesariamente comparten los hermanos Milei.
De esta manera, el Gobierno vuelve a quedar atrapado en una dinámica de tensiones internas. Con una oposición que aparece fragmentada y sin capacidad inmediata para amenazar el liderazgo presidencial, las principales dificultades parecen surgir dentro del propio espacio oficialista.
Milei enfrenta el desafío de preservar la cohesión con dirigentes como Bullrich, Victoria Villarruel y Mauricio Macri. Aunque poseen diferentes niveles de intención de voto, todos representan sectores del electorado de centroderecha que el Presidente necesitará conservar si aspira a una reelección en primera vuelta.
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Mientras tanto, Macri continúa desarrollando actividades políticas propias. Esta semana estuvo en Entre Ríos y Santa Fe.
Más allá de la controversia por los pliegos judiciales, el Gobierno tiene otra prioridad estratégica. El verdadero objetivo político del Ejecutivo sigue siendo avanzar con la derogación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
Para lograrlo, el oficialismo busca reunir apoyos entre los gobernadores. Diego Santilli, mencionado en el texto como ministro del Interior, mantiene conversaciones permanentes para construir los consensos necesarios. Esta semana se reunió con mandatarios provinciales del norte del país y difundió una fotografía del encuentro, aunque también continúa desarrollando negociaciones reservadas.
En el Gobierno consideran que el tiempo juega en contra. A medida que avance el calendario electoral, los gobernadores podrían mostrarse menos dispuestos a aceptar modificaciones en las reglas de juego. Por eso, no descartan acelerar la estrategia política e intentar resolver el debate cuanto antes.



