Se agrava el conflicto entre la Casa Rosada y los encargados de guiar a las embarcaciones en el país. Una plataforma de rastreo satelital de buques permite ver, minuto a minuto, el fondeo masivo de barcos frente a Buenos Aires, Zárate, Rosario y Bahía Blanca.
Se agrava el conflicto en los puertos del país y la situación ya está reflejada en mapas satelitales que permiten visualizar en tiempo real el movimiento de barcos. El sitio MarineTraffic, que rastrea la posición de buques de todo el mundo mediante señales satelitales y de AIS (el sistema de identificación automática que llevan a bordo las embarcaciones), permite hoy una lectura casi literal del conflicto generado con los prácticos por un DNU del Gobierno.
En el mapa interactivo, cada punto representa un barco detenido y cada flecha, uno en movimiento. Capturas tomadas en las últimas horas frente al Río de la Plata, el Paraná y Bahía Blanca muestran una acumulación inusual de puntos agrupados frente a las terminales, mientras las flechas, que indican tráfico normal, escasean.
La imagen satelital es el correlato de un conflicto que estalló el sábado, cuando los prácticos, pilotos y baqueanos de todo el país —los profesionales habilitados para guiar a los buques en las maniobras de ingreso y egreso por ríos, canales y puertos— resolvieron un cese de actividades por tiempo indeterminado. La medida es un rechazo al Decreto 690/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que modificó el régimen de practicaje y pilotaje vigente desde 1991.

La imagen satelital de buques parados frente al puerto de Bahía Blanca. (Captura MarineTraffic)
El nuevo esquema crea un registro abierto de prácticos administrado por la Prefectura Naval Argentina (PNA), habilita a los usuarios a contratar libremente a sus prestadores, elimina restricciones para el ingreso de nuevos profesionales y le asigna a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) la facultad de fijar tarifas máximas. También suprime la segmentación geográfica que hasta ahora obligaba a cambiar de práctico durante un mismo trayecto. Según el Gobierno, el objetivo es reducir el llamado costo logístico argentino y fomentar la competencia en un servicio que consideraba cerrado.
El impacto de la medida de fuerza se sintió de inmediato. El Centro de Navegación (CNAV), la cámara que agrupa a las agencias marítimas responsables de más del 80% de las cargas del comercio exterior argentino, contabilizó al menos 140 buques pendientes de confirmación del servicio de practicaje. Los puertos de Buenos Aires, La Plata, Dock Sud, Zárate-Campana, Quequén, Bahía Blanca, Rosario, San Lorenzo y Arroyo Seco, entre otros, quedaron con la actividad prácticamente detenida. Varias operaciones ya programadas debieron redirigirse al puerto de Montevideo y a terminales del sur de Brasil.

La Hidrovía Paraná-Paraguay es la arteria clave por donde viaja el valor agregado del complejo sojero argentino. (Foto: Bloomberg Línea).
La parálisis alcanzó también al sector energético. La Cámara Argentina de Energía (CADE) confirmó que las operaciones de sus empresas asociadas quedaron interrumpidas en muelles como Campana, Dock Sud, San Lorenzo, Santa Cruz y Caleta Córdova, por donde se distribuyen nafta, gasoil, fuel oil y crudo hacia las refinerías del país, con el consiguiente riesgo de desabastecimiento. Entre los casos más resonantes figura el del buque de transporte pesado White Marlin, que permanecía fondeado sin poder ingresar por falta de práctico, lo que demora tareas vinculadas al tendido de infraestructura submarina del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
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Frente al conflicto, la Prefectura Naval publicó un edicto en el Boletín Oficial que intima a 536 trabajadores del sector a retomar de manera inmediata sus tareas, bajo apercibimiento de sanciones disciplinarias y eventuales denuncias penales. El organismo invocó los artículos 190 y 194 del Código Penal, que sancionan con prisión a quien ponga en peligro la seguridad de una nave o entorpezca el normal funcionamiento del transporte por agua, al considerar el practicaje un servicio público regulado por la Ley de Navegación.
Los prácticos, por su parte, sostienen que el decreto pone en riesgo la seguridad de la navegación y reclaman una mesa de diálogo entre el Gobierno, los usuarios y las agencias marítimas antes de aplicar la reforma. Mientras las partes no acuerdan una salida, el mapa de tráfico marítimo sigue actualizándose en tiempo real: cada punto inmóvil frente a la costa bonaerense o el litoral santafesino confirma, con la precisión de una señal satelital, que la Hidrovía —la vía por la que circula alrededor del 80% del comercio exterior argentino— permanece, por ahora, contenida.



