Goldman Sachs destacó el compromiso con el equilibrio fiscal, la mejora de las reservas y el superávit comercial. Advirtió que la recuperación de la actividad, los salarios y la inflación serán determinantes en el calendario electoral.
El banco de inversión Goldman Sachs sostuvo que la Argentina sigue transitando el “camino correcto” en materia de política macroeconómica, aunque advirtió que el Gobierno enfrenta un margen de error estrecho y que el principal desafío será consolidar la recuperación económica y la desaceleración de la inflación en la previa a las elecciones presidenciales de 2027.
En un informe sobre América Latina publicado este viernes, la entidad también recortó su proyección de crecimiento para el país en 2026.
El reporte señaló que la administración de Javier Milei mantiene un compromiso “incuestionable” con la disciplina fiscal, mientras el Banco Central aceleró la compra de dólares. Según el documento, la entidad adquirió cerca de US$13.000 millones en lo que va del año y las reservas netas aumentaron en torno a US$6600 millones.
En paralelo, destacó que el superávit comercial siguió fortaleciéndose y alcanzó el equivalente al 3,2% del PBI medido en 12 meses, con el sector energético explicando casi la mitad del saldo positivo.
Goldman Sachs recortó la proyección de crecimiento para la Argentina

En cuanto al nivel de actividad, Goldman Sachs afirmó que la economía “se está expandiendo a un ritmo moderado”. Recordó que durante el primer trimestre de 2026 el PBI avanzó 0,7% respecto del trimestre anterior, en términos desestacionalizados.
El informe explicó que ese resultado fue posible porque la debilidad observada en enero y febrero fue más que compensada por el fuerte arrastre estadístico del último trimestre de 2025 y por un sólido desempeño registrado en marzo.
Sin embargo, el banco proyectó una corrección en el corto plazo. Para el segundo trimestre de 2026 espera una contracción de la actividad en la Argentina, que atribuyó a un efecto de compensación tras el buen desempeño del trimestre previo.
Con eso, revisó a la baja su pronóstico de crecimiento para todo 2026. Ahora estima que el PBI aumentará 2,7%, frente al 3% que proyectaba anteriormente, debido a que los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de abril y mayo fueron más débiles de lo esperado.
En materia de inflación, el informe destacó que el proceso de desaceleración finalmente comenzó a consolidarse. Señaló que la inflación mensual se ubicó en 1,9% en junio, aunque aclaró que los efectos de base mantienen la variación interanual todavía elevada, en torno al 33%.
Hacia adelante, Goldman Sachs prevé que la inflación continúe descendiendo, aunque de manera gradual. Su proyección es que cierre 2026 en torno al 29%.
El foco de los mercados, puesto en las elecciones de 2027

Pese a ese escenario, el banco consideró que la dirección de la política económica sigue siendo la adecuada.
“Seguimos considerando que la Argentina está en el camino correcto en términos de política macroeconómica”, sostuvo el informe.
No obstante, advirtió que los desafíos políticos y sociales continúan siendo importantes y que “el margen para el error es estrecho”.
Según Goldman Sachs, a medida que avance el calendario electoral los mercados pondrán cada vez más atención en las posibilidades de que Milei consiga la reelección en octubre de 2027.
En ese sentido, afirmó que una recuperación más firme de la actividad económica, una mejora de los salarios reales y la continuidad del proceso de desinflación fortalecerían las perspectivas electorales del Presidente.
Goldman Sachs trazó un panorama desigual para América Latina
El informe también trazó un panorama general para América Latina y describió una región con un crecimiento sostenido, aunque desigual entre los distintos países.
Goldman Sachs indicó que la actividad económica sorprendió positivamente durante el primer trimestre de 2026, aunque con desempeños muy heterogéneos. Brasil lideró el crecimiento regional con una expansión trimestral de 1,1%, mientras que Chile y México registraron caídas de la actividad.
Para el conjunto de las siete principales economías latinoamericanas, el banco proyectó un crecimiento de 2% en 2026, por debajo del 2,2% registrado en 2025.
Entre los principales riesgos para la región mencionó la posibilidad de un fenómeno de El Niño con efectos disruptivos, un nuevo shock internacional en los precios del petróleo y un endurecimiento de las condiciones financieras globales.



