En el mercado se ultiman los detalles para captar los aportes desde el primer día en que riga la posibilidad de invertir esas sumas obligatorias. Diseñan diferentes portafolios que se adapten a las necesidades de cada compañía.
Luego de que el Gobierno confirmó que los fondos para financiar las indemnizaciones se pondrán en marcha a partir del 1° de noviembre, los jugadores del sistema financiero trabajan en afinar los detalles de esta alternativa que, según las estimaciones privadas, podría sumar más de US$1000 millones por año al mercado de capitales local.
Hubo algunos meses de demora con respecto a la fecha original que planteaba la reforma laboral, que era el primer día de junio. En parte, ese retraso se debió a que los aportes a esos vehículos de inversión dejarán de ser percibidos por el Estado, lo que impactará los ingresos fiscales.
Finalmente, el Ministerio de Economía publicó la reglamentación y la Comisión Nacional de Valores abrió la consulta pública sobre esta normativa para que los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) puedan empezar a captar aportes en el último bimestre del año.

La reforma laboral creó el régimen de fondos de asistencia para el pago de indemnizaciones. (Foto: Senado)
Las sociedades de Bolsa y los bancos esperan los detalles finales, pero confían en que podrán salir con el producto en la fecha pautada. “Faltan aún algunas reglamentaciones, en especial sobre la parte operativa. Pero entendiendo que van a salir y van a estar alineadas a lo que ya sabemos, en noviembre podrían entrar en funcionamiento sin mayores complicaciones”, dijo Matías Salcedo, responsable de financiamiento en Cohen, a TN.
Desde Puente Asset Management coincidieron: “Nuestra infraestructura técnica, legal y humana tiene un cronograma que avanza exitosamente y con los plazos totalmente alineados a las exigencias normativas, para recibir y administrar los fondos desde el primer día”.
En qué invertirán los FAL
Entre otras cosas, la reglamentación despejó dudas sobre en qué tipo de instrumentos podrán invertir los FAL. La resolución delimitó cuatro grandes categorías de instrumentos y también estableció algunas pautas mínimas de liquidez.
Con esos requisitos y parámetros, las gestoras de los FAL podrán ir variando la composición para buscar la mejor rentabilidad o para tener más exposición a ciertos activos, según el interés de las empresas empleadoras.
También, explican, habrá algunos fondos exclusivos para ciertas compañías o grupos económicos y otros que tomarán los aportes de varias empresas. Esta última alternativa será ideal para firmas chicas, que por sí mismas contribuirán con un volumen bajo al patrimonio del fondo.

Los FAL podrán invertir sin límites en bonos del Tesoro nacional. (Foto: AFP).
“Cada FAL puede invertir según su criterio. Va a depender de la estrategia de las compañías: ir hacia un producto estandarizado para varias empresas o elegir algo más personalizado donde se pueda armar la cartera del FAL teniendo en cuenta las necesidades de la compañía”, afirmó Salcedo.
En Puente, en tanto, destacaron que la normativa establece reglas claras y que aporta previsibilidad y transparencia al esquema para preservar el capital y garantizar que los fondos se encuentren disponibles en el momento en que la empresa los quiera usar.
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“Probablemente, la gran mayoría de las empresas prioricen agrupar los aportes para lograr un volumen que permita acceder a mejores rendimientos y mayor diversificación. Y las grandes corporaciones o grupos económicos, cuyo volumen de nómina y escala lo expliquen, posiblemente opten por constituir un vehículo específico”, agregaron.
A su turno, Gabriela Friedlander, directora de asset management en Balanz, consideró que con las premisas fijadas por el Gobierno, podrá haber alguna diferenciación en las estrategias, pero no espera una brecha radical entre las alternativas que aparezcan en el mercado.
“La idea es tratar de agrupar en pocos fondos FAL a la mayoría de las empresas. No obstante, si alguna empresa llegara a requerir un fondo exclusivo, se podría analizar dicha posibilidad. No va a ser la generalidad, dado que vemos más eficiencia en tener menos cantidad de fondos”, completó.



