La multinacional alimentaria Arcor, oriunda de Córdoba, invirtió US$3,8 millones con el objetivo de mitigar el impacto ambiental de sus operaciones. Los desafíos en medio de un consumo que no despega.
La multinacional Arcor inauguró su primer parque solar en la provincia de Catamarca. El objetivo es doble: autoabastecer el 90% del consumo de su complejo de la localidad de Recreo y reducir el impacto ambiental de sus operaciones.
Como parte de los festejos de su 75 aniversario, la empresa de consumo masivo invirtió US$3,8 millones en el parque solar con una potencia instalada de 6,6 MW sobre un predio de 12 hectáreas.
La empresa estima que el proyecto, ideado hace dos años y que demandó ocho meses de construcción, tendrá una generación anual estimada de más de 11.000 MWh, lo que permitirá que la planta alcance un uso de energía renovable de hasta el 90% y reduzca cerca de 4000 toneladas de CO₂ equivalente por año.
Con esa inauguración, más del 60% de la energía total que utiliza el grupo en las 37 plantas instaladas en el país provendrá de fuentes renovables, entre las de electricidad y de gas natural.

Arcor inauguró su primer parque solar en Catamarca y el 60% de su consumo energético en sus 37 plantas en el país proviene ahora de fuentes renovables. (Foto: Arcor)
En el acto de inauguración del parque fotovoltaico participaron el presidente del grupo Arcor, Alfredo Pagani; el CEO de la firma, Andrés Graziosi, y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, y operarios del complejo Recreo, muchos de los cuales trabajan allí desde su apertura hacia casi cuatro décadas.
Durante la ceremonia, además, la firma presentó obras para una escuela técnica de la localidad catamarqueña -donde se inauguraron dos laboratorios de última generación para los 600 alumnos- y una reserva natural urbana, para rescatar el bosque nativo como parte del compromiso corporativo de sustentabilidad.
“El parque solar, la escuela técnica y la reserva natural urbana reflejan una convicción que acompaña a Arcor desde sus orígenes: crecer junto a las comunidades donde estamos presentes”, destacó Alfredo Pagani, en su discurso.
En tanto, el gobernador catamarqueño resaltó la articulación público-privada como el camino para el crecimiento de las comunidades. Para Jalil ese trabajo es “fundamental porque genera empleo y contribuye al desarrollo de la provincia”.
Los desafíos de un consumo dual y la expectativa que abre la estabilización macro
La inauguración del parque llega en momentos en que desde la empresa, que acaba de cumplir 75 años desde su instalación en Arroyito, Córdoba, admiten un comportamiento dispar en lo relativo al consumo.

Directivos de Arcor y el gobernador catamarqueño, Raúl Jalil, en el acto de inauguración del parque solar Recreo. (Foto: X/@RaulJalil_ok)
“Hay sectores y categorías que cuestan un poco más, y otras donde hay una demanda más pujante”, indicó Andrés Graziosi. Para el CEO de Arcor, la estabilización de la macroeconomía, y fundamentalmente la desaceleración de la inflación, le abren a las compañías, incluido el grupo, la posibiilidad de “volver a mirar hacia adentro, anallzar los procesos y planificar”.
“No queremos que la coyuntura nos saque de nuestros ejes: crecimiento e internacionalización; eficiencia en todos los procesos, y nuevas capacidades, en tecnología, innovación, calidad y sustentabilidad”, completó en una charla con periodistas de la que participó TN.
Recreo: de la capital nacional del cabrito a la capital de los Mogul
La localidad catamarqueña de Recreo, en el sudeste provincial, tiene 30.000 habitantes y es conocida como “la capital nacional del cabrito”. Cuando Arcor decidió instalar allí, en 1987, uno de sus complejos industriales, no llegaba a los 3000.

En el complejo industrial de Recreo, Catamarca, Arcor fabrica 30.000 toneladas anuales de los caramelos de goma Mogul. (Foto: Arcor)
A casi 40 años de su puesta en marcha, el complejo industrial de Recreo puede ser definido como “la capital de los Mogul”, la línea de caramelos de goma que, en distintas presentaciones y formas, produce 30.000 toneladas por año desde esa localidad.
En el complejo, además de las famosas gomitas, se fabrican gelatinas, premezclas, jugos en polvo y entre agosto y octubre, las líneas de pan dulce del grupo.
Hay 14 líneas de producción y más de 700 empleados, con una capacidad instalada de 58.000 toneladas anuales entre todos los productos. Desde ese polo catarmarqueño se abastece al mercado local y la exportación a unos 80 mercados de América Latina, Asia, Europa del este y Medio Oriente.



