En un giro importante del juicio por la expropiación de YPF, el gobierno de Estados Unidos presentó un escrito ante la Corte Suprema en defensa de Argentina, reclamando que se respete la inmunidad soberana extranjera. Este respaldo podría cambiar el curso del caso y tener un impacto geopolítico clave.
El gobierno estadounidense, bajo la gestión de Donald Trump, intervino en el juicio contra Argentina por la expropiación de YPF. Lo hizo con un escrito ante la Corte Suprema donde respalda la inmunidad soberana del país. Una jugada estratégica que podría redefinir no solo el litigio, sino también las relaciones internacionales.
El apoyo de EE.UU. a la inmunidad soberana argentina en el caso YPF marca un hito jurídico y político.
En medio del largo conflicto legal por la expropiación de YPF, el caso dio un nuevo giro. El gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, presentó un escrito formal ante la Corte Suprema estadounidense para pedir que se respete la inmunidad soberana de Argentina. Y no es un gesto menor: implica un fuerte respaldo político y jurídico en una causa millonaria con impacto global.
Un respaldo que va más allá del juicio por YPF
El juicio comenzó tras la nacionalización de YPF en 2012, cuando el fondo Burford Capital compró los derechos de litigio y demandó a Argentina en tribunales de Nueva York. El país fue condenado a pagar más de USD 16.000 millones, pero la Corte Suprema ahora debe decidir si toma o no el caso. Y ahí entra en juego la voz de EE.UU.
En su escrito, el gobierno norteamericano sostiene que permitir que avance este tipo de demandas contra Estados extranjeros violaría el principio de inmunidad soberana, un pilar de las relaciones internacionales. No se trata solo de defender a Argentina: se trata de evitar precedentes que debiliten a cualquier nación ante fondos litigantes.
Este respaldo puede ser determinante. Aunque la Corte no está obligada a seguir las recomendaciones del gobierno federal, históricamente les da un peso importante. Además, el mensaje trasciende lo jurídico: es una señal geopolítica de alineamiento con Argentina.
El caso YPF ya no es solo sobre una empresa. Es sobre soberanía, inversión extranjera y reglas del juego global. Y el respaldo de EE.UU. muestra que, incluso en disputas complejas, los países pueden encontrar aliados cuando están en juego principios mayores.
En los próximos meses se sabrá si la Corte toma el caso. Si lo hace, la defensa argentina gana oxígeno. Si no, la sentencia quedaría firme. En cualquier escenario, el escrito del gobierno de Trump es un recordatorio potente: en el tablero internacional, los gestos también cuentan.



