La central obrera se encamina a participar en la marcha contra la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada frente al Congreso. El oficialismo no tiene asegurada la mayoría para la sesión del jueves.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se encamina a participar de la movilización convocada para el próximo 6 de agosto frente al Congreso, el mismo día en que el oficialismo intentará aprobar en el Senado la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que modifica el régimen vigente para la venta de tierras rurales a extranjeros.
Según pudo saber TN, la central obrera se sumará al rechazo público que ya plantearon las dos CTA, la UTEP y otras organizaciones sociales que ya habían confirmado su presencia en la movilización del jueves. “Acompañaremos el rechazo”, apuntó una importante fuente sindical. Se analiza una conferencia de prensa conjunta para los días previos a la sesión del jueves.
Se trata de un paso más en la agenda de acciones que la CGT viene desplegando contra el Gobierno: el miércoles de la semana pasada marchó junto a jubilados frente al Congreso, y ya tiene previsto participar el 7 de agosto de la peregrinación de San Cayetano, desde Liniers hasta Plaza de Mayo.
La ley propuesta por el Gobierno elimina los límites vigentes para la venta de tierras rurales a extranjeros, con la única excepción de las zonas de frontera, cuya autorización quedaría sujeta a una doble aprobación de la Nación y de las provincias.
La ley vigente, sancionada en 2011, establece que los extranjeros no pueden ser propietarios de más del 15% de las tierras rurales del país, prohíbe la compra de campos en zonas de frontera y fija un límite de 1000 hectáreas en la zona núcleo.

La senadora Patricia Bullrich es la encargada de negociar con los aliados del Gobierno los votos para la sanción de la ley de Propiedad Privada. Foto: TN
Dudas sobre la mayoría oficialista
El debate por la reforma ya fue postergado en cuatro oportunidades. La última vez, la senadora Patricia Bullrich pidió un cuarto intermedio en pleno recinto al advertir que no contaba con los apoyos necesarios, y la sesión quedó reprogramada para el 6 de agosto. Aunque el oficialismo ajustó el texto tras sucesivas rondas de negociación con el Ministerio de Desregulación de Federico Sturzenegger, en La Libertad Avanza reconocen que todavía no hay certezas sobre las mayorías necesarias para aprobar la iniciativa.
Desde el oficialismo defienden los cambios con el argumento de que favorecerán la producción y las inversiones. “La ley es favorable a la producción y va a generar fuentes de trabajo. La tierra va a estar relacionada con la producción, donde no se pierde ninguna soberanía, se van a permitir inversiones y generación de empleos”, sostuvo el senador libertario Bartolomé Abdala.
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El proyecto enfrenta resistencias incluso en sectores habitualmente cercanos al Gobierno. Uno de los focos de incertidumbre está en Misiones, donde el Frente Renovador de la Concordia atraviesa una crisis política entre el gobernador Hugo Passalacqua y el líder provincial Carlos Rovira. Los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut todavía no anticiparon cómo votarán, mientras que el diputado nacional y exgobernador Oscar Herrera Ahuad expresó públicamente su rechazo: “Votar esta ley sería ir en contra de las economías regionales y de la política del Gobierno provincial de cuidado del ambiente y del sistema productivo”.
A esas resistencias se suma la vicepresidenta Victoria Villarruel, que ya manifestó su rechazo a la liberalización de la venta de tierras a extranjeros. También la Iglesia Católica volvió a cuestionar el proyecto: en una carta enviada a todos los senadores, la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Pastoral Aborigen y Cáritas pidieron que “quienes debatan esta iniciativa guíen sus opciones por el bien común y el futuro de las generaciones venideras, más que por intereses particulares”.

La vicepresidenta Victoria Villarruel rechaza la ley de Propiedad Privada pero no estaría en la sesión del jueves ante la ausencia de Milei por su viaje a Colombia. (Foto: Archivo/NA – Claudio Fanchi)
En la Unión Cívica Radical, aliados habituales del Gobierno, la posición predominante es acompañar la iniciativa. El bloque que conduce el correntino Eduardo Vischi considera que la redacción final del proyecto convence, en principio, a siete de los diez integrantes. Los rechazos confirmados corresponden a Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger, mientras que Flavio Fama todavía no definió su voto. En paralelo, la conducción nacional de la UCR difundió un comunicado que cuestionó la propuesta oficial y advirtió que “se trata de eliminar limitaciones razonables, comprometiendo así la soberanía nacional”.
Bullrich convocó a los senadores de La Libertad Avanza para el miércoles previo a la reanudación de la sesión y mantendrá además una reunión con legisladores dialoguistas, con el objetivo de determinar con precisión cuántos votos tiene asegurados el oficialismo. La senadora espera contar con los 21 integrantes del bloque libertario y los tres representantes del PRO, y aspira a sumar a Carlos Espínola, Beatriz Ávila, Flavia Royón y Julieta Corroza, además del bloque Convicción Federal —encabezado por Carolina Moisés, junto a Sandra Mendoza y Guillermo Andrada—. También busca capitalizar la cercanía política entre Arce y Rovira para destrabar el voto de Misiones.



