El diagnóstico oficial es que las entidades financieras tienen una gran capacidad prestable en moneda extranjera que no pueden aplicar. El equipo económico evalúa las posibilidades para flexibilizar el esquema actual.
Como parte de su estrategia para fomentar la competencia de monedas, el Gobierno quiere abrir el debate sobre una eventual expansión del crédito en dólares. Esa posibilidad está restringida desde inicios de este siglo, por una ley surgida tras la crisis de 2001.
Ese marco normativo solamente permite a los bancos prestar dólares a clientes que los generen: básicamente, exportadores o participantes de esa cadena productiva. Sin embargo, en el Gobierno entienden que las condiciones actuales difieren de las que llevaron a la crisis del modelo de la convertibilidad y que se podría armar un marco legal que regule sin prohibir.
La principal justificación de la visión oficial es que la liberación de buena parte del cepo cambiario, así como el blanqueo y la ley de inocencia fiscal favorecieron el aumento de los depósitos en dólares en el sistema financiero local. Sin embargo, los bancos tienen muchas restricciones para intermediarlos.
El titular del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, se refirió a la necesidad y los beneficios de ampliar esas posibilidades. “Creo que los argentinos van a seguir ahorrando en dólares por un tiempo y, mientras no les demos la forma de canalizar ese ahorro en instrumentos en el sistema financiero doméstico, lo van a llevar a otros sistemas financieros. Y eso no nos conviene como país”, dijo este jueves en conferencia de prensa.

Dentro de la ley vigente, el organismo hizo algunas flexibilizaciones en el último tiempo. Primero, permitió a los bancos prestar dólares propios al sector privado no exportador. Y luego los habilitó a prestar en moneda estadounidense a clientes con ingresos en pesos, siempre que cuenten con garantías en dólares otorgadas por exportadores.
Las sugerencias de Luis Caputo
Hace poco más de un mes, Luis Caputo había argumentado públicamente a favor de los créditos en dólares. En particular, el ministro de Economía se refirió a las líneas hipotecarias durante un coloquio organizado por CEDU+AEV en Batev.
La sugerencia del ministro a los bancos había sido saltear la restricción mediante el mercado de capitales. Por eso, recordó que pueden colocar deuda para fondear hipotecarios en dólares o unirse para crear un fondo de crédito para vivienda.
“Nosotros tenemos la forma de ayudar al desarrollo de esto. Júntense: armen un fondo inmobiliario entre seis o siete bancos o agentes de Bolsa. Si hacen eso, yo puedo probablemente conseguir duplicar, triplicar o cuadruplicar eso con plata de organismos multilaterales. Ya lo venimos hablando hace mucho con ellos y están dispuestos a apoyarnos”, había dicho Caputo.

El funcionario hasta dejó la puerta abierta para usar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses con ese fin: “Incluso, podría ser hasta desde el Estado mismo, con fondos del FGS”.
Caputo consideró que se podría impulsar una especie de sociedad público-privada con el aval de organismos multilaterales para desarrollar el mercado hipotecario. Además, sostuvo que se generaría una oportunidad de inversión interesante para los argentinos que trajeron sus dólares al sistema financiero.
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“El potencial es enorme porque el ahorro ya está. La gente lo tiene debajo del colchón y hay que lograr que lo saque, y el crédito es lo que hace la diferencia”, dijo el titular del Palacio de Hacienda.
El diagnóstico oficial
Según el último informe de política monetaria elaborado por el BCRA, la normativa vigente contribuye a que exista un diferencial importante de la razón entre préstamos y depósitos bancarios en dólares y pesos, del 60% y el 84%, respectivamente.
La entidad calculó que la capacidad prestable ociosa en dólares del sistema bancario resulta significativa: un 17% de la masa de depósitos en esa moneda, equivalente a casi US$7000 millones.

“La falta de posibilidades de aplicar estos fondos constituye un desincentivo a que los bancos remuneren con tasas de mercado a los ahorristas. La tasa de interés al ahorrista por plazo fijo bancario en dólares se ubica en torno al 1% nominal anual, muy por debajo del nivel de tasas de interés en dólares libre de riesgo que se pueden obtener en el mercado internacional”, repasó el documento.
Al comparar la situación argentina con la de mercados como Perú y Uruguay, el BCRA subrayó que se puede otorgar crédito con descalce cambiario si se adopta y administra un régimen cambiario que permite ajustes de precios relativos y se controla el acceso de los clientes con mayor riesgo.
“El crédito con descalce cambiario administrado de esta manera tiende a fluir a aquellos sujetos de crédito que presentan alta calidad crediticia a criterio de los bancos o a sectores con activos y colateral que cotiza en dólares (como la construcción y el real estate)”, concluyó la autoridad monetaria.



