Los delanteros volvieron a marcar y es una gran noticia para Scaloni. Con más certezas que dudas, el entrenador ahora enfoca al equipo en el próximo gran desafío, Inglaterra. Qué lección le pudo haber dejado Suiza.
Lionel Messi necesitaba un socio y apareció Julián Alvarez. El golazo del cordobés metió a la Selección Argentina entre los cuatro mejores equipos del Mundial cuando los penales ya asomaban en el futuro inmediato del campeón vigente.
No fue un gran partido del crack del Atlético de Madrid, pero ese bombazo apareció puntual para evitar un sufrimiento extra. Lo sacó de la galera, como hacen los magos, haciendo un movimiento que nadie espera.
Gregor Kobel, el buen arquero suizo, figura de su selección, poco pudo hacer ante la violencia y la precisión del remate que se metió en el ángulo. El desahogo fue completo y en el grito se fundió en un abrazo colectivo frente a los miles de hinchas que viajaron a Kansas.

Julián sufrió el partido más que jugarlo. La pelota le llegó poco y, en general, por arriba. Eso complicó su trabajo. Luchó en soledad contra los defensores suizos pero aprovechó su chance en la agonía del partido. Su primer gol en el Mundial apareció justo, no solo para sacar adelante un duelo clave sino también para mirar lo que viene de otra manera.
Argentina necesita mucho a Julián. En Qatar sorprendió al mundo con presentaciones estelares. En este torneo se lo veía apagado pese a que había recuperado la titularidad.

La Selección sufrió y todos sufrimos con ella, como si no valiera de otra manera. “Tuvimos la suerte de nuestro lado”, aseguró Scaloni en su primera reacción en caliente al partido. Es un equipo que juega con el corazón y no negocia la entrega más allá de poder controlar el ritmo del encuentro o no.
Y es que el panorama pintaba feo. Las asociaciones no aparecían, la generación de juego se apagaba y los centros abundaban, pero la jerarquía individual es lo que hizo la diferencia junto al empuje.
Es cierto que Scaloni había pensado en cambiar a varios nombres de la formación, pero fue la actitud de los futbolistas lo que lo conformó para repetir el equipo después de mucho. Con este grupo irá hasta el final y, con el Inglaterra en el horizonte, nadie se baja del barco.


