El Gobierno nacional oficializó un incremento del 1,7% en las tarifas de electricidad para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), vigentes desde marzo de 2025. Además, se implementó una reducción de subsidios para usuarios de ingresos medios y bajos, lo que implica un mayor costo en sus facturas de luz. Esta medida busca ajustar las tarifas a los costos reales del servicio y reducir el gasto público en subsidios energéticos.
Desde marzo de 2025, las tarifas eléctricas en el AMBA aumentarán un 1,7%, según lo oficializado por el Gobierno nacional. Además, se reducirán los subsidios para usuarios de ingresos medios y bajos, incrementando el costo de sus facturas de luz.
Las tarifas eléctricas en el AMBA subirán un 1,7% desde marzo de 2025, afectando a usuarios de ingresos medios y bajos debido a la reducción de subsidios
El Gobierno nacional ha oficializado un incremento del 1,7% en las tarifas de electricidad para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), vigente desde marzo de 2025. Esta medida, publicada en el Boletín Oficial a través de las resoluciones 160/2025 y 162/2025 del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), responde a la necesidad de ajustar las tarifas a los costos reales del servicio y reducir el gasto público en subsidios energéticos.
Luz más cara: reducción de subsidios y aumento de tarifas impactan en los hogares
Además del aumento tarifario, se implementó una reducción de subsidios para usuarios de ingresos medios y bajos. Esta decisión implica que estos sectores deberán asumir una porción mayor del costo de la electricidad, lo que se traducirá en un incremento en el monto de sus facturas de luz.
Para los usuarios de ingresos altos, el costo base será de $1.037.840, con una carga variable de $99.730 por cada kWh consumido. Los usuarios de ingresos bajos tendrán una carga variable de $39.839 por kWh, mientras que para los de ingresos medios, la carga variable será de $53.231 por kWh.
Este ajuste tarifario se enmarca en la política del Gobierno de reducir progresivamente los subsidios a la energía, con el objetivo de equilibrar las cuentas públicas y destinar recursos a otras áreas prioritarias. Sin embargo, esta medida genera preocupación entre los usuarios, especialmente aquellos de ingresos medios y bajos, que verán un aumento en sus gastos mensuales de servicios básicos.
Es importante destacar que, aunque el porcentaje de aumento pueda parecer moderado, su impacto en la economía doméstica puede ser significativo, especialmente si se considera el contexto inflacionario y otros incrementos en servicios y productos esenciales.
Ante este escenario, se recomienda a los usuarios adoptar medidas de eficiencia energética para mitigar el impacto del aumento en sus facturas. Acciones como el uso racional de electrodomésticos, la implementación de iluminación LED y la desconexión de dispositivos en desuso pueden contribuir a un consumo más eficiente y económico.
En conclusión, el reciente aumento del 1,7% en las tarifas de electricidad en el AMBA y la reducción de subsidios para ciertos sectores de la población reflejan la intención del Gobierno de ajustar las tarifas a los costos reales del servicio y reducir el gasto público en subsidios energéticos. Sin embargo, es fundamental que se implementen políticas complementarias que protejan a los sectores más vulnerables y se promueva la eficiencia energética para minimizar el impacto en la economía de los hogares.



