Abril empezó con subas marcadas en alimentos clave, lo que anticipa un piso alto para el índice de inflación del mes. Lejos de desacelerarse, los precios siguen ajustando en góndolas, y el bolsillo lo siente. La inflación núcleo preocupa y marca el ritmo de un mes que arranca con tensión.
El mes comenzó con aumentos en productos esenciales como carnes, frutas y panificados. La inflación no afloja y todo indica que abril tendrá un piso alto. Mientras el Gobierno busca contener expectativas, los precios siguen su marcha y el poder de compra se resiente.
Carnes, frutas y panificados entre los productos que más subieron en los primeros días de abril.
El arranque de abril trajo malas noticias para el bolsillo. Los precios de los alimentos, especialmente los de consumo diario, volvieron a mostrar subas significativas. Esto marca un piso alto para el índice de inflación del mes, que ya preocupa tanto al Gobierno como a los analistas.
Precios en alza: la inflación sigue firme pese a la recesión
Según los primeros relevamientos privados, productos como carne, frutas, verduras y panificados registraron aumentos en la primera semana de abril. En promedio, los alimentos subieron entre 3% y 5% solo en los primeros días del mes.
Este comportamiento inflacionario anticipa una dinámica compleja. Aun con la recesión como telón de fondo, los precios no ceden. La inflación núcleo, que excluye los precios regulados y estacionales, sigue firme. Es una señal clara de que el proceso inflacionario está lejos de estar bajo control.
¿Por qué suben los alimentos? Hay varios factores: la suba del dólar financiero, el traslado de costos acumulados por la devaluación previa, y también una recomposición de márgenes en algunos sectores que habían “pisado” precios en los últimos meses.
El resultado es un combo difícil: la inflación no baja como se esperaba, el consumo se retrae, y los salarios pierden poder adquisitivo. El Gobierno apuesta a una desaceleración en los próximos meses, pero abril ya muestra señales de alerta.
Además, la tensión social aumenta. La pérdida del poder de compra y la dificultad para llegar a fin de mes hacen que la inflación no sea solo un número, sino una preocupación diaria.
En este contexto, las expectativas inflacionarias siguen desancladas. Y eso, en economía, es una mala señal. Porque si todos esperan que los precios sigan subiendo, eso mismo termina ocurriendo.
Abril recién empieza, pero la inflación ya corre. Y todo indica que correrá rápido.



