El presidente Abelardo De la Espriella recorrió Quibdó, en el Chocó, y reconoció al personal desplegado por las Fuerzas Armadas de Argentina por el apoyo sanitario a las comunidades damnificadas por el sismo del 10 de agosto.
El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, visitó este lunes la ciudad de Quibdó, una de las zonas más afectadas por el terremoto que golpeó a su país, y se acercó para saludar personalmente a todos los integrantes de las Fuerzas Armadas Argentinas que se encuentran desplegados en la zona para brindar ayuda humanitaria.
Según explicaron fuentes del Ministerio de Defensa, el mandatario acudió al Departamento del Chocó en el marco de las acciones de respuesta y recuperación impulsadas por su gestión frente a la emergencia provocada por el sismo de 7,4 del pasado 10 de agosto.
En ese contexto, para interiorizarse sobre las acciones que se desarrollan en apoyo a las comunidades afectadas, De la Espriella visitó las Bodegas del Pacífico, uno de los centros donde se realizan las actividades de recepción, almacenamiento, organización y distribución de la ayuda humanitaria destinada a los diferentes sectores afectados por la emergencia.
En un gesto de especial reconocimiento, el Presidente se acercó al contingente argentino y saludó personalmente, uno por uno, a todos los integrantes de la misión desplegada en Quibdó. “El encuentro permitió visibilizar y reconocer el compromiso, profesionalismo y esfuerzo del personal argentino, que diariamente pone sus capacidades al servicio de la población afectada”, afirmaron fuentes oficiales.
Según detallaron en el Ministerio de Defensa que conduce Carlos Presti, la misión argentina operativa en Quibdó cuenta con capacidades de comando y control; logística; alimentación; producción y potabilización de agua; sanidad; comunicaciones e informática; y reconocimiento aéreo mediante drones, que funcionan de manera integrada y en coordinación con las autoridades colombianas.
En ese sentido, la asistencia argentina se materializa diariamente desde el Centro de Acopio de Quibdó – Sector CABI, mediante la producción, fraccionamiento y distribución de agua potable; elaboración y entrega de alimentos; apoyo sanitario; comunicaciones; y sostenimiento logístico de los despliegues humanitarios hacia los sectores que presentan mayores necesidades.

El Gobierno de Colombia agradeció la asistencia brindada por el operativo argentino en las zonas afectadas por el terremoto. (Foto: Ministerio de Defensa)
De acuerdo a las autoridades al frente del operativo, el comando y control constituye un elemento central que permite coordinar al personal y los medios desplegados, mantener actualizada la situación y orientar las distintas capacidades hacia los lugares donde la emergencia requiere una respuesta.

El operativo de las Fuerzas Armadas Argentinas en Colombia incluyó la distribución de raciones de alimentos y agua potable entre los afectados. (Foto: Ministerio de Defensa).
Durante su visita al operativo, De la Espriella estuvo acompañado por la primera dama, Ana Lucía Pineda; la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba Curi; y el ministro de Defensa Nacional, Jorge Eduardo Mora López, entre otras autoridades nacionales, departamentales y militares que participan de las acciones de respuesta y recuperación.
“La visita permitió poner de manifiesto la importancia de la cooperación entre Argentina y Colombia, integrando capacidades y esfuerzos para transformar los recursos disponibles en asistencia concreta para las comunidades damnificadas”, aseguraron fuentes oficiales.
El operativo argentino en Colombia
El despliegue comenzó el 18 de agosto, cuando partieron desde la I Brigada Aérea de El Palomar un Hércules C-130 y un Embraer ERJ-140 de la Fuerza Aérea Argentina. Los vuelos transportaron 32 efectivos del Ejército, equipamiento y cerca de 9.500 kilos de carga, entre los que se destacaron una planta potabilizadora de agua por ósmosis inversa, una cocina de campaña con capacidad para más de 500 raciones por turno, carpas sanitarias y equipos de comunicaciones.
El contingente es liderado por el coronel Miguel Ángel Wissinger, que cuenta en su equipo con distintas especialidades —comando, comunicaciones, sanidad, intendencia y tripulaciones aéreas—.
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Desde su llegada a la zona de Quibdó, la misión instaló una cocina de campaña con capacidad para producir hasta 1500 raciones diarias y una planta potabilizadora con una proyección de 30.000 litros de agua potable por día. Durante el operativo, el equipo de bioquímicos argentinos realizó análisis y controles de las fuentes de agua locales para garantizar la potabilización y la seguridad sanitaria de la distribución.
En paralelo, un Puesto Comando integra todos los sistemas de comunicaciones, información y seguimiento necesarios para conducir y coordinar las actividades de asistencia humanitaria.



